¨El Cochero Azul¨ cabalga por Guanabacoa.

 

Martín Colorín vive con su familia, muy cerca del mar, de cuyo influjo no puede sustraerse con facilidad. Cansado de mirarlo, un buen día decide pintarlo todo en ese tono tan intenso, Azul: a sus hijos, al caballo y hasta el perro. En un coche del mismo color parten desde el poblado de Cantel, dibujando un recorrido igualmente azul, para reafirmar que no hay tierra como la propia, ni calor como el hogar…

En esta miniatura teatral, el grupo Teatro de la Villa nos regala una vez más, lo que puede hacerse desde los predios de la imaginación hasta la arena del pequeño coliseo de Guanabacoa. María Elena Tomás ha dirigido a esta troupe de titiriteros y actores, con la seguridad que brinda el conocimiento, logrando un resultado del más alto vuelo. Nos deja ver con su ¨Cochero Azul¨, de la escritora Dora Alonso, creadora del popular títere cubano Pelusín del Monte y de este clásico de la literatura infantil criolla, como el creador es capaz de moldear la montaña y sentir una nostalgia por ese niño que ya no somos y que no debemos permitir que muera.

Así cabalga este Cochero Azul por las calles de Guanabacoa, desde la sala del Teatro de la Villa durante Julio y Agosto, los Sábados y Domingos a las 4.30 pm de la tarde. La sede es en Desamparado esquina a Doctor Mora y las entradas se venden desde las 2 pm.

¡ Disfruta de sus Aventuras ! (*)

ELENCO:

Félix Leal

María Elena Tomás

Carmen Navarro.

Doris Vargas

Nevalis Quintana

DIRECCIÓN ARTÍSTICA

María Elena Tomás

DIRECCION GENERAL:

Tomás Hernández Guerrero

(*) Texto de Ernesto Adrián Monzón y Nevalis Quintana.

 

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9 Congreso de la UNEAC (5): Intervención del Presidente Miguel Díaz-Canel

Por su importancia histórica, que marca los senderos y desafíos de la cultura en el contexto actual de la Revolución en este Siglo XXI y por el impacto que ha tenido entre nuestros artistas y escritores y el pueblo en general, este Blog de la Cultura Cubana se honra en dar a conocer las palabras del Presidente Miguel Díaz-Canel en la clausura del 9 Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del IX Congreso de la Uneac, en el Palacio de Convenciones, el 30 de junio de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

Queridos escritores, artistas, creadores;

Compañeras y compañeros de la Presidencia;

Ministros y viceministros presentes:

Ante todo, reciban el cálido saludo del General de Ejército, del cual soy portador.

Ha concluido su IX Congreso. No digo estos días de análisis y debate en el Palacio de Convenciones, sino los largos meses de intercambios y aportes desde las bases. ¡Cuánta inteligencia y talento, cuánto se aprende de ustedes!

Es un proceso que hemos seguido de cerca en frecuentes encuentros con la Comisión Organizadora, tratando de aproximar, en lo posible, soluciones a las insatisfacciones más generalizadas, y confirmando, una vez más, el valor de ir a lo profundo del extraordinario caudal creativo del pueblo cubano. Allí siempre nos espera la verdad.

Permítanme sentirme uno más de ustedes: en la insatisfacción y también en el compromiso, soy un apasionado del arte y de la cultura en sus más diversas expresiones, sea de Cuba o universal.

Los temas que aquí se han tratado suelen ser pan de cada día en nuestra familia y entre amigos. Por las profesiones de mis tres hijos y de mi esposa, la cultura está de manera casi permanente en nuestras vidas. Por imperiosa necesidad del espíritu, no sabríamos vivir sin acceso a las artes.

La emoción más profunda, junto con la gloria patria, nos la provoca constantemente el contacto con la creación artística. Personalmente no puedo separar el sentido de plenitud, incluso de felicidad, de un disfrute estético determinado. Y si es cultura cubana, el goce se multiplica.

Lo que quiero decirles es que durante estos meses, estos días, estas horas, más de una vez nos hemos sentido entre ustedes, compartiendo lo que expresan y comprometidos con lo que hacen.

Y por lo que dicen y lo que hacen, sé que muchos de ustedes, alguna vez, pueden haberse sentido en nuestro lugar, desafiados a dar continuidad a un proceso histórico único, de un impacto y alcance universal y de un liderazgo solo comparable a la grandeza de la Revolución misma, hecho cultural superior que transformó desde la raíz a una nación pequeña y atrasada en una indiscutible potencia mundial, no por sus recursos materiales, sino por sus recursos humanos y sentimentales.

Nosotros cuando miramos al mundo y repasamos la historia podemos decir: ¡Qué milagro de país, en qué gran pueblo nos hemos convertido! Es lo que nos ocurre cuando asistimos a una función de ballet o danza, a conciertos de música, lo mismo en un gran teatro que en uno de nuestros barrios; a obras teatrales, a estrenos de cine, a ferias del libro, de artesanías, a galerías, a descargas de rumba o a escuelas de arte.

Un país bloqueado durante seis décadas, perseguido con saña y alevosía hasta en la gestión de medicamentos infantiles, acribillado mediáticamente por los medios más influyentes del planeta, no se ha conformado con resistir y sobrevivir. Como ya dije una vez:

“Somos una Revolución que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus orígenes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, intérpretes genuinos de la sabia popular y también de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.

“Y así seguirá siendo. Intelectuales, artistas, periodistas, creadores, nos acompañarán siempre en el empeño de que este archipiélago que la Revolución puso en el mapa político del mundo siga siendo reconocido también por su singular modo de pelear cantando, bailando, riendo y venciendo”.

Quizás aún no hemos aprendido, y en algunos casos hemos desaprendido, a contar esa maravilla, pero nadie puede ya quitarnos el orgullo de ser una nación para respetar, gracias a una Revolución que siempre ha puesto al ser humano en el centro.

Es algo que nuestra generación les debe a los fundadores en primer lugar, desde Céspedes a Martí. A los creadores que continuaron sus luchas y fundamentalmente a Fidel, el indiscutible intelectual y guía de la generación histórica que, junto con la entrega de la tierra y las fábricas a los que la trabajaban, alfabetizó al pueblo, universalizó la enseñanza, creó poderosas instituciones culturales y en los momentos más difíciles nos enseñó que “la cultura es lo primero que hay que salvar”.

¿Por qué insistía Fidel en esa idea, que repitió tantas veces? Ustedes lo saben seguramente, pero no está de más recordarlo. Porque “no hay proa que taje una nube de ideas”, diría Martí.

Y Fidel supo advertir el riesgo de perder nuestra mayor fortaleza: la unidad, la identidad, la cultura, con la avalancha colonizadora que avanzaba en los tiempos de la globalización, con el acceso masivo a las nuevas tecnologías, promovido por los mercaderes modernos, no para enriquecer sino para empobrecer la capacidad crítica y el pensamiento liberador.

Consciente de que esas tecnologías de acelerado desarrollo serían una poderosa arma de educación y multiplicación del conocimiento a la que la Revolución no podía renunciar ni acceder tardíamente, Fidel creó la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) y paralelamente alertó a la sociedad cubana sobre la importancia de salvar la cultura.

Así como antes, en aquellas reuniones de la Biblioteca Nacional que dieron lugar a sus Palabras a los intelectuales y muy poco tiempo después a la creación de la Uneac, Fidel acudía a la vanguardia intelectual y artística para enfrentar desafíos que solo podía advertir un iluminado, como Barnet lo definió alguna vez. 

Si hace 60 años fue vencido el intento de fracturar la unión visceral entre aquella vanguardia y su Revolución, es decir, ella misma y su pueblo, más tarde y muchas veces a lo largo de los años el adversario se empeñaría inútilmente en ello. En el cruce de siglos, la batalla alcanzaría cotas mayores golpeando a las fuerzas progresistas en la región y en el mundo.

Movimientos como la Red en Defensa de la Humanidad y proyectos culturales que florecieron por todo el país demostraron la extraordinaria fuerza de la vanguardia para alimentar y sostener la espiritualidad de la nación.

De la Uneac fundada por Nicolás Guillén y otras cubanas y cubanos universales emergió un compromiso para siempre con el destino de la cultura nacional, que se ha afirmado en estos días. Y es tremendo ver la continuidad de esa obra en una organización dirigida hasta hoy por uno de los más jóvenes delegados a aquella cita de hace 58 años: el poeta, ensayista, etnólogo, intelectual, en suma, Miguel Barnet.

Aquí se ha hablado varias veces de las Palabras a los intelectuales. No concibo a un artista, a un intelectual, a un creador cubano que no conozca aquel discurso que marcó la política cultural en Revolución. No me imagino a ningún dirigente político, a ningún funcionario o dirigente de la Cultura, que prescinda de sus definiciones de principio para llevar adelante sus responsabilidades.

Pero siempre me ha preocupado que de aquellas palabras se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la política cultural, también exige una interpretación contextualizada.

Claramente Fidel planteó un punto de partida: la relación entre Revolución, la vanguardia intelectual y artística y el pueblo. Entonces, todos no tenían tan claro como Fidel lo que los artistas e intelectuales irían comprendiendo en el desarrollo de su obra: que la Revolución eran ellos, eran sus obras y era el pueblo.

Por eso resulta reduccionista limitarse a citar su frase fundamental: “Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada”, soslayando que Revolución es más que Estado, más que Partido, más que Gobierno, porque Revolución somos todos los que la hacemos posible en vida y en obra.

