Mensaje Personal ante la Catástrofe Aérea en La Habana.

 Este 19 de Mayo del 2018, día de la caída en combate del Apóstol José Martí, amanece mi Cuba bajo un Sol de tristeza y dolor. Ayer, en horas del mediodía, una aeronave que cubría el vuelo Habana-Holguín se estrelló al despegar del Aeropuerto “José Martí” de la Habana, con trágico saldo de más de 100 víctimas entre cubanos y extranjeros.Una gran tormenta sobrevino en la capital poco después y me impidió acudir a las salas de ETECSA para escribir estas líneas. Como artista y escritor, desde este Blog de la Cultura Cubana. deseo expresar mi pésame y dolor a todas los familiares de las víctimas de esta catástrofe aérea ocurrida en mi Patria, tanto a cubanos como extranjeros. Desconozco si hay algún amigo o conocido entre ellas, para Uds mi Abrazo y mis Lágrimas. Aún estamos atentos a las noticias de la investigación de esta tragedia y al listado de fallecidos.

Gracias a los amigos del mundo por su SOLIDARIDAD. Nosotros hemos respondido con ENTEREZA y FUERZA.

Nevalis Quintana Fernández.

Accidente aéreo en La Habana.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel en el lugar del accidente aéreo en La Habana. Foto: AFP.

A las 12.08 p.m. de este viernes se estrelló un Boeing 737-200 arrendado por Cubana de Aviación, con tripulación extranjera y 104 pasajeros a bordo, que hacía el recorrido desde La Habana a Holguín en el vuelo DMJ 0972.

En el momento del despegue, la aeronave se precipitó a tierra entre el aeropuerto José Martí y Santiago de Las Vegas.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel acudió inmediatamente al lugar del siniestro junto a otras autoridades del país.

Cubadebate le cuenta minuto a minuto los detalles del siniestro:

http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/05/18/minuto-a-minuto-accidente-aereo-en-la-habana/#.Wv9GNaQvzIW

http://www.cubadebate.cu/temas/sociedad-temas/2018/05/19/accidente-aereo-en-cuba-ultimas-noticias-y-testimonios/

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Jorge Luis Sánchez/ Cubadebate.

Accidente aéreo en La Habana.Foto: Roberto Suárez/ JR.

Accidente aéreo en La Habana.Foto: Roberto Suárez/ JR.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: AFP.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: AFP.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: AFP.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: @helderzona/ Twitter.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: @AVIF/ Twitter.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Roberto Garaicoa/ Cubadebate.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Vladimir Molina/ PL.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Roberto Garaicoa/ Cubadebate.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Vladimir Molina/ PL.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Jorge Luis Sánchez/ Cubadebate.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Roberto Garaicoa/ Cubadebate.

Accidente aéreo en La Habana.Foto: Roberto Suárez/ JR.

Esteban Lazo en el lugar de los hechos. Foto: Roberto Suárez/ JR.

Accidente aéreo en La Habana. Foto: Vladimir Molina/ PL.

En el hospital Calixto García se atiende a tres mujeres sobrevivientes al accidente aéreo en La Habana. Foto: ACN.

En el hospital Calixto García se atiende a tres mujeres sobrevivientes al accidente aéreo en La Habana. Foto: ACN.

En el hospital Calixto García se atiende a tres mujeres sobrevivientes al accidente aéreo en La Habana. Foto: ACN.

En el hospital Calixto García se atiende a tres mujeres sobrevivientes al accidente aéreo en La Habana. Foto: ACN.

En el hospital Calixto García se atiende a tres mujeres sobrevivientes al accidente aéreo en La Habana. Foto: ACN.

Foto: @LázaroManuelAlonso/ Facebook.

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Falleció el destacado actor cubano Rogelio Blain

Este domingo 13 de mayo, mientras se festejaba el Día de las Madres, falleció a los 73 años el reconocido y popular actor de radio, cine y televisión Rogelio Blaín. Tuve el gusto de tener a Rogelio Blaín entre los actores y amigos que conocí en mi carrera como actor. Con él trabajé en las telenovelas ¨El año que viene¨ y ¨Tierra Brava¨. En esta última desempeñó uno de sus más recordados personajes, el malvado y tiránico hacendado Lucio Contreras, que se ganó el cariño del público. Con esta amistad compartimos saludos y encuentros, incluso en momentos cuando tuvo resentida su salud.

Rogelio Blaín se despide mientras nos sorprende todavía en la TV con su última actuación en la telenovela actual ¨En fin,  el mar¨.Con él se va otro gran amigo de estos años, junto a Alina Rodríguez, René de la Cruz, Enrique Almirante y Rolando Nuñez, entre otros.

Nevalis Quintana Fernández.

Falleció el destacado actor cubano Rogelio Blain

El destacado y reconocido actor cubano de la radio, el cine y la televisión, Rogelio Blaín, quien tuvo una larga y fructífera carrera que avala el cariño, el respeto y la admiración de todo su pueblo, falleció este domingo tras sufrir una larga y penosa enfermedad.

Nacido en la Habana el 24 de agosto de 1944 es considerado uno de los actores más destacados de nuestra pantalla chica. Comenzó como aficionado y en 1966 Humberto Solás, quien estaba buscando actores para hacer Lucía, lo seleccionó para un importante papel: el de Antonio, en el segundo cuento del filme, reseñó el Portal de la Televisión Cubana.

En las tablas conoció a sus entrañables amigos Enrique Molina y Enrique Almirante; la televisión le presentó en múltiples espacios seriados, como Enrique de Lagardere, que llevó a Blaín a la cúspide de la popularidad, así como Grandes Novelas y Horizontes, entre otros.

Pasó a formar parte del elenco de la televisión, aunque siempre dijo que prefería el cine porque le abrió muchas puertas. La televisión le ha presentado en múltiples espacios seriados así como en novelas. Son memorables sus interpretaciones en Tierra Brava y su personaje del tiránico Lucio Contreras, el esposo celoso de Las huérfanas de la Obrapía y el oficial del Ministerio del Interior de la serie Móvil Ocho.

Fragmento de entrevista a Rogelio Blaín para Caricatos.

¿Tiene preferencia por algún personaje de los tantos que ha representado?

