José Saramago, 20 años del Premio Nobel

El pasado lunes 12 de noviembre asistí a la actividad ¨José Saramago, 20 años del Premio Nobel de Literatura¨ en la Sala ¨Rubén Martínez Villena¨ de la UNEAC. Durante la celebración se desarrolló un coloquio sobre el escritor portugués integrado por los intelectuales Rodolfo Alpízar Castillo, traductor de novelas y teatro de Saramago, María Isabel Ribeiro Gaspar, lectora del Instituto Camões, y Olga Marta Pérez, de la Editorial UNION. Las palabras de apertura fueron dichasNancy Hernández, Vicepresidenta del Instituto Cubano del Libro, y estuvieron presentes, junto con escritores y artistas, diplomáticos de las Embajadas de Portugal y de Timor Leste.

 Durante el coloquio Rodolfo Alpízar se refirió a la estrecha relación de José Saramago con Cuba y su generosidad al ceder los derechos para la publicación de sus obras en nuestro país. En lo personal diré que tuve el gusto de escuchar a José Saramago en su última visita a Cuba en el año 2005, en Casa de las Américas. Entre sus novelas ¨El Evangelio según Jesucristo¨ es una de mis favoritas. Sin embargo, este coloquio por los 20 años de su Premio Nobel me permitió descubrir una faceta desconocida por mí:el José Saramago poeta.

En la actividad fueron escuchados los versos de su poemario ¨Los Poemas Posibles (Os Poemas Possíveis, en portugués)¨, el segundo libro que llegó a publicar en 1966, musicalizados por la cantante Lindiana Murphy y la pianista y compositora Rosa García, en compañía del saxofonista Alexander Díaz. También se leyeron fragmentos de la novela ¨Memorial del Convento¨. Desde este Blog les presento algunos de dichos poemas, aunque sin la magia de la música.

Nevalis Quintana.

Processo

As palavras mais simples, mais comuns,

As de trazer por casa e dar de troco,

Em língua doutro mundo se convertem:

Basta que, de sol, os olhos do poeta,

Rasando, as iluminem.

 

Proceso

Las palabras más simples, más comunes,

Las de andar por casa y dar a cambio,

En lengua de otro mundo se convierten:

Basta que,de sol, los ojos del poeta,

Rozándolas, lasiluminen.

 

«Há-de haver»

Há-de haver uma cor por descobrir,

Um juntar de palavras escondido,

Há-de haver uma chave para abrir

A porta deste muro desmedido.

 

Há-de haver uma ilha mais ao sul,

Uma corda mais tensa e ressoante,

Outro mar que nade noutro azul,

Outra altura de voz que melhor cante

.

Poesia tardia que não chegas

A dizer nem metade do que sabes:

Não calas, quando podes, nem renegas

Este corpo de acaso em que não cabes.

 

«Ha de haber»

Ha de haber un color por descubrir,

Un juntar de palabras escondido,

Ha de haber una llave para abrir

La puerta de este muro desmedido.

 

Ha de haber una isla más al sur,

Una cuerda más tensa y resonante,

Otro mar que nade en otro azul,

Otra alturade voz que mejor cante.

 

Poesía tardía que no llegas

A decir la mitad de lo que sabes:

No callas, cuando puedes, ni reniegas

De este cuerpo casual en que no cabes.

 

Poema a boca fechada

Não direi:

Que o silêncio me sufoca e amordaça.

Calado estou, calado ficarei,

Pois que a língua que falo é doutra raça.

 

Palavras consumidas se acumulam,

Se represam, cisterna de águas mortas,

Ácidas mágoas em limos transformadas,

Vasa de fundo em que há raízes tortas.

 

Não direi:

Que nem sequer o esforço de as dizer merecem,

Palavras que não digam quanto sei

Neste retiro em que me não conhecem.

 

Nem só lodos se arrastam, nem só lamas,

Nem só animais boiam, mortos, medos,

Túrgidos frutos em cachos se entrelaçam

No negro poço de onde sobem dedos.

 

Só direi,

Crispadamente recolhido e mudo,

Que quem se cala quanto me calei

Não poderá morrer sem dizer tudo.

 

Poema a boca cerrada

No diré:

Que el silencio me asfixia y amordaza.

Callado estoy, callado seguiré,

Que la lengua que hablo es de otra raza.

 

Palabras consumidas se acumulan,

Se estancan, aljibe de aguas muertas,

Agrias penas en limos transformadas,

Raíces retorcidas en el fango del fondo.

 

No diré:

Que ni siquiera el esfuerzo de decirlas merecen,

Palabras que no digan cuanto sé

En este retiro en que no me conocen.

 

No sólo barros se arrastran, no sólo lamas,

No sólo animales flotan, muertos, miedos,

Túrgidos frutos en racimos se entrelazan

En el oscuro pozo de donde suben dedos.

 

Sólo diré,

Crispadamente recogido y mudo,

Que quien se calla cuanto me callé

No se podrá morir sin decir todo.

 

Enlace permanente a este artículo: http://neva.cubava.cu/2018/11/17/jose-saramago-20-anos-del-premio-nobel/

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.