Y también sería contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma única e inamovible la política cultural de la Revolución. Eso sería cortarle las alas a su vuelo fundador y a su espíritu de convocatoria.

Hoy tenemos el deber de traer sus conceptos a nuestros días y defender su indiscutible vigencia, evaluando el momento que vivimos, los nuevos escenarios, las plataformas neocolonizadoras y banalizadoras que tratan de imponernos y las necesidades, pero también las posibilidades que con los años y los avances tecnológicos se han abierto.

Hay que hacer lecturas nuevas y enriquecedoras de aquellas palabras. Hacer crecer y fortalecer la política cultural, que no se ha escrito más allá de Palabras… y darle el contenido que los tiempos actuales nos están exigiendo.

Ustedes han hecho bastante. Como hemos apreciado, han trabajado y avanzado mejor allí donde más coordinados han actuado con otras fuerzas intelectuales, como las que crean desde las universidades y otros centros de investigación de las ciencias sociales y humanísticas.

Evidentemente, hay más y mejores resultados donde la creación se apoya en nuevos soportes tecnológicos que facilitan el trabajo.

Hace unos días, compartiendo con la Comisión Organizadora, les comentaba sobre uno de los temas que más discusiones genera siempre en los eventos de la Uneac: la relación con el turismo. Y otro tema más actual que es la política cultural en los espacios de la economía estatal y los privados.

Hoy quiero reiterar que tenemos, desde la administración, el deber de ser coherentes. No hay una política cultural para el sector estatal y otra para el privado. En ambos sectores tiene que promoverse, defenderse, dárseles espacio a quienes hacen arte verdadero.

Y en el caso específico del turismo, yo he insistido en que la cultura es un eslabón fundamental en los encadenamientos productivos que nos interesa promover. Pero defiendo, sobre todo, que el turismo no solo lleve a los artistas a sus instalaciones, sino que propiciemos una muy intensa actividad cultural en todas nuestras ciudades y zonas turísticas que, a la vez que enriquezca la vida cultural del pueblo, atraiga y conquiste al visitante. Hay que ser auténticos y dejar de vender “shows enlatados”, productos de seudocultura que responden más a la rentabilidad que al orgullo de mostrar quiénes somos realmente.

Cuba es una potencia cultural y hoy el turismo, siendo como es una actividad económica que aporta cotidianamente al Presupuesto, la verdad es que todavía tributa mucho menos de lo que podría si los turistas salieran a consumir bienes y servicios, no solo culturales, pero sobre todo culturales (Aplausos).

A propósito, el sistema de escuelas de arte tiene una fuente de ingresos por exportación de servicios, insuficientemente explotada, en la generación de cursos en áreas de la enseñanza artística, en las que somos realmente fuertes y donde debemos establecer modalidades y precios coherentes con el nivel de la academia cubana.

En esa misma línea de pensamiento, a la Uneac le corresponde ser una especie de electrodo movilizador de fuerzas y acciones para la proyección internacional de nuestras industrias culturales. No olvidar que cuando todas las puertas se cerraron para Cuba por su osada pretensión de soberanía y libertad, hasta en el imperio se abrieron al menos ventanitas por donde entraron la música, las artes plásticas, el ballet, la danza, el teatro y otras manifestaciones culturales.

Los puentes que ha levantado la cultura cubana, apoyada por fieles amigos, en tantos años de ninguna o escasas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, nos han permitido sostener vivo un intercambio entre nuestros pueblos de tanta fuerza que la actual administración estadounidense se ha propuesto clausurarlo definitivamente.

Pero también hacia Europa, Asia, África, los intelectuales y artistas han fungido como embajadas culturales, han abierto puertas y favorecido entendimientos que podrían ser más difíciles y hasta imposibles sin ellos.

Hay mucho, mucho que trabajar en ese sentido. Y ustedes tienen el talento, la fuerza y el conocimiento para hacerlo crecer, aportando al país recursos imprescindibles para su desarrollo.

Comparto igualmente las preocupaciones de quienes sienten que algunas instituciones de la Cultura se han quedado por detrás de los creadores. Resulta inaceptable que no se comprenda que todas las instituciones culturales existen por y para los creadores y su obra (Exclamaciones y aplausos), no a la inversa, y que el burocratismo y la falta de profesionalidad ahogan la creación.

En la pelea contra esos molinos de viento, tan antiguos como dañinos, vemos un papel fundamental de la Uneac. Es preciso hacer más proactiva a la organización en sus bases: indagar qué misiones cumple cada una en función de aquellos a quienes representan y qué ámbitos de discusiones lideran. ¿Desde cuáles posiciones? ¿Con qué liderazgos?

Igualmente veo a la Uneac batallando por rescatar y elevar el peso y el papel de la crítica cultural. La sequía de análisis serios y bien fundamentados sobre los valores reales de obras y espacios culturales desestimulan a los creadores y privan a los públicos, particularmente a los más jóvenes, de criterios orientadores que establezcan las jerarquías artísticas a tiempo.

Es un hecho incontestable que los creadores cubanos residentes en el país tienen obras capaces de emular con lo mejor creado por sus contemporáneos que trabajan y viven en naciones del Primer Mundo, bajo condiciones materiales e incentivos muy superiores a veces, lo que les ha valido acceder a mercados exigentes.

¿Por qué desde Cuba no logramos insertar, difundir, exportar la obra de los que trabajan dentro del país y en cambio promocionamos y replicamos lo que ya el mercado acuñó y nos devuelve envuelto en sus reglas?(Exclamaciones y aplausos prolongados.) ¿Qué necesitan nuestras instituciones para hacer florecer nuestras más auténticas creaciones culturales?

Se escucha mucho la queja —sobre la cual es importante que actúen las organizaciones de artistas— de que el sistema empresarial o las llamadas industrias culturales, con relación a la creación artística, en cuanto a su producción, promoción y comercialización, se han quedado atrás.

La cultura puede y debe aportar al Producto Interno Bruto del país y para eso están sus empresas. Sobran las insatisfacciones de artistas y creadores que deben gestionarse absolutamente todo para difundir o promocionar su trabajo, mientras quienes tendrían la responsabilidad de hacerlo ejercen una suerte de parasitismo desde la inactividad (Exclamaciones y aplausos prolongados).

Los artistas tienen el deber de pagar sus impuestos, pero no deberían tener que abonar a las empresas si estas no han tenido nada que ver con los contratos de trabajo, con su promoción ni con su amparo jurídico (Exclamaciones y aplausos prolongados).

Es un secreto a voces que ese parasitismo favorece la corrupción (Exclamaciones y aplausos) y enmascara el incumplimiento de la función de representación y gestión de oportunidades para el creador y su obra. Es inútil y engañoso que el escaso dinero de que dispone el país sea reciclado entre entidades sin ningún efecto en la economía real (Exclamaciones y aplausos).

Otros temas que, en mi modesta opinión, deberían concitar acciones y reacciones de nuestros creadores agrupados en la Uneac tienen que ver con lo que algunos llamamos “mercenarios culturales”, esos dispuestos a linchar a cuanto artista o creador exalte a la Revolución o les cante a las causas más duras y a la vez más nobles en que están empeñadas las fuerzas progresistas de nuestra región y del mundo (Aplausos).

Recordemos el mensaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz, en ocasión del aniversario 55 de la Uneac: “Hoy estamos doblemente amenazados en el campo de la cultura: por los proyectos subversivos que pretenden dividirnos y la oleada colonizadora global. La Uneac del presente continuará encarando con valentía, compromiso revolucionario e inteligencia, estos complejos desafíos.”

Esta plataforma colonizadora promueve los paradigmas más neoliberales: Estado mínimo, mercado hasta donde más sea posible, todo se vende y se compra, el supuesto éxito único de la empresa privada; atentos a los que ponen por delante mercado y no cultura; egoísmo y vanidad personal y no compromiso social de la cultura (Exclamaciones y aplausos).

Ya se ha denunciado que la actual administración estadounidense destina nuevos y mayores fondos a la subversión y que pide a quienes desean acceder a los cotos privilegiados del imperio que rindan cuenta de cuanto hacen o dicen en las redes sociales. Por lo que callan y por lo que dicen algunos contra sus propios compatriotas, es fácil colegir quiénes aspiran a ganarse el penoso boleto. Apóstatas les llamaría Martí. Me pregunto si alguien cree que servir al que nos bloquea, ataca y obstaculiza nuestro desarrollo le abrirá por largo tiempo la pequeña puerta por la que les dan acceso a quienes reniegan de su raíz.

No vamos a limitar la creación, pero la Revolución que ha resistido 60 años por haber sabido defenderse, no va a dejar sus espacios institucionales en manos de quienes sirven a su enemigo, sea porque denigran cualquier esfuerzo por sobreponernos al cerco económico o porque se benefician de los fondos para destruir a la Revolución (Aplausos).

Los límites comienzan donde se irrespetan los símbolos y los valores sagrados de la Patria (Aplausos).

La Constitución que acabamos de aprobar y que se complementará con sus leyes correspondientes tiene, entre las primeras, la de los símbolos nacionales.