Hay dos personajes que recuerdo con gran cariño. El primero fue “Enrique de Lagardere”, el cual me dio la oportunidad de hacer dos personajes en el mismo espacio: Lagardere y Esopo. Fue la primera aventura que se grabó en video. El otro fue Lucio Contreras en la novela “Tierra Brava” de Xiomara Blanco. Un personaje donde un actor se puede desempeñar en todas las facetas de la actuación. Estos personajes me dieron muchas satisfacciones, pero a pesar de eso, considero que todavía me queda mucho camino por andar y mucho que aprender en mi trabajo actoral. Esta es una profesión que, considero, nunca se llega al final.

Usted ha trabajado en todos los medios, cine, teatro, radio, televisión. ¿En cual de ellos se siente más cómodo?

Aunque siempre he dicho que tengo predilección por el cine y la televisión, es en esta última donde mejor me desenvuelvo, debe ser porque por más de 40 años es donde me he desempeñado.

¿Qué diferencia existe entre la televisión en vivo y ahora con el video? ¿Cree usted que influya en el profesionalismo de los actores y actrices?

A simple vista existe una gran diferencia entre la televisión en vivo y el video. En la televisión en vivo había pocos ensayos, había que reaccionar de inmediato, no podías equivocarte, tenías que ejercitar la memoria, construir el personaje en todos los aspectos y en muy poco tiempo. Se trabajaba con más tensión, esto por supuesto, al cabo de los años de un entrenamiento que no sólo se revierte en profesionalismo, sino también en disciplina, estudio y voluntad.

El vídeo te da cierta confianza, trabajas más relajado, toda vez que hay mayor preparación. Además si algo quedara mal o no le gusta al director se puede repetir. Esto no quiere decir que sea más fácil, porque siempre que un actor sale a escena tiene que dar todo de sí como si fuera en vivo.

 

 

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Preludios del Festival de Poesía de La Habana 2018

Preludios del Festival de Poesía de La Habana.

Autor: Adalys Pérez Suárez.

Con la realización de los Juegos Florales, este domingo 6 de mayo en Guanabacoa, se iniciará el performance CubaPoesía Itinerante, prólogo del Festival Internacional de Poesía de La Habana, evento previsto para desarrollarse entre los días 28 del presente mes y 6 de junio venidero.

El homenaje a José Martí, con motivo de conmemorarse el próximo 19 de mayo el 123 aniversario de su caída en combate, marcará el programa que antecederá a la cita literaria que, dedicada a la poesía oral y a la poesía popular, se espera cuente con la participación de más de 150 poetas procedentes de 32 países, junto a un número similar de sus colegas cubanos.

El próximo día 8, dicho performance tendrá por escenario Río Cristal, en Rancho Boyeros, con la llamada “Ruta del Agua”; para concluir el día 16 con un acto central en la ciudad de Guantánamo.

Siempre con la coordinación del Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, el 19 de mayo se realizarán lecturas en todas las provincias del país, situándose entre las más relevantes el “Guateque Supremo” que, como tributo al Indio Naborí, se celebrará en Güira de Melena.

Convocado por el Centro Cultural CubaPoesía y con el auspicio de la UNEAC, junto a varias instituciones, el Festival Internacional de La Habana persigue fomentar una dimensión comunitaria para la literatura, con lecturas en escuelas y espacios públicos; al tiempo que pone la poesía al alcance del público en soportes tan diversos como la escritura, el poema musicalizado, el hip hop y el Punto cubano.

La cita incluye el foro ambientalista “Amazonía, Madre Tierra Agua nuestra de cada día”, el Encuentro de Poetas en Defensa de la Humanidad; un homenaje a Ernesto Che Guevara en su aniversario 90; al igual que actos en memoria a José María Heredia y a su amigo el poeta mexicano Ignacio Rodríguez Galván, entre otras acciones.

Al evento se esperan asistan prestigiosos autores, como la estadounidense Rita Dove, Premio Pulitzer; Alexandra Orichova, Poeta Laureada de Rusia; el peruano Hildebrando Pérez Grande, Premio Casa de las Américas; Rahad Saeed, Presidente de los Escritores de Pakistán y el destacado profesor italiano Antonio Nazaro, por solo mencionar algunos.

(Tomado del sitio CUBARTE : http://www.cubarte.cult.cu/periodico-cubarte/preludios-del-festival-de-poesia-de-la-habana-por-adalys-perez-suarez/ )

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Fina García Marruz: Envuelta en su propia alma.

 Este 28 de abril cumple 95 años la poetisa y ensayista Fina García Marruz, una de las voces liricas del Siglo XX y única sobreviviente del núcleo fundacional del Grupo Orígenes. Defensora de la obra del Apóstol José Martí, ¨ese gran misterio que nos acompaña¨ y galardonada con el Premio Nacional de Literatura 1990 y los Premios Iberoamericanos  ¨Pablo Neruda¨ y ¨Reina Sofía¨. En los últimos años, esta gran poeta cubana permanece alejada de los predios públicos, por su salud y tras los decesos de su esposo, el intelectual Cintio Vitier, y de su hijo, el músico Sergio Vitier.

 Esta bitácora poética-cultural tiene el honor de reproducir una entrevista suya, realizada por el periodista Mario Cremata y publicada hace 2 años por el periódico ¨Juventud Rebelde¨.

Fina García Marruz: Envuelta en su propia alma.

-¨Ir tras el sendero de Martí, con el pecho abierto¨-; eso aconseja a los jóvenes, en la hora actual, quien en palabras de María Zambrano ha sabido realizar «esa hazaña que es escribir sin romper el silencio, la quietud profunda del ser»

Fina García Marruz y Cintio Vitier en su juventud.

Autor: Mario Cremata Ferrán
20 de Febrero del 2016

Como no sea la huella de la edad, nada en ella parece haberse transformado demasiado durante los últimos 70 años. Baste si no aquella caracterización que de la entonces muy joven poeta y ensayista hiciera María Zambrano en La Cuba secreta, el invierno de 1948 en la revista Orígenes: «Fina García Marruz, recogida, envuelta en su propia alma, realiza esa hazaña que es escribir sin romper el silencio, la quietud profunda del ser».