Los ingenuos hacen tanto daño como los perversos. No son tiempos de negar ideologías, ni de descontextualizar. Y nada de esto significa negar la libertad de creación ni hacer concesiones estéticas. Significa tener sentido del momento histórico, saber que más allá de Cuba el mundo vive horas de mucho riesgo e incertidumbre, donde los poderosos pasan por encima de las leyes internacionales, lanzan guerras al amparo de las llamadas fake news o falsas noticias y destruyen civilizaciones milenarias en nombre de la intervención humanitaria. Construir y defender un proyecto socialista significa defender el humanismo revolucionario.

Como en los tiempos de Palabras a los intelectuales, la Revolución insiste en su derecho a defender su existencia que es, también, la existencia de un pueblo y de sus creadores e intelectuales.

Tendría mucho más que decirles, pero sé que habrá nuevas oportunidades para hacerlo. Nos hemos propuesto realizar encuentros mensuales con la directiva electa y grupos de creadores, junto a los ministerios, para revisar todo cuanto podamos colaborar en arrancarles cada vez un pedazo mayor a los problemas y dificultades (Aplausos).

Para eso cuenten con el apoyo del Gobierno, presentes aquí seis ministros y viceministros de los organismos de la Administración Central del Estado. El Dictamen de las comisiones nos ofrece un menú de temas muy amplio que debemos ahora abordar entre todos y en darle solución.

No dejen morir el Congreso. Trabajen por hacer realidad todo lo que entiendan que aportará al bien de la nación, a su espiritualidad, al porvenir que quieren negarnos los que no han podido destruirnos.

Entre ustedes nos sentimos cómodos, entusiastas, optimistas, conscientes de que como nos enseña Raúl: “Sí se puede” cuando se quiere. Y ustedes y nosotros, es decir, la Revolución, queremos lo mismo:

  • Un país libre, independiente y soberano;
  • Fiel a nuestra historia;
  • Que garantice justicia social y justa distribución de la riqueza;
  • Con respeto a la dignidad plena del ser humano, mujer y hombre;
  • Con una sólida identidad cultural;
  • Donde se preserve el acceso gratuito y universal a la educación;
  • Que avance hacia un desarrollo económico equilibrado y sostenible;
  • Próspero, inclusivo, participativo;
  • Invulnerable militar, ideológica, social y económicamente;
  • Con servicios de salud gratuitos y de la mayor calidad para todos;
  • Solidario, generoso, humanista;
  • Que repudie todas las formas de discriminación;
  • Donde no prosperen nunca el crimen organizado, la trata de personas o el terrorismo;
  • Defensor de los derechos humanos de todos, no de segmentos exclusivos o privilegiados;
  • Libre de toda forma de violencia, esclavitud, explotación humana;
  • Con un ejercicio ejemplar de la democracia del pueblo y no del poder antidemocrático del capital;
  • Capaz de vivir en paz y desarrollarse en armonía con la naturaleza y cuidando las fuentes de las que depende la vida en el planeta.

Compañeras y compañeros:

Nuestro reconocimiento a la intensa labor realizada por Barnet en estos años al frente de la Uneac.

Felicitamos a la nueva dirección de la Uneac, a su presidente electo, Morlote, con la certeza de que comprenden que su misión más importante es desatar una irreconciliable batalla contra la incultura y la indecencia (Aplausos), y en ese bregar los creadores deberán ser, como siempre, como pidió Fidel en Palabras a los intelectuales: más que espectadores, actores.

Un mundo mejor es posible.

Esa certeza la heredamos de nuestros padres y tenemos el deber de sostenerla para nuestros hijos.

¡Somos Cuba! ¡Somos continuidad!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

 

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9 Congreso de la UNEAC (4): Luis Morlote, nuevo Presidente de la UNEAC.

 

                            

                          Luis Morlote, nuevo presidente de la UNEAC.

“Tenemos que hacer la UNEAC que necesita el país. Ante los retos que tenemos por delante, debemos seguir con este entusiasmo y el optimismo con los cuales hemos concluido el proceso de este Congreso. Creo que tan importante como el Congreso es el poscongreso, y debemos hacerlo a partir del trabajo colectivo, del sentido de pertenencia”, afirmó Luis Morlote, nuevo presidente de la organización.

En la sesión plenaria final del noveno congreso, Morlote recordó que alrededor de 8 000 artistas, escritores e intelectuales participaron en el proceso del Congreso. “La demostración de madurez que hemos dado, razonando sobre los desafíos desde el compromiso, plantea una entrega total del equipo elegido aquí”.

El nuevo presidente de la UNEAC dijo que desde ya comienza el trabajo para encontrar caminos, pensar colectivamente. “No podemos desmovilizarnos. Este equipo tiene que comenzar a trabajar esta semana, buscar cómo organizamos una hoja de ruta para seguir los planteamientos del Congreso. Todos hemos mostrado que hay una UNEAC comprometida con la Revolución, con el pensamiento de Fidel y Raúl, y de todos los que continúan su obra”.

“Debemos sistematizar todo este trabajo”, agregó, y se refirió a un encuentro propuesto por el presidente Miguel Díaz-Canel para analizar a partir de julio temas puntuales en esta esfera.

“Ese ejercicio sistemático de gobierno que está haciendo el presidente Díaz-Canel, que hacen los ministros, que han estado en este congreso, tiene que hacerlo la UNEAC también”, dijo.

“Para avanzar al futuro, este Consejo Nacional tiene que reverenciar la memoria. No podemos irnos de aquí sin hacer algo que la organización hizo en los ochenta: tener un presidente de honor. Hay alguien que se lo merece por méritos sobrados, por una obra más grande que el Turquino, por unir generaciones: este congreso declara a Miguel Barnet presidente de honor de la organización”, anunció.

“No tengo una obra tan grande como el Turquino, pero tras 22 años en el ejecutivo de la UNEAC y 11 en la presidencia puedo decir: no crean que ha sido un sacrificio. Me he entregado y me seguiré entregando, porque para mí lo más importante es la causa, esta gran Revolución que nos ha traído hasta aquí”, dijo Miguel Barnet.

“Estaré por los años que vengan en este trabajo. Aprendí mucho con cada uno de ustedes y seguiré aprendiendo. Seguiré atendiendo a la Fundación Fernando Ortiz, a la cultura cubana y al gran legado que nos ha dejado nuestro Comandante en Jefe”, concluyó el presidente honorífico de la UNEAC.

Nuevo Consejo Nacional, dan a conocer miembros de honor

Fueron elegidos como miembros de honor del Consejo Nacional de la UNEAC: Alicia Alonso, Leo Brower, Alfredo Diez Nieto, Ambrosio Fornet, César López, Eusebio Leal, Jesús Chucho Váldes, Graziella Pogolotti, Martha Rojas, Omara Portuondo, Pablo Milanés, Roberto Fernández Retamar, Rogelio Martínez Furé, Rosita Fornés, María Teresa Linares, Fina García Marruz, Silvio Rodríguez, Nancy Morejón, Jesús Ortega, Verónica Lynn, Pedro de Oraá, Jesús Chucho Cabrera y Miguel Barnet.

Como presidentes de las asociaciones fueron seleccionados Alberto Marrero (Escritores), Lesbia Vent Dumois (Artistas de la Plástica), Orlando Vistel (Músicos), Lourdes de los Santos (Realizadores de Cine radio y televisión) y Francisco González López (Artistas Escénicos).

Guido López Gavilán y Cira Romero García fueron electos como secretarios de la organización. Corina Mestre, Magda Resik y Pedro de la Hoz son los nuevos vicepresidentes y Martha Bonet de la Cruz vicepresidenta primera.

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9 Congreso de la UNEAC (3): Desafíos actuales de la Cultura Cubana.

Con la presencia de Miguel Díaz- Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, dio inicio este domingo la jornada final del IX Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), con sede en el Palacio de las Convenciones de esta capital.

La cita, que sesiona desde el día 28, da fin al proceso orgánico iniciado en el 2018 que ha servido para analizar a fondo las principales dificultades en el funcionamiento de la organización y para que los artistas e intelectuales cubanos plantean sus preocupaciones.

La plenaria comenzó recordando a Fidel Castro Ruz, pues hoy se conmemora el aniversario del discurso conocido como “Palabras a los intelectuales”, fruto del diálogo abierto del entonces Primer Ministro con los intelectuales y artistas.

A la jornada dominical asistieron también Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Victor Gaute, Jefe de la Oficina de Asuntos Ideológicos del Comité Central del PCC; Alpidio Alonso, ministro de Cultura; Miguel Barnet, presidente de la UNEAC; y los intelectuales Eusebio Leal, Abel Prieto Jiménez y Graciela Pogolotti.

Bajo el lema “Sin cultura no hay libertad posible”, los casi 250 delegados participaron la víspera en seis comisiones de trabajo sobre temas referentes a la creación artística y su relación con las instituciones; la proyección social de la cultura; medios y redes sociales; turismo y mercado; enseñanza artística y relación con los jóvenes creadores. La última comisión debatió los estatutos que regirán el trabajo de la UNEAC en lo adelante.

Desafíos actuales de la cultura cubana

En tiempos en que el Gobierno de Estados Unidos ha resucitado la Doctrina Monroe y la filosofía del macartismo; cuando derrotar a la Revolución es una de sus principales obsesiones y ha recrudecido el bloqueo con la activación total de la Ley Helms-Burton, “los escritores y artistas cubanos debemos ser portadores de la verdad de Cuba dondequiera que pueda hacerse escuchar”, afirmó Miguel Barnet este domingo, en el inicio de la sesión plenaria del noveno congreso de la UNEAC.