Su timidez y discreción son legendarias. Hasta la muerte de Cintio Vitier —más que esposo, cabal mitad martiana—, prefería que fuera la voz de él la que se atendiera. Ahora, a las puertas de los 93 años, es comprensible que apenas salga de su apartamento. Cuando se ve urgida a hacerlo, casi siempre la motivación es José Martí.

En una vida tan larga, solo en contadas ocasiones, escasísimas, ha permitido que se viole su intimidad. Entonces no podría aportar razones convincentes acerca del porqué de esta concesión grande, y tal vez es mejor que así sea, para que permanezca como uno de esos misterios que le son tan caros. O acaso podría acudir a una de sus Visitaciones: «Cuando el tiempo ya es ido, uno retorna/ como a la casa de la infancia, a algunos/ días, rostros, sucesos que supieron/ recorrer el camino de nuestro corazón».

—Cintio me dijo una vez que para entender a Martí lo primero era «probarlo, sentir su sabor»; entonces usted añadió que se trataba de un encuentro personal, de «un descubrimiento íntimo», y que uno debía descubrir a su propio Martí… ¿Qué definiría ese «sabor» esencial?

—Esa es una pregunta que yo llamaría «incontestable», porque es que en ello reside su grandeza. Lezama me decía, con razón, que algunas veces uno quisiera que Martí no fuera un límite, y que nadie pudiera siquiera aventurar otra posibilidad. Él trató de definir a Martí, y esa preocupación lo llevó a encontrar lo mejor que, a mi juicio, se ha formulado: «Es ese misterio que nos acompaña». Y yo agregaría: para siempre.

—Martí acertaba: «Con el amor se ve. Por el amor se ve. Es el amor quien ve». ¿Qué peso ha tenido el amor en sus días?

—Ah no, es costumbre vieja en mí el que ese tipo de cuestiones me desconcierte. Eso pertenece a la vida privada de cada quien. Siento que usted sabrá perdonar, o comprender, mi personal capricho.

— ¿Al menos confirma al amor como energía revolucionaria en José Martí?

—Ha sido el único caso en la historia de un hombre que organizó una guerra sin odios. Amaba a España, de hecho, como es bien sabido, sus padres venían de allá. Estaba en contra del mal Gobierno español. Solo sintió odio cuando fusilaron a los ocho estudiantes de Medicina, pero supo controlarlo. Fue más bien espanto, indignación natural ante la injusticia.

«El organizador revolucionario nace en el Presidio. Allí comprendió que era irrealizable construir, con odio, una revolución triunfante. Pensaba que nuestra batalla obedecía a la justicia, no a la venganza. Con sus encendidos discursos, convirtió en amigo al peor de los enemigos. Prendió la llama del amor.

«Recuerde que Martí creía en el mejoramiento humano. Para él, un hombre es esencialmente bueno y siempre es posible salvarlo, hacer emanar la bondad oculta, como un don de gracia. Por esa convicción, en Tampa los tabaqueros lo aclamaron Apóstol».

—Al evocar «esa prisa profunda de su vida», y concretamente los minutos finales del héroe, ha vaticinado cierto «impulso ideal de morir». ¿A qué se refiere?

—Ahí tiene usted una biografía fundamental que se llama Martí, el Apóstol, que pudiera haber ahondado en ese episodio, pero sucede que Mañach, presionado por publicarla, reconoció no haber dedicado el tiempo necesario a indagar sobre los últimos tres años de su vida.

«Pienso que eso se patentiza en su letra. Se torna ella cada vez más apresurada, nerviosilla, como susceptible a un vértigo que va desfigurando la caligrafía. Por eso quienes más se han ocupado de ordenar e investigar sus originales, hablan de las varias letras de Martí. Los manuscritos de 1894 y 1895 son realmente premonitorios. Anuncian ese hondo advenimiento, ese sacrificio ulterior, al que se sabía destinado…».

—Y que se consumó en Dos Ríos…

—Debo decirle que aunque sí a Santa Ifigenia, nunca fuimos ni Cintio ni yo a Dos Ríos. Acaso temíamos derrumbarnos, por la impresión enorme que causa pisar aquel escenario, según nos contaban quienes lo han hecho.

—En efecto, hay una atmósfera que sobrecoge, un silencio realmente extraño.

—El silencio también habita en la poesía. Y su vida ha sido como un poema infinito.

—Si se piensa en hombres de su temple, ¿cuál sería la diferencia entre azar y destino?

—Cintio me señalaba: ¿Qué será sentir? A Martí lo vimos mirándose pensar y lo pensamos en su sentimiento. El pensamiento invade al sentimiento y también el segundo lo hace con el primero, aunque ninguno de los dos actúa a nivel más alto. Hay un raro, invisible equilibrio. Tal vez esa transparencia sea el destino.

Esencia de la poesía

—Pasados los 90 años de edad, ¿qué es para usted la poesía?

—Sigue siendo un secreto, un impulso que no sabría explicar. Es lo desconocido, la esencia que se nos revela. Cocteau, quizá ironizando o como apelación a la objetividad, advertía: «Sé que la poesía sirve para algo, lo que pasa es que no sé para qué». Acuérdese que un misterio es también aparición.

—Mencionaba la palabra «esencia», y usted se me antoja escrutadora de esencias, más que de ideas y propósitos.

—Puedo decir que me identifico mejor con lo esencial. Una cosa es simple por eliminación de elementos; lo sencillo es lo más exacto. Siempre he pensado que la forma llana es más abarcadora y elocuente.

—Eso se refleja en su poesía, donde prevalece la simplicidad. Es decir, sin ser simplista ni mucho menos, no tiene nada que ver con el barroquismo lezamiano…

—Es que para mí la poesía es lo humilde.

— ¿Ya no la hace nacer?

—La poesía es muy huidiza, ¿sabe?, a ratos huraña; cuando viene hago el intento de atraparla, pero a veces se resiste y sigue de largo, y otras soy yo misma la que adopta este camino.

—Dicen que anda usted reescribiendo inéditos…

—Hace un tiempo lo hice; ya apenas puedo. Pero debo advertirle que solo escribo o reescribo sobre los escritores que amo. No cultivo la paradoja. Por ello, al que no me interesa, no le regalo ni siquiera una crítica negativa.