Al leer el informe Desafíos actuales de la cultura cubana, Barnet apuntó que desde que comenzaron los trabajos preparatorios del congreso, varias preguntas han estado presentes en los participantes en el proceso: ¿Cómo podemos los escritores y artistas agrupados en la UNEAC ayudar más a nuestro país en la presente coyuntura? ¿Cómo contribuir de manera más activa al perfeccionamiento de nuestra política cultural?

“Luego de la aprobación por amplia mayoría de la nueva Constitución, nuestra institucionalidad se halla inmersa en un proceso de cambios trascendentes que se reflejan, de un modo u otro, en la cultura”, dijo.

En ese sentido, afirmó que, al ratificar la voluntad de seguir avanzando en la construcción de una sociedad socialista, caracterizada por la sostenibilidad del desarrollo económico y social, la democracia participativa, la solidaridad, la inclusión, la justicia y estrategias que promueven la equidad, los escritores y artistas “tenemos el deber de ayudar, desde la creación y el pensamiento, a la materialización de las aspiraciones del pueblo cubano”.

En esa dirección -continuó Barnet-, “nos anima el interés de ser más útiles y consolidar un diálogo sistemático, fecundo y propositivo con la vanguardia política y otras instancias del gobierno y la sociedad civil. Queremos contribuir con mayor inteligencia y responsabilidad al continuo mejoramiento y puesta en práctica de nuestra política cultural y de aquellas áreas que se interrelacionan de modo inseparable con la cultura, como la educación, las ciencias sociales y los medios de comunicación”.

La experiencia y la capacidad de análisis de los miembros de la UNEAC, dijo, pueden hacer contribuciones útiles en este momento histórico.

“Los intentos de los enemigos de Cuba de crear una quintacolumna intelectual contra la Revolución se han malogrado durante todos estos años y están destinados a seguir fracasando.

“Los pocos que han podido reclutar no significan nada dentro del poderoso movimiento cultural cubano, que incluye igualmente a muchos y muy valiosos creadores fuera de la Isla, comprometidos con el destino de la nación”.

La UNEAC, apuntó, acepta el papel del mercado nacional e internacional como vía legítima de circulación del arte, “pero rechaza poner en manos de la lógica mercantil el establecimiento de jerarquías artísticas y, en su conjunto, la política cultural, que no puede privatizarse.

“Con una correcta regulación institucional, consideramos que deben estudiarse alternativas de promoción bajo formas no estatales de gestión”.

Y subrayó: “Pensar esta nación, que se fraguó en sostenido combate contra el colonialismo y el neocolonialismo, contra intervenciones e injerencias, es otro de nuestros grandes e impostergables desafíos. Resulta imprescindible saber en qué punto nos hallamos, cómo llegamos hasta aquí y qué retos nos esperan en adelante.

“Si estamos de acuerdo en que el ser humano es a la vez sujeto protagónico y principal beneficiario de nuestra sociedad, y lo entendemos como portador de la cultura e identidad cubanas, todo lo que hagamos desde la creación y el pensamiento tendrá que tributar a la dignidad, igualdad y libertad plenas”.

Tras refrendar la aspiración a un ciudadano que incorpore en su práctica cotidiana la ética de la solidaridad, la justicia y la equidad, y rechace el materialismo vulgar, las conductas marginales, el egoísmo, la discriminación y la intolerancia, dijo que “debemos cobrar conciencia de que la cultura es terreno fértil para desarrollar tales valores”.

Los creadores, más implicados con el país y su política cultural

Al inicio de la sesión plenaria, se conocieron los dictámenes de las seis comisiones que sesionaron la víspera en distintas salas del Palacio de Convenciones, en los que resaltó la importancia de la política y la institución cultural y su integración con creadores artísticos y literarios, la implicación de estos en procesos educativos y sociales, y la lucha contra la banalidad, el intrusismo profesional y la imposición de patrones culturales colonizadores, así como la salvaguarda del patrimonio y la memoria histórica.

Lesbia Vent Dumois, presidenta de la sección de Artes Plásticas de la UNEAC. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Del debate en la Comisión I, “Creación artística y relación con las instituciones”, trascendió la necesidad de una mayor incidencia en el vínculo de las jerarquías artísticas y literarias con el trabajo y los propósitos que le han encargado al sistema institucional de la cultura.

Al leer el documento, Lesbia Vent Dumois, presidenta de la sección de Artes Plásticas de la Uneac, señaló, entre las conclusiones, que sin el apoyo estatal, el auténtico creador del arte y la literatura que daría expuesto sin protección a normas mercantiles de oferta y demanda; que no es el mercado del arte el que determina las jerarquías artísticas y literarias; que se debe establecer la programación cultural como uno de los ejes centrales para la jerarquización cultural, y que el fortalecimiento de la institucionalidad debe ser la batalla fundamental para evitar el intrusismo profesional y la manipulación de los principios de la Revolución.

Que sea mayor la participación de los creadores en la elaboración de estrategias y toma de decisiones vinculadas a la circulación y promoción del acto creativo, subraya el texto.

El periodista Pedro de la Hoz dirigió el trabajo de la Comisión II. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

En la Comisión II, “Proyección social de la cultura”, los delegados recalcaron que la política cultural es una sola, y que se impone “velar por la calidad de las presentaciones artísticas tanto las que se generan de las instituciones estatales como en aquellas no gestionadas por el sector no estatal”.

En las conclusiones de esta comisión, se plantea que la programación cultural no puede ser fruto de la inercia y la espontaneidad. “Tiene que ser un ejercicio de pensamiento colectivo que articule criterios de los responsables de las instituciones y de los creadores, y tome en cuenta las exigencias y las demandas de los públicos, sin que esto implique concesiones populistas que indefectiblemente apuntan a entronizar la mediocridad (…) La programación debe ser un instrumento de primerísimo orden para la formación de las audiencias y la ampliación de horizontes culturales”.

Entre las proyecciones sociales necesarias está la de propiciar una mayor implicación en la concepción y desarrollo de las políticas de salvaguarda y promoción de los valores patrimoniales de nuestras ciudades y paisajes.

“Es imprescindible el diálogo con las autoridades encargadas de la protección del patrimonio y con las entidades que en el cumplimiento de sus misiones se relacionen con esos valores (…) Promover la toma de conciencia acerca de la pertinencia de vindicar la arquitectura como un ejercicio profesional eminentemente cultural, y entender la ciudad como un espacio de integración interdependiente de valores arquitectónicos, urbanísticos, sociales y culturales”.

También, que los creadores acompañen a los ministerios de Educación y Educación Superior en los procesos de perfeccionamiento de los procesos educativos, y que se perfilen con mayor alcance y efectividad los proyectos socioculturales comunitarios para que contribuyan a la formación y desarrollo de mujeres y hombres con una cultura ciudadana responsable, comprometida y participativa.

La periodista Magda Resik dirigió los debates de la Comisión III. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Comisión III, “Cultura, medios y redes sociales”, incluyó en su dictamen la necesidad de seguir trabajando en la estrategia país para la preservación de la memoria histórica con una visión integradora de todas las entidades y organismos que atesoran el patrimonio sonoro, audiovisual e impreso.

Las redes sociales y el lenguaje de internet, con su impacto actual en nuestra sociedad, deben formar parte de la agenda de trabajo de la Uneac como asunto de gran relevancia, para lo cual deberá trazarse una política en el corto plazo, señala el documento, que destaca, además, la necesidad de priorizar en las agendas académicas la formación de guionistas para la radio, la televisión y el cine, y de estimular todas las iniciativas que impulsen el dramatizado, un género deficitario hoy en el escenario mediático.

“Debe tomarse en cuenta, cada vez más, la necesidad de estimular la creación destinada a los públicos específicos, especialmente el infantil y juvenil, y a temáticas de gran impacto social como las de género, racialidad, participación y ejercicio del criterio».

Alicia Valdés, musicóloga, dirigió las labores de la Comisión IV. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Comisión IV, “Cultura, turismo y mercado”, llamó a conciliar intereses en el vínculo entre cultura y turismo, pero en una dinámica en la que debe primar la salvaguarda de la cultura y la identidad cubanas.

“Nos hemos pronunciado acerca de la necesidad impostergable de realizar una proyección que muestre lo mejor y más representativo de nuestro arte en sus más variadas manifestaciones y en sus múltiples escenarios, tanto dentro como fuera de Cuba”, señala en su dictamen esa comisión.

Al turismo, uno de los motores de la economía -continúa el texto-, “no es preciso ofrecerle espectáculos diferenciados. De lo que se trata es de entregarle al visitante, sin cursilerías, nuestra cultura en su estado más orgánico y natural en cualquiera de los espacios que utilicemos”.

Para articular un programa verdaderamente responsable que contribuya a brindar productos de alta calidad en cualquiera de nuestras plazas y escenarios, “deben conjugarse varios elementos que conspiran en su desenvolvimiento, como la cadena de impagos a artistas y el intrusismo profesional en el ejercicio de las actividades, que tiene una efectiva contraparte en el Decreto 349, herramienta eficaz contra las malas prácticas artísticas en cualquiera de sus expresiones, no solo las de carácter musical”.

Son también importantes las comisiones de Cultura y Turismo en los territorios, que deben regular de manera sistemática lo concerniente al arte.