«Desde joven he compartido una afinidad con Gastón Baquero, uno de los amigos de Orígenes: buscar en un autor que no fuera muy conocido, tal vez tildado de malo o incluso de cursi, el costado estimulante, la nota de color. Algo de esto intentamos Cintio y yo con aquella Flor oculta de poesía cubana, que logramos publicar en la época de la Sala Martí de la Biblioteca Nacional.

«Es que el poeta malo también es poeta ¿no? Ay, hablándole de lo cursi me ha hecho pensar en Agustín Lara, el poeta-cantor de María bonita, quien decía que cursi es lo que llama otro cursi a un sentimiento no correspondido».

— ¿Y todavía le anima asomarse al ensayo?

—Hasta hace poco escribí más ensayos. Por cierto, que a Miguel de Unamuno no le complacía en nada ese calificativo. Ponía el ejemplo del pintor, quien no presenta nunca al público los esbozos de sus cuadros, sino la obra acabada. «A ensayar a casa», repetía. Era muy sincero y original.

Se cuenta que cierta vez, enfrente de altas dignidades presentes en una ceremonia donde lo condecoraban, dijo: «Gracias, majestad; lo merezco». El rey quedó tan perturbado que solo pudo confesarle: «Usted siempre tan singular, Don Miguel, es el primero en afirmar tal cosa. Los que por aquí han pasado siempre lo contrario dicen: “Lo agradezco, pero no lo merezco”…». Imperturbable, Unamuno contestó: «No se inquiete: ellos también tienen razón».

«Sin embargo, analizándolo bien, después de todo “ensayo” no es una categoría ambiciosa; es más bien modesta. Pero pensando en Martí, quien siempre prefirió acuñar la “crónica”, y que nunca citaba —algo que yo sí he hecho bastante, para ahorrar tiempo al lector y que no tuviera que leerse de antemano los 28 tomos de sus Obras Completas—, nunca he escrito en verdad un “ensayo”, sino una “invitación a la lectura”».

—A propósito de la lectura: ¿qué tal si, además de ordenar la papelería, se ocupa de la biblioteca?

—A mi edad eso sería demasiado agotador. Además, me causaría desilusión.

—¿Por qué lo dice?

—Sucede que soy una persona distraída, y a lo largo del tiempo los atracos a esta biblioteca han sido interminables. Cuando Cintio y yo regresábamos de algún viaje, notábamos algunos títulos en falta y otros indicios de que nuestro estudio había sido saqueado.

«Cierta vez, recorriendo las calles de La Habana divisamos en una librería de uso uno de los ejemplares que Lezama nos había dedicado. Lo único que lamenté profundamente entonces fue no tener la elevada cifra de dinero que el vendedor exigía.

—Su anécdota me ha hecho recordar aquel pasaje de Hablar de la poesía donde cuenta cómo a los 17 años, cerca de la Universidad, un infeliz le arrebató el bolso. Dentro, un tratado sobre la poesía que le costó muchos desvelos y apenas cinco centavos…

—Esa fue una historia tristísima. Siempre he pensado que ese pobre aprovechado de mi candidez y habitual despiste tuvo que maldecirme mucho, porque imaginó encontrar beneficio material. Debió quedar francamente desconcertado al toparse con esas páginas inservibles. Desde entonces, no he sentido más que compasión hacia él.

«Reconozco que debo tener cierta atracción para los ladrones, sobre todo los de libros. En vista de lo cual he decidido intentar un diálogo con él o ellos. Coloqué, visible, lo que he dado en llamar Carta al ladrón, y donde, en un tono de intimidad, le solicito, entre otras cosas, que debemos hacernos grandes amigos, puesto que tenemos los mismos gustos».

—A expensas de los libros hurtados y de su réplica ingeniosa, ¿no echa de menos usted viajar?

—Para serle franca a mí no me ilusionan mucho los viajes, al contrario de Cintio, quien sí los disfrutaba. No obstante, acompañándole lo hice en varias oportunidades, y no me arrepiento.

—Lezama Lima tampoco sentía predilección por trasladarse a regiones distantes, como no fuera con su prodigiosa imaginación…

—Así es. Él leía incansablemente, se informaba, imaginaba; a partir de esas lecturas creaba… No contemporizaba ni con los aviones. Siempre me decía: «Yo soy el peregrino inmóvil, porque solo el pensar que una lámina de aluminio me separe de la eternidad, me produce escalofrío».

— ¿Qué opinión le merecen los premios a alguien que ha recibido tantos en años recientes?

—No me apetecen los premios. Siento que me desbordan. Pero sé decir la palabra más bella del idioma: gracias.

— ¿Dónde queda entonces la Orden José Martí?

—Esa es una condecoración de otra naturaleza. Es muy grande en verdad ese premio. Tanto, que yo me puse demasiado turbada cuando me lo comunicaron, pues me cogió de sorpresa. Luego, durante la entrega, no tenía palabras, no se me ocurría cómo agradecer ese gesto de amor.

«Mi hijo Sergio*, que no ha perdido la capacidad de mimarme, me dijo: “Mamá, te voy a ahorrar esta preocupación…”; tomó un papelito y me anotó las ideas esenciales, las pocas palabras que pude pronunciar. Por suerte creo que todo salió bien.

«Después, Raúl estuvo charlando unas dos horas conmigo y con el resto de mi familia, narró historias de la Revolución, acciones, planes, proyectos… Al finalizar, le dije: “Quiero agradecerle inmensamente por este día, en que hemos tenido el gusto de escuchar en la voz de un protagonista estos relatos que solo conocía de oídas o por haberlos leído”.

«Al regresar a casa, todavía alelada, las emociones no pararon. Ya tarde, a solas, me fui a un rinconcito donde tengo colocada una foto de Fidel entregándole a Cintio la Orden José Martí, acompañada de la medalla. Y puse al lado la mía».

Álbum de la amistad

—Cintio gustaba de rememorar el día en que Eliseo Diego y él divisaron a las hermanas Bella y Fina, dos muchachitas que resaltaban por sus boinas…

—Esas boinas nos las trajo como obsequio papá, de un viaje a Barcelona… A veces lo recuerdo; o me veo, primero del brazo de mi padre —enfermo ya— y luego del de Cintio. La Iglesia del Carmen engalanada. Nuestra boda, hace ya tanto que no recuerdo cuándo…

—Fue el 26 de diciembre de 1946. Pronto hará 70 años.

— ¿Setenta? Vaya…, son muchos. Parece que apenas voy quedando yo. Solo Dios sabe hasta cuándo.

—Tengo entendido que en su casa de Neptuno comenzó todo. ¿Existe todavía?

—No sabría decirle. Quedaba próxima al Ten Cent de Galiano y a otra casa de ventas renombrada, que ahora no recuerdo. ¿Por qué nos fuimos de allí? No debimos hacerlo. Extraño mucho esa casa, todavía más que la de la Víbora, donde permanecimos muchos años. ¡Qué tiempos hermosos aquellos de Neptuno 308! En el segundo piso, porque a mamá siempre le gustó vivir en altos…

—Deje a un lado la nostalgia; le propongo pensar en los versos que en prenda de gratitud dedicó a ese sitio entrañable…

—Ay, qué propio de usted llevarme a épocas remotas (Fina los recita, con su cadencia especial)… «La casa de Neptuno aún me guarda,/ a mi difunta edad la ronda leve,/ guarda mi abrigo, mi cuaderno guarda,/ y mi oscuro paraguas cuando llueve»…

—Allí también se dieron cita los futuros origenistas; ¿a quienes recuerda con más intensidad?

—Gozosa los abrazo a todos, uno por uno, como a la familia que nos está destinada.

—Si le pidiera caracterizarlos, así sea brevemente, ¿aceptaría?

—A ver, podemos intentarlo…

—Aunque parezca previsible, empiezo por José Lezama Lima…

—Y se lo agradezco. Ya le hablé de él. Nosotros teníamos admiración infinita por Lezama. Tengo dentro, conservada en el oído, la voz de Lezama. Con frecuencia decía algo serio, y acto seguido lo contradecía, apelando a una de sus risueñas, irónicas frases.

«Era asmático, pero en tal grado que no podía pronunciar muchas palabras sin aspirar. Tomaba aire (imita su dejo asmático): “Porque habito un susurro como un velaa-men,/ una tierra donde el hielo es una reminiscen-ciaa…”. El asma se lo comía. Sin embargo, las columnas salomónicas de Trocadero lo retuvieron de un modo inexplicable, por más que allí se le dificultaba respirar.

«Recuerdo los reclamos de Baldomera, su nodriza, la doméstica fiel que lo atendió desde niño y que en Paradisoaparece como Baldovina. Él, para desquitarse, la mortificaba: “Usted por qué mejor no destina parte del dinero que le doy y va a darse un gusto”. Y ella: “Figúrese, si usted que ha escrito tantos libros no lo sabe…”.

«Aunque en las fotografías rara vez sonríe, no creo que fuera triste, y tenía eso que llaman sentido del humor. Lezama tenía más: tenía toda la grandeza reflejada en el rostro».

—Agustín Pi.

—«Nadie lo vio llegar nunca/ ni nadie lo verá ir./ Uno vuelve la cabeza:/ es Agustín». Agustín Pi Román, el amigo absoluto de todos nosotros. «El turco sentado» dio en llamar él a las reuniones que hacíamos en mi casa de Neptuno. Era muy simpático, llevaba la vida en un estado de broma. Así, habiendo otras personas que él no conocía, se le ocurría dirigirse en voz alta a mi hermana: «Eliseo sobra». Como es lógico, el visitante quedaba perplejo.

«Pero óigame esta bonita reminiscencia de la amistad: días atrás, un sábado, tropecé con una silla y caí. El golpe fue dolorosísimo. Tanto, que vino a reconocerme un médico, para descartar fractura: un ortopédico que se me presentó como “el doctor Agustín Pi”. Entonces exclamé: “Agustiniiito”. No lo podía creer. El hijo de Agustín».

—Octavio Smith.

—«…y destronado fui mientras dormía». El notario eterno de La Habana Vieja. El que en su bufete nos casó a todos y se quedó soltero. Nervio, alma…, un alma que parece haber sido muy feliz de niño. Agustín le llamaba «El simple», pues tenía ostentaciones muy graciosas. Afirmaba, por ejemplo, que venía de hacerle una visita al Papa, y le había preguntado: «Señor Papa, ¿cree usted en Dios?». Y ahí se explayaba en otras historias descabelladas, por el estilo.

—Cleva Solís.

—Cleva querida, diáfana, todo acento, espacio puro. Hora dichosa la del encuentro con ella. Con toda justeza le digo: fue nuestra amiga la vida entera, una hermana.

—El padre Ángel Gaztelu.

—Solemne, no por el hábito sacerdotal. A pesar de no buscar excepcionarse, su majestad y limpia vida hacían estéril cualquier pretensión de no sobresalir. Fue quien nos casó a todos —ante Dios—, y el autor de un cuaderno iluminado: Gradual de laúdes.

—Gastón Baquero.

—Gran poeta y periodista rotundo. Tanto, que el hijo de Pepín Rivero lo escogió como Jefe de Redacción del Diario de la Marina cuando el periódico agonizaba. Y Gastón lo reformó admirablemente. Desde luego, como le decía, es antes que todo, poeta. Tiene poemas memorables a propósito de Lorca, de Vallejo… Pero fuera de Cuba y movido más por el resentimiento, escribió cosas indefendibles.

—Virgilio Piñera.

—En Virgilio casi todo es destrucción. Si no, vea nada más cómo tituló el poema que hace un rato usted puso en mi mano: La destrucción del danzante. Es uno de sus poemas olvidados, incluso por él mismo, y que dio a conocer en Clavileño. Lezama, que a veces cometía murmuraciones y otras prácticas, un poco castigando su fiereza se refería a él como «oscura cabeza negadora».

—Agoto mi lista, incompleta, desde luego, con Julián Orbón, de quien me han dicho era el mejor amigo de Cintio y suyo.

—Ay, no me hable de ese; para mí es sagrado, un verdadero prodigio. En las semblanzas que escribí sobre mis amigos de Orígenes, dije que lo sentía más cerca, inmediato; «mas, ay, sentado en el piano/ un duende de lejanía/ era la mano». Eso viene de la «honda lejanía» a que aludió Falla. A Julián le gustó tanto que cada vez que nos veíamos o nos comunicábamos, me pedía: «Vuélvemelo a decir, que se me ha olvidado».