“La dinámica cultural transita por un ciclo que abarca desde el proceso productivo hasta la venta y socialización de cualquier obra en sus más variados soportes, desde el papel hasta lo que se escucha en un escenario, de modo que estamos no solo urgidos, sino obligados a revertir todo lo que constituyan malas prácticas en cualquier esfera cultural”.

Los delegados llaman la atención, además, a una más sistemática y efectiva promoción de la producción cultural; la “inexplicable demora de la Ley de Derecho de Autor”, y el papel más activo que deben jugar agencias como la de Autores Musicales y la Agencia Literaria Latinoamericana.

La comisión se pronunció, de manera unánime, “por fortalecer el papel de la cultura no solo en la esfera del turismo, sino por contribuir con nuestras capacidades intelectivas a seguir forjando de la mejor manera, a escala nacional y territorial, un movimiento cultural que sea de todos y para todos, nacionales y extranjeros”.

La actriz Corina Mestre dirigió los debats sobre la enseñanza artístic y los jóvenes creaores. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Comisión V, “Enseñanza artística y relación con los jóvenes creadores”, advirtió que “la formación artística cubana no puede subordinarse a las contingencias ni banalizarse en medio de la difícil situación que afronta el país, y debe constituirse ella misma en la expresión más genuina de nuestra identidad, tradición y valores culturales”.

Los participantes en su debate destacaron la necesidad de elevar el respeto al magisterio, elevar la calidad de los claustros y reorganizar el Consejo Técnico Asesor de las escuelas de nivel medio y las comisiones de carrera en el nivel superior, así como garantizar el funcionamiento de los grupos de expertos.

“En la Uneac, urge comprometer a las figuras emblemáticas de nuestra cultura para que se acerquen a la enseñanza artística como tutores y maestros”, apuntaron.

Además, señalaron que “los jóvenes tienen que convertirse en una de nuestras prioridades, no solo a nivel social sino en la Uneac, donde han comenzado a establecerse alianzas con la Asociación de Hermanos Saíz para la planeación de acciones comunes”.

 

Los intelectuales toman la palabra en Congreso de la UNEAC

 

Los artistas e intelectuales tomaron la palabra durante la clausura del IX Congreso de la UNEAC para debatir los díctamenes de las comisiones de trabajo y el informe central del Congreso leído por Miguel Barnet.

“Sin creernos el ombligo del mundo, no podemos minimizar lo que somos, lo que hemos sido y hecho. Tenemos que ir a las Palabras a los intelectuales, al fondo y al trasfondo de esas palabras. Fidel entendió muy bien la integración entre la creación artística, la cultura y la sociedad”, afirmó la doctora Graziella Pogolotti en su intervención.

Con esa visión, apuntó, “el desarrollo de lo que tradicionalmente se había considerado cultura se integraba a un proyecto que, a su vez, se integraba a la transformación de la educación y el país”.

Pogolotti afirmó que hoy la UNEAC no es la de entonces, como tampoco su membresía -que ya no reúne a artistas y escritores en el sentido tradicional, sino a historiadores, científicos sociales-. “Es una situación mucho más compleja pero, al mismo tiempo, por su complejidad y heterogeneidad, ofrece un potencial de conocimiento y experiencia que puede contribuir efectivamente a proponer y alentar soluciones para los problemas acuciantes que afrontamos.

“La Uneac puede ser, es, una institución que desempeñe un papel participativo y activo en el enfrentamiento a los grandes temas del momento, que contribuya en un momento dado a alertar ante fenómenos que pueden ser dañinos, al análisis constructivo y la confrontación de ideas”.

El delegado Víctor Fowler tomó la palabra para alertar sobre los recientes desafíos para el desarrollo de la teoría socialista en las plataformas de Internet.

«Estamos en un mundo nuevo donde conservamos un contenido determinado y tenemos que ir más allá; hay un debate que convence a los pobres, un pensamiento desalineador. Tenemos que hacer nuestra contribución desde la teoría socialista», afirmó Fowler.

Por su parte, Waldo Leiva llevó hasta el debate una de sus principales preocupaciones: «Siento que la subcultura se ha ido metiendo en el país por la fanatización por lo extranjero, que ha ido minando nuestra identidad. Hay que establecer el dialogo con los jóvenes para erradicar ese cáncer que esta creciendo».

En este sentido, Esteban Morales habló de los retos que tiene Cuba como país cuando lidia con los Estados Unidos.

«Estamos lidiando con una cultura donde siempre nuestra Isla es un pedazo de EE.UU y eso es sumamente peligroso. En la UNEAC hay un potencial extraordinario para que le brinden atención a ese asunto y puede partir de potenciar los intercambios con los americanos, que sepan realmente la realidad de Cuba. El gobierno de los Estados Unidos se vale mucho de la ignorancia de su propio pueblo y hay que luchar contra eso. No hay otra forma de ganar la guerra que con inteligencia».

La musicóloga Nerys González Bello habló de la necesidad de que la UNEAC potencie el estímulo a sus mejores artistas y busquen estrategias que velen por visibilizar los resultados de los artistas, para que así tengan mayor sentido de pertenencia con la organización. Además, evaluar la idoneidad de las personas encargadas de implementar la política cultural del país.

Se propuso además, incluir al Centro Histórico de La Habana como patrimonio de la nación.

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9 Congreso de la UNEAC (2): La Cultura Cubana en defensa de la Revolución.

Informe del Presidente de la UNEAC, Miguel Barnet: “Defendemos el debate profundo de nuestra cultura”

Miguel Barnet, presidente de la UNEAC durante la sesión inaugural del IX Congreso de la organización. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

“Somos los mismos y diferentes a la vez: entrañablemente comprometidos con los destinos de la Revolución, del país, con la defensa de nuestros principios y con la creación y promoción de los valores de nuestra cultura”, aseguró este sábado Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) durante la sesión inaugural del IX Congreso de la organización, que sesiona hasta este domingo en el Palacio de Convenciones de La Habana.

El intelectual cubano recordó que hoy hubiera cumplido 100 años el compositor Juan Blanco, quien desde que se fundó la UNEAC colaboró intensamente con la organización y le brindó su talento y entrega.

Barnet reconoció que la institución que agrupa a los intelectuales cubanos ha crecido, y no tanto en cifras sino en la manera de proyectarse a escala social y cobrar conciencia de la necesidad de actuar sobre los múltiples y complejos problemas que se presentan y exigen viables reflexiones.

En las palabras inaugurales, el presidente señaló que el proceso orgánico hacia la cita nacional de los artistas y escritores cubanos se caracterizó por un eficaz debate, que garantizó una mayor profundidad en la vocación participativa de los creadores en los procesos de discusión y toma de decisiones colectivas.

Agregó que la realización de las asambleas a nivel de secciones, filiales y comités municipales en todo el país permitió revisar a fondo el funcionamiento de las estructuras y el diálogo fecundo y puntual con las instituciones, y estableció una ruta crítica para despejar problemas, definir estrategias o “al menos avizorar posibles soluciones”. El Congreso estuvo representado en todos los territorios y en la totalidad de las áreas de la creación artística y literaria.

“Fueron expresadas con entera libertad y absoluto respeto las más diversas opiniones en asambleas que contaron casi siempre con una altísima participación”, dijo Barnet.

El presidente de la UNEAC afirmó que el desarrollo cultural en una sociedad como la nuestra compete a toda la sociedad, no solo a los artistas e intelectuales.

Recordó las palabras de Raúl Castro en ocasión del 55 aniversario de la organización, cuando aseguró que “la UNEAC del presente continuará encarando con valentía, compromiso revolucionario e inteligencia complejos desafíos”. En este sentido, Miguel Barnet consideró que se debe hacer un alto en el camino para pensar lo que debe y tiene que ser la UNEAC de estos tiempos.

“La UNEAC se creó con la finalidad de poner de acuerdo a los intelectuales sobre el tema de la creación: la unidad dentro de una libertad de estilos y tendencias estéticas que garanticen la libertad de expresión, basada no solo en valores subjetivos, sino en principios éticos y morales.

“(…) Siempre ha sido un estandarte de la verdad y la diversidad cultural. Hemos luchado denodadamente contra el pensamiento único que lacera las conciencias; por eso defendemos el debate profundo de nuestra cultura”, afirmó el intelectual cubano.

Barnet reiteró que el objetivo de la organización no es gremial ni sindical, sino cultural y social. La UNEAC se creó para que fuera un laboratorio de ideas, reflexiones y propuestas para un arte y literatura de vanguardia.

Presidieron la cita Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Victor Gaute López, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista; Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura; Ricardo Ronquillo, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba; Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad; Abel Prieto, presidente de la Sociedad Cultural José Martí, y Nereyda López, secretaria del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Cultura.

Bajo el lema “Sin cultura no hay libertad posible”, los casi 250 delegados participarán en seis comisiones de trabajo sobre temas referentes a la creación artística y su relación con las instituciones; la proyección social de la cultura; medios y redes sociales; turismo y mercado; enseñanza artística y relación con los jóvenes creadores. La última comisión debatirá los estatutos que regirán el trabajo de la UNEAC en lo adelante.

Según la convocatoria al Congreso, se pretende que estos análisis sean un reflejo, por su poder de convocatoria, del interés de los miembros por hallar soluciones a viejos y nuevos problemas, y proyectar la organización hacia objetivos renovados.

Una mirada crítica a la creación artística y a las instituciones

 

Analizar a fondo la creación artística en Cuba y defender la idea de que en el contexto actual es indispensable recuperar todas las capacidades que emanan de una relación armoniosa entre los intelectuales y la institución, fueron los dos ejes de debate en la primera comisión durante el IX Congreso de la UNEAC.

Minutos ante de iniciar los debates, Miguel Barnet aclaró que la comisión nunca antes había existido, pero se decidió crear porque es necesario reconocer los déficits y debilidades que ha tenido la creación artística en Cuba. Sobre el trabajo de la UNEAC lanzó una interrogante: ¿Somos verdaderamente una vanguardia?

El escultor René Negrín Méndez aseguró que cultura esta insertada en una época que necesita un debate crítico para identificar y solucionar todas las deficiencias que hoy tiene su funcionamiento. Desde su experiencia enfatizó: “Necesitamos recuperar la esencia de organización en la representación del arte público”.

Por su parte, Juan Carlos Travieso, realizador audiovisual, agradeció la aprobación de la ley que implementa la nueva política para fomentar la creación cinematográfica y audiovisual. Para el joven creador es vital el acompañamiento a los jóvenes artistas que emergen y que en muchas ocasiones carecen de espacios para mostrar su arte.

También tomó la palabra Regina Balaguer, directora del Ballet de Camagüey, para señalar la importancia de cumplir las leyes para proteger a las instituciones, principalmente la referente al servicio social. “Tenemos que formar artistas para nuestras instituciones. De esa manera protegemos a las instituciones y a la creación artística en la isla”, concluyó.

Manuel López Oliva habló de aspectos que entorpecen el arte en el país: conformación de las empresas del arte siguiendo patrones internacionales; regir la valoración de lo artístico por el patrón mercantil externo; desconocimiento de los dirigentes; persistencia en la galería convencional sin cartera de clientes; olvido de las artes visuales de las agencias de representación artística, entre otras.

Kike Quiñones, de la sección de humor, agregó: “Si queremos llevar a cabo una política cultural que responda a los intereses del país, hay que buscar a las personas que la puedan implementar de una manera coherente. Personas que entiendan que la cotidianidad son formas de la cultura, no solo la artística y literaria. Si no tenemos las personas capaces de implementar ese pensamiento no podemos hablar de política cultural. El principal desafío es la formación de estas personas desde las escuelas”.

Se habló también de la necesidad de contar con una mejor formación cultural de los dirigentes de las instituciones, pues el prestigio y reconocimiento que ha ganado la creación artística y literaria cubana compromete a todos los involucrados a participar en el debate social de una forma orgánica.

Redes sociales y medios de comunicación en la cultura

 

Comisión III “Cultura, medios y redes sociales”. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La importancia que la membresía de la UNEAC concede al escenario comunicacional y mediático, en la promoción y jerarquización de los valores de la identidad y de la cultura cubana centraron los debates de la Comisión III “Cultura, medios y redes sociales”.

Los delegados defendieron la idea de que el impacto de las nuevas tecnologías en el ámbito comunicativo exige una adaptación múltiple y plena de creatividad para promover el talento artístico y literario. En este sentido, coincidieron en el papel imprescindible de los intelectuales en formar a un público capaz de discernir con juicio crítico lo culturalmente valioso y auténtico.

Luis Hidalgo Ramos, locutor pinareño, se refirió en su intervención en la importancia de trabajar en los espacios de la radio y la televisión y saber quien los escucha, que tipo de público es y qué necesita. En este sentido, habló de la necesidad de repensarse las programaciones televisivas, explotar aún más las producciones de los territorios y colocar en las plantillas informativas contenidos que se realizan en los telecentros provinciales.

Por su parte, Julio César Sánchez Guerra, de la filial de escritores de la Isla de la Juventud, considera que su sector puede hacer más por participar en los medios de comunicación, para defender el gusto estético, una obra de arte, para hacer una crítica o un comentario o para hablar de los problemas socioculturales del país. “Eso implica compromiso de nuestra parte, pero también confianza, disminuir cualquier sospecha que pueda influir en el diálogo y en la participación”.

Habló también del ancho de banda, de navegar y de la «anchura de pensamiento». Para él existe un tema vital dentro de las nuevas tecnologías, y es los intentos por vender a los cubanos paquetes de posverdad, la venta de una libertad falsa y los intentos por fluctuar la ideología. Sánchez Guerra considera que los intelectuales deben de pensar y buscar vías para contribuir a la educación digital de los cubanos y luchar contra la guerra ideológica que crece en las redes.

Los participantes en la comisión consideraron que no se debe desligar a los medios de comunicación de las redes sociales, pues son las propias redes sociales medios de comunicación. Cambia el contexto de los medios tradicionales, pero también cambia las competencias que demandan de sus profesionales.

«Debemos de enfrentar realidades y debilidades en torno a la presencia de la verdadera cultura en los medios y las redes, desde la producción de contenidos, hasta su difusión», dijo la periodista Magda Resik, presidenta de la comisión. Añadió que aunque en los últimos meses se ha avanzado en la creación de mecanismos permanentes de intercambio, mediante convenios de colaboración, se debe de trabajar en alertar sobre los complejos fenómenos que se expresan en la sociedad y los «coqueteos seudoculturales» presentes en el universo mediático.

Se reflejaron en el dialógo las insatisfacciones con los productos mediáticos que se ofrecen, sobre todo aquellos que reverencian el hegemonismo imperialista, la banalidad, la chabacanería y los obsoletos modos productivos que hoy existen en los medios de prensa y entorpecen la realización de trabajos con calidad.

La programación debe de exigir mayor coherencia, privilegiar los espacios que han probado su valía cultural y estructurarse mucho más como un sistema que aglutine todos los canales y estaciones radiales. Los intelectuales presentes en la sala aseguraron que urge modificar el mecanismo de autopromoción de los medios, combatir la desprofesionalización, buscar nuevas formas de superación, e intentar aplacar el éxodo del personal calificado.

Ricardo Ronquillo Bello, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Rolando Pérez Betancourt, crítico de cine. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Intervención de Jorge Luis Perdomo, ministro de Comunicaciones de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Ver la cultura unida a la sociedad

La Comisión II, en el IX Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba,  se habló de la proyección social que tiene la cultura y de cómo puede ser particípe y eslabón fundamental en los cambios comunitarios.

¿Cómo la vida cultural refleja la capacidad de recepción e interpretación de las audiencias y la gestión de las instituciones culturales y de su proyección en los espacios públicos? En este sentido, los delegados hablaron qué lugar ocupa el patrimonio y la memoria en la construcción y consolidación de la identidad cultural de la nación cubana y sus ciudadanos y en cómo los escritores y artistas pueden incidir en la labor de las instituciones educacionales para la promoción de valores en las nuevas generaciones.

La Comisión II reflexiona sobre las maneras de contribuir, desde la creación, a la lucha contra prejuicios y conductas discriminatorias por el color de la piel, género, orientación sexual, origen étnico, procedencia territorial y todo lo que atente contra la dignidad humana, todos flagelos sociales que el Partido y el Gobierno trabajan por erradicar.

Además, se propusieron ideas para que los intelectuales y artistas sigan aportando a la construcción de una sociedad mucho más inclusiva, democrática y plena, que responda a las exigencias del perfeccionamiento del modelo socialista cubano. Asimismo, se habló de cómo se debe de ver a los públicos como la parte más importante en el proceso creativo, pues son a ellos a quien va dirigido el mensaje.

Además del compromiso con la creación, los miembros de la UNEAC ratificaron sus ansias por contribuir en que esta creación penetre y dialogue con el tejido social de la nación.

Cultura, mercado y turismo: Mayor calidad, más articulación

 

La Comisión IV del noveno Congreso de la Uneac abordó este sábado en el Palacio de Convenciones la relación entre cultura y turismo y el tema de las industrias culturales y el mercado del arte, en un debate en el que los delegados hablaron sobre cuestiones como la batalla contra el mal gusto y la vulgarización, el derecho de autor, las asimetrías en los sistemas de pago a los artistas, la industria editorial y la necesidad de incorporar el factor cultural en la economía.

Los debates de la comisión, bajo el título “Cultura, turismo y mercado”, contaron con la presencia y las intervenciones del ministro de Economía, Alejandro Gil, los viceministros de Cultura Fernando León Jacomino y Guillermo Solenzal Morales, y Juan Carlos García Granda, viceministro primero de Turismo.

En el inicio del debate, el escritor y ensayista Jesús Guanche afirmó que el sector cultural no es solo entretenimiento ni gasto, sino una inversión estratégica para el país, y abogó por perfeccionar la política cultural y a la par la política económica sobre el papel de la cultura.

En cuanto a la organización y programación de ferias, festivales y temporadas culturales, el poeta y promotor cultural Karel Leyva llamó a pensar en la población turística sin subvertir ni hacer concesiones, pero sí siendo más atractivos. “Integrar lo que hacemos y mostrar como un grupo organizado lo que hacemos”, dijo.

El informe presentado ante los delegados, que dio paso al debate, señala en uno de sus párrafos el hecho de que “todavía se trabaja para ofrecer al visitante una opción cultural diferenciada, especialmente diseñada para este. Sin dejar de atender lo que cada instalación hotelera pueda ofrecer ni de implementar agendas de presentaciones destinadas específicamente para los polos turísticos, se trata de que el visitante pueda acceder e insertarse, de manera orgánica y natural, en la vida cultural del país y aprehender y disfrutar de la programación habitual y sistemática de las instituciones culturales, incluidos los festivales y eventos que se organizan en los territorios”.