—Ustedes compartían esa otra afinidad que es la sensibilidad musical.

—La música nos unió más, por supuesto, también a Cintio, que como usted conoce tocaba maravillosamente el violín, sobre todo las sonatas de Beethoven: la Primavera, su preferida, luego la Kreutzery tantas más. «Cintio queridísimo y Finucha de mi alma», nos decía Julián. Siempre veo ese retrato suyo (señala al librero) y me pongo a pensar… Yo hablo con todos mis retratos. Pero con ese, me digo: Julián, un genio… Miro su retratico y me consuelo un poquito.

—¿Quiere decir que practica usted la contemplación?

—«Contempla el cielo con los ojos del espíritu», suplicaba Goethe. Pero debo decirle que la contemplación no es algo «pasivo», sino la suprema actitud del espíritu. Y si no se divisa el bien, no es posible realizarlo. No se lo digo por mí. Piense otra vez en Martí, el último gran héroe.

—Desde esa otra fotografía nos insta María Zambrano…

—Aguda, toda ella intuición cautivante. También se me quedó grabada la voz estremecida, sobre todo cuando hablaba de su vivencia de la España herida, de Lorca. Aquellos seminarios donde nos deslumbraba a todos… Soy su deudora. Qué dicha que estuviese varios años entre nosotros.

—La Zambrano hacía notar la falsa creencia de que se imprimía ánimo y seguridad a los jóvenes con aquello de que «tienen la vida por delante», cuando es justamente ese «tener» e ignorar qué hacer, lo que produce angustia. ¿Qué transmitiría usted a los jóvenes de la hora actual?

—Ir tras el sendero de Martí, con el pecho abierto, para intentar alejar la desesperanza. Léanse su epistolario, las cartas a María Mantilla, los Versos sencillos —autobiográficos, casi todos—, los diarios… sin desmedro de La Edad de Oro, donde quiso, como él dice, «llegar de forma sincera y llana a los niños». Y me parece que la universalidad de su ideario está refrendada en el libro Diálogo sobre José Martí, el Apóstol de Cuba, larga entrevista que le hiciera a Cintio el japonés Daisaku Ikeda.

—«La vida humana sería una invención repugnante y bárbara, si estuviera limitada a la vida en la tierra», suscribió Martí. Como intuyo que coincide con ello, me atrevo a preguntarle, con el riesgo de perturbar otra vez su intimidad: ¿cómo imagina el reencuentro con Cintio?

—Ah, Cintio…, esa distancia que me falta. Mi claridad, porque yo lo he visto todo en los ojos de Cintio. He visto el mundo; hasta me he visto a mí misma… Él «supo morir», como confiaba Martí, pero solo se extinguió para volver a encenderse. A veces pienso que no podríamos reencontrarnos, porque nunca nos separamos. Cómo recobrarlo, si está a mi lado, si su mano querida sigue siempre en mi hombro. Cuán desdichada sería yo sin esa inspiración moral, sin mi plenitud suficiente…

—Otra vez me obliga usted a acudir a Martí y aquella frase, lapidaria en toda su belleza: « ¡Empieza, al fin, con el morir, la vida!».

— ¿Quién no ha tenido varias muertes? «A veces pienso/ que el día lucirá igual/ cuando yo me haya muerto»… Créame que no la ruego, pero tampoco la espanto. Y procure no olvidarlo nunca: bella es toda partida.

(*)-Poco después de esta entrevista, falleció su hijo y músico cubano Sergio Vitier a los 68 años de edad, víctima de un accidente cerebrovascular .

 

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Miguel Díaz Canel Bermúdez, nuevo Presidente de Cuba

 Este 18 y 19 de Abril del 2018 se efectuó la constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su Novena Legislatura. En sesiones trascendentales, fueron elegidos el Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, el Primer Vicepresidente, 5 vicepresidentes y 23 miembros del Consejo de Estado. Hace solo unas horas fue dada a conocer la elección del compañero Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez como nuevo Presidente de Cuba y continuador de la obra de la Revolución iniciada por el Comandante  en Jefe Fidel Castro Ruz y Raúl Castro Ruz.

 Para nuestra Cultura debo señalar la elección como miembros del Consejo de Estado de los compañeros Miguel Barnet, escritor y etnólogo y Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y del joven colega Yoerkys Sánchez Cuellar, poeta repentista, periodista y director del periódico ¨Juventud Rebelde¨.

¡Felicidades en nombre del Pueblo de Cuba!

Nevalis Quintana Fernández

El abrazo

El General de Ejército Raúl Castro Ruz abraza a Miguel Díaz-Canel una vez propuesto como candidato a Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Miguel Mario Díaz Canel Bermúdez es el nuevo Presidente de Cuba y la noticia, aún antes de ser refrendada por la Asamblea, convirtió su nombre en tendencia mundial en Twiter.

Lo que no podría contar ningún tuit es la emotiva trascendencia del acto, la significación del abrazo del líder de la generación histórica a quien ni siquiera era un proyecto de vida cuando él organizaba el más grande frente guerrillero en el oriente cubano.

Como tampoco podrían reducirse a cierta cantidad de caracteres, los méritos y la emoción del hombre, 29 años más joven, que le devuelve el abrazo con un respeto que lo ilumina.

Ha hecho bien la nueva Asamblea en abrirse a la señal en vivo de los medios, en todos sus actos, incluidos aquellos que antes transcurrían solo puertas adentro. Sus decisiones importan mucho. Y, aunque dure sólo un instante, el abrazo de Raúl a Díaz Canel, dice más que las breves biografías, sin matices humanos, por las que los diputados saldrán a votar minutos después.

Hay, antes, una callada expresión de grandeza en la humildad del jefe de Estado que termina su segundo mandato con el más alto reconocimiento de su pueblo y se comporta como el más sencillo diputado: de pie, mostrando el certificado a la oficial de sala, como si ella no supiera quién es. Luego vamos a enterarnos de que ni siquiera integrará el nuevo Consejo de Estado. Alguien hará notar que Fidel lo hizo igual. Y es cierto. Así se despiden los Castro, de los que tanto blasfeman sus adversarios.