“La presencia de los mejores exponentes de la música popular bailable actual en las instalaciones hoteleras de primera categoría es una demanda recurrente que urge resolver y en ello trabajan de conjunto y tendrán que hacerlo con celeridad y rigor los ministerios de Cultura y Turismo, con la colaboración de la Uneac”. Informe de la Comisión IV, Cultura, Turismo y Mercado.

Varios de los presentes en la sala 6 del Palacio de Convenciones señalaron que debe pensarse no solo en el turismo internacional, sino en el nacional, cada vez más importante como mercado para la industria turística del país.

El compositor y director de orquesta Rembert Egües subrayó que “hay que dar la batalla contra el mal gusto y la vulgarización”, y desde su experiencia llamó la atención sobre detalles importantes en la oferta cultural en establecimientos y teatros y plazas de conciertos, como la distorsión del sonido, que atenta contra la calidad de los espectáculos.

Tanto en el sector turístico como en el cultural se está dando una batalla contra el intrusismo profesional en el ejercicio de actividades artísticas. La prevención y alerta ante tal fenómeno tiene que ser permanente (…) Mientras no desarrollemos las industrias culturales cubanas, el lugar y las funciones que estas deben asumir pueden ser ocupados, como ha sucedido más de una vez, por agentes externos que medran con nuestros talentos y terminan por devaluarlos económica y culturalmente”. Informe de la Comisión IV, Cultura, Turismo y Mercado.

El escritor y periodista villaclareño Ricardo Riverón se refirió a las asimetrías en los sistemas de pagos en las diferentes manifestaciones artísticas, y a la necesidad de cambios en la ley y los pagos de derechos de autor, algo que podría beneficiar a los creadores literarios.

Al respecto, Ernesto Vila, director del Centro Nacional de Derecho de Autor (CENDA), explicó que la norma vigente data de 1980, y que ya hay una norma actualizada y consensuada entre la Uneac, la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y otros organismos, aún no aprobada.

Sobre las asimetrías habló también Maricel Godoy, directora de la compañía Codanza, de Holguín, quien consideró que, en muchas ocasiones, en establecimientos e instalaciones turísticas “se promueve no lo mejor de la cultura cubana, sino lo más barato” y que las escalas salariales en espectáculos afectan a los bailarines en comparación con otros artistas.

Algunos -explicó-, optan por presentar espectáculos con pocos bailarines, con una o dos parejas, pero eso puede atentar contra la calidad del hecho artístico.

Fue un tema que también abordaron otros presentes, el del insuficiente pago a los artistas profesionales y evaluados, que convive con la contratación de artistas no evaluados y espectáculos de baja calidad artística.

En cuanto al sector editorial, Zuleica Romay, directora del Programa de Estudios de Afroamérica de la Casa de las Américas, quien se desempeñó anteriormente como presidenta del Instituto del Libro, opinó que, con relación a lo que está sucediendo en el cine, en la música, “el libro se está quedando atrás”.

En ese sentido, dijo que “hay que repensar la industria editorial teniendo en cuenta las condiciones del país. Hoy producimos en condiciones en las que muchas veces los libros no tienen lectores”.

Juan Carlos Santana, vicepresidente del Instituto del Libro, se refirió a las particularidades de esa industria, entre ellas el costo del papel bond, con un precio promedio de 700 dólares por tonelada en el mercado internacional y que Cuba debe pagar a 1 300 dólares o más, sin que ello asegure la estabilidad del suministro.

Santana estimó que se necesitan mejoras en la promoción y venta del libro, totalmente subsidiado en Cuba, y se pronunció también por que prime la calidad. “Hay que buscar el mejor libro, el que más aporte a la cultura nacional, dejar la cola y buscar la jerarquía, y eso toca a los consejos asesores”, dijo, y añadió que también se debe reeditar y reimprimir con ese enfoque, dando prioridad a lo mejor.

Señaló que se ha creado un grupo de traducciones a los idiomas inglés, francés, ruso y chino, para que la literatura cubana pueda llegar a esos mercados, y ya se están colocando libros en línea, más de 600 hasta la fecha.

“Toda participación y presencia artística en centros recreativos e instalaciones turísticas debe decantar aquellos productos que no posean la calidad ética y estética imprescindible”. Informe de la Comisión IV, Cultura, Turismo y Mercado.

El debate en la comisión reflejó también que aún persisten trabas burocráticas y dificultades en la Aduana para la importación de insumos y materiales por parte de los artistas, incluidos los que llegan por donaciones; además, que se siguen comercializando propuestas de baja calidad en el teatro para niños, por encima de la rica creación que en esa área hay en el país, lo cual reitera la necesidad de mayor rigor en la evaluación y la promoción de la jerarquía artística.

Otros temas abordados fueron el efecto económico multiplicador de grandes eventos como la Bienal de la Habana, cuya derrama financiera (por consumo, compras y alojamiento de los asistentes, entre otros gastos) beneficia a otros sectores de la economía y la sociedad.

“La tendencia a sustituir la música en vivo por música grabada se incrementa en centros nocturnos y recreativos vinculados con el turismo, en algunos casos para disminuir los pagos al sector artístico. Esta situación ha traído como consecuencia la pérdida de espacios de trabajo del talento, una pobre diversidad de la programación y el desaprovechamiento de la relación directa entre artistas y público, además de la divulgación de un producto de cuestionable calidad”. Informe de la Comisión IV, Cultura, Turismo y Mercado.

En las conclusiones de la jornada, el viceministro de Cultura Fernando Jacomino reconoció la responsabilidad y el peso que tiene el turismo en el escenario económico del país, y la pertinencia de que la cultura se integre en su gestión.

“Ellos tienen que abaratar costos, y a nosotros nos toca dialogar para que eso no signifique un condicionamiento negativo para lo que vamos a ofrecer. No es un problema del turismo solamente”, dijo, y añadió que “tenemos en el turismo un dumping estructural; personas que están y se presentan por cuatro quilos, que lo demás se lo buscan con la propina, y que han encontrado la forma de ir por delante de los que tienen más talento”.

“Son problemas complejos, que no se pueden simplificar, que tenemos que discutir a todos los niveles. Y lo que puedo decir es que he encontrado en los compañeros del Ministerio de Turismo la mejor disposición de discutir todo lo que debe ser discutido hasta que nos pongamos de acuerdo.

“Tenemos que ofrecer, garantizar, un servicio cultural de la mayor calidad para el pueblo de este país, y un acceso masivo a la cultura, que es un principio de la Revolución, al que no vamos a renunciar. En paralelo con eso, tenemos que saber vender nuestros mejores productos culturales.

“Se paga un dineral por algunos músicos mediocres, pero si no estuvieran en una empresa, nadie les podría pagar. Y volvemos al tema: ¿Quién lo metió en la empresa? ¿Qué consejo asesor lo autorizó? Cada vez que un mediocre entra en una empresa, hay un consejo asesor de ese centro provincial que lo autorizó. Y hay una evaluación que recibió. Y hay nadie que se pare y diga: ‘Este es un mediocre y no puede entrar’. Porque queremos jerarquizar sin buscarnos problemas. Eso no es posible. Para jerarquizar hay que decir ‘no’ y hay que buscarse rollos”.

Jacomino explicó que con todo el trabajo que se ha hecho en el proceso del congreso de la Uneac, antes con el de la Asociación Hermanos Saíz, y con la conferencia nacional del Sindicato de la Cultura, el Ministerio cuenta con un banco de problemas. “Les puedo garantizar que, como Ministerio, nos vamos a ocupar de cada uno de estos problemas. Algunos se podrán solucionar en el corto y mediano plazos, otros tomarán más tiempo”.

El viceministro primero de Turismo, Juan Carlos García Granda, reconoció que hay mucho por hacer, que existe la voluntad de mejorar, y coincidió con el informe de la comisión, que en su primera línea establece que “la cultura es un factor de ventaja competitiva para el turismo cubano, porque le aporta autenticidad y distinción, además de reconocimiento en el mundo”.

“Tengan confianza en que nosotros pensamos como ustedes, no hay ninguna contradicción”, afirmó, y señaló que hay que seguir insistiendo y desarrollando la profesionalidad.

Por último, el ministro de Economía, Alejandro Gil, apuntó que “debemos hacer un mayor análisis del aporte que realmente puede dar la cultura a la economía. Quizá tenemos una mentalidad más ajustada al sector productivo, el de la producción de bienes, cuando trabajamos los conceptos del plan de la economía y la asignación de recursos. Debemos lograr un mayor acercamiento a las formas de buscar una mayor integración de la cultura en la economía”.

Gil añadió que “nuestra economía tiene que desarrollarse mucho en función de los servicios. No somos un país de grandes recursos naturales, pero tenemos que financiar grandes conquistas sociales. Estamos trabajando para diversificar las fuentes de recursos, las exportaciones, y todo lo que hagamos para incrementar las potencialidades de la nación en los servicios es elemental para el desarrollo”.

“Uno de los atributos del turismo nuestro -continuó- es la cultura; no es solo el sol y playa, los paisajes, sino también el acervo cultural, que nos distingue. Tenemos que sacar provecho de ello no solo en función del turismo, sino de nuestro pueblo, con un impacto económico y a la vez social.