Raúl, que conserva, por decisión del último Congreso del Partido, el cargo de Primer Secretario de la organización que nuclea a la vanguardia revolucionaria, abre, con la dejación voluntaria de la Presidencia, el camino a una imprescindible reforma de la Constitución, que refrende el ejercicio de compartir, más que dividir, responsabilidades políticas y gubernamentales.

Pero su decisión personal, voluntaria e irrevocable, no debe pasar inadvertida. Es preciso asomarse al mundo y anotar las diferencias. No hay aquí dos o más candidatos cruzándose invectivas y descalificaciones. No hay show de debates televisivos con encuestas al instante, que inclinen las simpatías hacia el que tenga más dinero y mejores asesores de imagen. No asistimos a una renuncia por presiones del exterior, impopularidad o sanción. Raúl se despide, pero no abandona. Desde la más alta responsabilidad política, está donde el pueblo y los nuevos gobernantes lo necesitan. Donde la historia lo puso.

Y con su abrazo a Díaz Canel en el instante en que le nombran candidato para el cargo que sólo dos históricos ocuparon antes, la continuidad se corporiza.

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“Cuentos de Brujas” en el Museo de Arte Colonial

 El Teatro de la Villa abandona su espacio habitual en Guanabacoa e, invitados por el grupo Estudio Teatro Aldaba que dirige Irene Borges, presenta la obra infantil “Cuentos de Brujas” en el teatro del Museo de Arte Colonial, a un costado de la Catedral de la Habana, en La Habana Vieja.

 Esta puesta, bajo la dirección de María Elena Tomás, se presentará en todo el mes de Abril los sábados y domingos a las 11 am. La entrada es gratis.

ELENCO:

Morgana : Dorys Vargas

Mengana : Carmen Navarro

 

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La décima apuesta: festejo de una familia reunida

La décima apuesta: festejo de una familia reunida

Roberto Manzano y Pedro González (Peglez)

La melodía proveniente de la voz del trovador Ramón David Fuentes y los versos de Reyna Esperanza Cruz dieron la bienvenida —en la mañana del 10 de abril— a un encuentro entre amigos: trovadores y poetas que creen en el poder purificador de la poesía.

 La décima apuesta, fue el nombre elegido para un espacio de reunión alrededor de la décima, una estrofa medular en la cultura de la nación y que ha inspirado a muchos artistas. Coordinado por la Asociación de Escritores de la Uneac, y como una de las acciones previas al Festival Internacional de Poesía de La Habana, el evento reunió en el horario de la mañana a un público interesado en escuchar a Pedro Péglez y a Roberto Manzano, quiénes abordaron temas esenciales sobre la evolución de la décima y la manera en que se percibe actualmente dentro del panorama literario nacional.

Péglez, desde su visión de Presidente del Grupo Ala Décima habló de la importancia y papel protagónico que han tenido las diferentes agrupaciones decimísticas del país, sobre todo en los últimos tiempos en los que han ganado en fuerza y membresía. Además, fue un momento oportuno para anunciar la presentación —el día 25— del libro Con diez que se quieran bien: una recopilación de comentarios del propio Péglez con aproximaciones a la décima escrita contemporánea mediante valoraciones, fundamentalmente, de libros premiados en los concursos Cucalambé y Francisco Riverón.

“Leer poesía es imaginar”, nos dijo Roberto Manzano, y el público presente en la sala Villena de la Uneac, asistió a un encuentro con la poesía desde la óptica de un poeta que ha estudiado la vida y la manera en que esta se manifiesta a través del verso.

La sesión estuvo enriquecida por las valoraciones, opiniones y preguntas de un público dentro del cual se encontraban poetas, narradores, músicos y amantes de la poesía en todas sus manifestaciones.

En el horario de la tarde la magia inundó el Hurón Azul de la Uneac, en un espacio de lectura de los poetas y de la amena interpretación de los trovadores Ramón David Fuentes y Frank Upierre.

Los poemas de Ada Isabel Machín, Tony Borrego, Pedro Péglez, Marleny Londres, Frank Upierre, Reyna Esperanza Cruz y Roberto Manzano, se unieron a los de Omar Herrera, Olga Lidia Martínez, Yamilet Calcines, Annalis Castillo, Jorge García y otros amigos que aprovecharon la oportunidad de compartir su arte.

Durante toda la jornada, amigos poetas de varias regiones del país enviaron sus mensajes y su deseo de que La décima apuesta se convierta en un evento que acoja a decimistas de toda la Isla, en un intercambio de poesía y amistad. Todos agradecieron los mensajes de Alexander Jiménez y Liliana Rodríguez (Las Tunas) y de Alexander Besú (Granma) quien nos envió esta décima:

Me sumo a esta reverencia

A la décima cubana,

Que hoy vierte sobre La Habana

Su lírica confluencia.

Esta estrofa es, en esencia,

Una armónica Gioconda.

Yo, que tengo el alma honda

Y en la poiesis confío,

Me conmuevo y les envío

Un abrazo de Anaconda.

Una familia reunida compartió sus versos, en una tarde de poesía que sirvió para rendir homenaje a José Martí, a Nicolás Guillén, a Frank Abel Dopico, a Eduard Encina y a todos los poetas que ya no están físicamente, pero cuyas obras forman parte de la Isla y de cada uno de nosotros.

(TOMADO DEL SITIO OFICIAL DE LA UNEAC:http://www.uneac.org.cu/noticias/la-decima-apuesta-festejo-de-una-familia-reunida )

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Declaración de la UNEAC: ¡Con José Martí no se metan!

         Declaración de la UNEAC:

              ¡Con José Martí no se metan!

En vísperas de la inauguración en La Habana de la 17ma. Muestra Joven  ICAIC, la Presidencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, quiere pronunciarse sobre un incidente magnificado, mediante una burda manipulación, por la prensa anticubana y que ha encontrado eco en las redes sociales: la decisión del organismo de no autorizar, en el programa del evento, la exhibición de un filme en el que se insulta a José Martí.

Desde que se conoció la Declaración del ICAIC, numerosos ciudadanos, de diversos sectores sociales, han respaldado públicamente la posición de principios contenida en el documento: el rechazo a cualquier expresión de irrespeto a los símbolos patrios y a las principales figuras de nuestra historia. Compartimos la indignación de la juventud martiana ante el intento de mancillar  la memoria del Apóstol.

Confiamos en el compromiso con la política cultural por parte de  los jóvenes  artistas e intelectuales cubanos, y en particular de las nuevas generaciones de realizadores audiovisuales, puesto de manifiesto en la inmensa mayoría de las obras presentadas en las Muestras. Defendemos la libertad de creación, la experimentación y la mirada crítica hacia zonas de nuestra realidad a partir de un ejercicio éticamente responsable.

En días pasados, durante un foro preparatorio de la VIII Cumbre de las Américas en Lima, el diplomático cubano Juan Antonio Fernández frenó una mendaz provocación con una frase: “¡Con Cuba no se metan!”. A los que pretenden socavar los valores fundacionales de la nación cubana, decimos: ¡Con José Martí no se metan!

PRESIDENCIA DE LA UNEAC

La Habana, 2 de abril de 2018

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Tomás Hernández Guerrero-Premio “Omar Valdés”

 

Este 27 de marzo, Día Internacional del Teatro, se realizó en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba la entrega del Premio ¨Omar Valdés¨, conferido a personalidades del quehacer escénico cubano. Este año recayó en cuatro reconocidos artistas; uno de ellos el director del grupo Teatro de la Villa de Guanabacoa, Tomás Hernández Guerrero.

  Preámbulo de esta entrega, se realizó una gran fiesta teatral donde se dio lectura al Mensaje por el Día del Teatro, escrito este año por 5 teatristas del mundo y leído por el actor y director Carlos Pérez Peña. La fiesta estuvo amenizada por los grupos ¨El hombrecito verde¨, Teatro Nacional de Guiñol, Barco Antillano, Cristelis, Hubert de Blanck y otros.

Nevalis Quintana Fernández.

 

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Un insulto a Martí nos concierne a todos (Opinión ante la Declaración del ICAIC)

Un insulto a Martí nos concierne a todos.

José Martí

Autor : Fernando León  Jacomino

En la mañana de hoy, jueves 22 de marzo de 2018, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos convocó a una conferencia de prensa para dar a conocer la programación de la 17 Muestra Joven ICAIC, que tendrá lugar del 3 al 8 de abril próximo. Previsto para el Centro Cultural Fresa y Chocolate, el encuentro comenzó con la intervención de Roberto Smith, presidente de la institución anfitriona.

En sus palabras, Smith hizo pública la puesta en circulación de la Declaración de la Presidencia del ICAIC, donde se explican las razones por las cuales no se autorizó la exhibición de Quiero hacer una película, obra financiada mediante la plataforma europea Verkami, una de las más reconocidas en el ámbito del micro mecenazgo.

Por la Declaración sabemos que “En el filme, un personaje se expresa de forma inaceptable sobre José Martí”, pero, si nos remitimos al perfil de Facebook de Marta María Ramírez, comunicadora cubana y administradora del muro de la película, encontramos información más precisa al respecto:

“No les cuento la peli ─relata Marta María─, y en este post, como siempre le pasa al pobre Apóstol y como le gusta a la censura, dejo este diálogo descontextualizado e inconcluso. (Pido esperen a verla para entenderlo en su contexto.)

Esta es la escena de marras:

Tony Alonso Ramírez: José Martí es un mojón, Neysi. José Martí es un mojón, de verdad. 

Neisy Alpizar: Verdad, Papi?

Tony Alonso Ramírez: José Martí es un mojón. José Martí no se reía, mija. 

Neisy Alpizar: Qué tú sabes?

Tony Alonso Ramírez: José Martí es… era maricón.

Neisy Alpizar: Está bien. Y, por qué no?

Tony Alonso Ramírez: Pero… No lo conocimos. Estuvo en otra época. Es como Borges. El poema ese. Todo está confundido y la gente dice que eso lo dijo Martí. “Hay que sembrar árboles”, eso lo dice mi tía… Yo no creo en Martí. Yo no soy martiano…”

Durante la mencionada conferencia de prensa, el equipo coordinador de la Muestra, una vez dado a conocer el texto de la Declaración, la impugnó en bloque y se pronunció públicamente a favor de que la película fuese programada, negándose de paso a compartir con los presentes las particularidades de esta nueva edición del evento. El desconcierto ante el pronunciamiento de la Institución les hizo olvidar de golpe a los coordinadores que la película se propuso a última hora, y que sus realizadores rechazaron la invitación del ICAIC para discutir la película y, en su lugar, ventilaron el asunto a través de Facebook. Con esta acción, comprometían irresponsablemente una relación de trabajo con la institución que data de muchos años, sin tomar la menor distancia del contenido del filme y de sus implicaciones de todo carácter. Ante esta actitud, el ICAIC, en la persona del propio Roberto Smith, ofreció disculpas a los periodistas asistentes a la conferencia y dio por concluido el encuentro.

No conformes con la decisión de Smith, el equipo coordinador de la Muestra cambió súbitamente de opinión e intentó convencer a varios de los periodistas presentes para que se quedaran un rato más, a fin de compartir con ellos las particularidades del evento. En este punto, varios de los allí presentes impugnamos la nueva convocatoria, considerando que el encuentro acababa de ser suspendido por la institución convocante.

Ahora mismo, cuando el equipo coordinador de la Muestra continúa apostando por la espectacularización del diferendo, exhibiendo otra vez en las redes sociales imágenes que solo pudo registrar gracias a la confianza que le otorgó esa misma institución que ahora denosta; dejamos bien claro que si la vocación de libertad expresiva de ese equipo pasa por comulgar con producciones audiovisuales que afrenten a nuestros próceres, resultará muy difícil mantener el diálogo que hasta hoy ha garantizado la continuidad del evento.

Valoramos altamente los esfuerzos que se hacen para garantizar la Muestra Joven ICAIC, pero entendemos que todo cuanto hagamos desde nuestras plataformas institucionales ha de estar signado por aquel concepto martiano según el cual “la libertad es la tiranía del deber”.

(Tomado del sitio Cubarte http://www.cubarte.cult.cu/periodico-cubarte/un-insulto-marti-nos-concierne-todos-por-fernando-leon-jacomino/ )

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