“Debemos enfocarnos en las soluciones y trabajar unidos en ese sentido; por encima de todo está Cuba, y la capacidad que debemos tener los cubanos no solo de resistir en las condiciones actuales de cerco económico y la presión que hay sobre el país, sino de desarrollarnos. Y el desarrollo del país transita por la economía, pero también por recuperar valores, por las buenas prácticas y la buena educación, y por el fomento de la cultura”.

Momento de la intervención del delegado Karel Leyva. A su derecha, el ministro de Economía, Alejandro Gil, estuvo en todo momento pendiente del debate. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

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Temporada de Verano de Teatro de la Villa: Julio 2019.

Temporada de Verano de Teatro de la Villa: Julio 2019.

El grupo Teatro de la Villa de Guanabacoa anuncia su programación de verano para el mes de julio con estrenos y la graduación de los talleres de actuación para niños y jóvenes.

Jueves 4,11,18 y 25   Hora: 3 pm

Viernes 5,12,19 y 26  Hora: 3 pm

Obra: ¨El Show de Chuchulito¨  Autor y dirección artística: Jorge Luis Millet.

Sábados 6,13,20 y 27   Hora: 4.30 pm

Domingo 7,14,21 y 28  Hora: 4.30 pm

Obra: ¨El  Cochero Azul¨  Autor: Dora Alonso

Dirección artística: María Elena Tomás.

Talleres de actuación para niños y jóvenes.

Lunes 8, Jueves 18 y Martes 23    Hora: 5.30 pm

Obra: ¨Había una vez una juguetería¨ 

Autor y puesta en escena: Lidia Rosa Cárdenas.

 

Martes 9, Lunes 15 y Viernes 26   Hora: 5.30 pm

Obra: ¨Para subir al cielo¨  autor: Esther Suárez Durán

Puesta en escena: Doris Vargas.

 

Miércoles 10, Martes 16 y Jueves 25  Hora: 5.30 pm

Obra: ¨El mundo al revés¨  autor: Freddy Artiles

Puesta en escena: Carmen Navarro.

 

Jueves 11, Viernes 19 y Miercoles 24  Hora: 5.30 pm

Obra: ¨La casa de Bernarda Alba¨  autor: Federico García Lorca.

Puesta en escena: Claudia Lazo.

 

Viernes 12, Miércoles 17 y Lunes 22 Hora: 5.30 pm

Obra: ¨Juan Candela¨  autor: Onelio Jorge Cardoso

Puesta en escena: Tomás Hernández.

Las entradas para la funciones se venderán a partir de las 2 de la tarde en nuestra sede, sita en en la sede del grupo, sita en calle Desamparado esquina a doctor Mora, en Guanabacoa, La Habana.

Dirección General: Tomás Hernández Guerrero.

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9 Congreso de la UNEAC (1): Una mirada a la creación y a la sociedad.

Del 28 al 30 de junio se desarrollará en La Habana el 9no Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Según valoró Miguel Barnet Lanza, Presidente de la UNEAC, los procesos previos al Congreso fueron extensos y trepidantes, ya que la  convocatoria fue lanzada en junio de 2018 y desde entonces se preparan para estas fechas.

Manifestó su optimismo ante los resultados, debido al método aplicado durante la convocatoria, el cual ha demostrado su eficacia en las estructuras, en el perfil de la organización y su fisonomía.

“Es un método mucho más inclusivo, más democrático porque toda la organización participa. Por lo menos en la capital, no hicimos reuniones con las asociaciones. Anteriormente eran llevadas a cabo en salas o teatros y eran muy duraderas por lo que se enrarecían un poco, el diálogo era menos fluido y a veces se quedaban ciertos vacíos, caos, por decirlo de alguna manera.

La solución fue aplicar un sistema nuevo, el cual considero que ha sido el mejor hasta ahora y ojalá se quede para siempre, porque tiene una gran utilidad. Este va a la base, a las secciones”, expresó el presidente de la UNEAC.

“Treinta  cuatro de estas fueron muy participativas, muy intensas, donde todo el mundo dijo lo que sentía por la plena libertad que se defendía para decir las cosas. El debate fue fluido”.

En dichas reuniones fueron escogidos los 150 delegados de la capital y por el resto de las provincias fueron escogidos otros 100 para mantener el número de delegados en todo el país. Además fueron seleccionados los candidatos al Consejo Nacional, el cual es uno de los órganos de dirección más importantes del gobierno de la UNEAC.

Debo reconocer que los resultados, en gran medida, se deben a la juventud, porque ellos han sido los artífices de estas transformaciones. Ya hay muchos jóvenes que forman parte de nuestra dirección. En comunicación, en imagen, en el trabajo de las comisiones”.

Asimismo Miguel Barnet expuso que también se han reunido con directivos de las instituciones del Ministerio de Cultura, de sus Institutos y Consejos, con los Ministros.

“Ayer mismo tuvimos una reunión muy gratificante con la Ministra de Educación, anteriormente con el Ministro de Dirección y Planificación, el Ministro de Turismo. Estas reuniones han tratado temas difíciles, temas cruciales, porque nosotros en el tema de Cultura y Turismo tenemos nuestras opiniones y estas son escuchadas y eso es muy bueno”.

“Las críticas constructivas entre organizaciones son para mejorar nuestros procesos productivos y la vida de la nación, porque nuestro proyecto es la Patria, la cual es una nación con características propias que debe tener un destino grande, trascendente. Tenemos que estar siempre tocando las nubes, sino estamos perdidos. Ese vínculo con las instituciones, la bifurcación de la UNEAC hacia las instituciones, consolida la política cultural del país”.

La política cultural es como la identidad y esa solo la construye el tiempo. Se va fomentando, se va fraguando y el pueblo debe participar necesariamente. Nosotros somos parte de ese pueblo, somos pueblo, entonces tenemos el derecho de opinar sobre la política cultural. Como encausarla, fortalecerla, consolidarla y en ese sentido hemos trabajado todo este tiempo”, agregó.

Dijo además que eso era muy positivo porque la vocación de ellos parte de que la nación tenga la sustancia subjetiva de la patria que es lo más importante y eso lo habían aprendido de nuestro líder histórico, quien le dio dignidad a esta nación.

“Siempre he dicho que la UNEAC era el Moncada de la Cultura, porque nosotros rompimos con la banalidad, con los subproductos culturales. Ese es el papel de la organización, tratar de forjar una nueva vanguardia, lo cual requiere su tiempo”

Un Congreso riquísimo en debates.

Nevalis Quintana interviene en una de las asambleas precongreso de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC.

Luis Morlote, Vicepresidente Primero de la UNEAC y, según lo bautizara Miguel Barnet, “alma organizadora del Congreso”, destacó que la organización fue realizada por un equipo de trabajo compuesto por la comisión organizadora de La Habana y compañeros de las demás provincias.

“El Congreso comenzó con el propio lanzamiento de la convocatoria en junio del año pasado. Un mes después creamos los grupos que se unieron a las comisiones de trabajo. La UNEAC crea, a partir del órgano de dirección elegido en el congreso, un grupo de comisiones que atienden temas que son transversales a todo el trabajo de las asociaciones relacionadas: el turismo, los medios, la enseñanza, el combate al racismo (el cual será tratado en este Congreso), entre otros”.

Las comisiones, que tienen homólogos en todas las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud, pretenden analizar todos los criterios. El proceso, caracterizado por Morlote como “riquísimo y con largas reuniones en las cuales se escuchó todo lo que todos tuvieran que decir” tuvo su fase más activa en las provincias.

Al decir del Vicepresidente Primero de la UNEAC, estas reuniones no fueron selectivas pues participa la totalidad de los miembros. “La agenda de debate va dese el funcionamiento de la propia organización a los temas generales que tienen que ver con la relación de los escritores y artistas con la sociedad”.

Según dijo, los foros tuvieron un carácter crítico y autocrítico y permitieron establecer las bases para el próximo equipo de dirección de la UNEAC. También fueron analizados varias soluciones posibles a diversos temas, muchos de los cuales no están relacionados con la cultura, ejemplo de ello el turismo.

“Creamos seis comisiones que van a sesionar en el Congreso. Una relacionada con la creación artística y la interacción con las instituciones, porque tenemos que discutir qué arte estamos haciendo y cómo llevarlo a la población. En otra sobre la proyección social de la cultura, la cual analizará la educación, la relación entre arquitectura-ciudad-patrimonio y sobre el combate al racismo. Una tercera comisión sobre la cultura, los medios y las redes sociales, muy interesante pues las redes son esenciales en el debate qué tenemos. Hay una comisión cuatro que discutirá el tema de la cultura, el turismo y el mercado, sobre cómo es la industria cultural cubana y cómo podemos explotarla de acuerdo a los intereses del país. Tenemos una quinta comisión que estuvo en el séptimo congreso, pero no en el octavo que analizará la proyección y necesidad de nuestras instituciones artísticas educacionales, la cual es la comisión de enseñanza artística. La última es la comisión de estatuto que evalúa la estructuración, funcionamiento y reglamento de la organización”.

Tendrá lugar una antesala el viernes 28 de junio, particularmente cuidada y atendida por Miguel Barnet, dedicada a las figuras de Alicia Alonso y Nicolás Guillén. El día 29 se desarrollará la sesión de las comisiones de trabajo y el domingo una amplia jornada de debate plenario sobre los desafíos de la cultura cubana en los tiempos actuales; permitirá una reflexión colectiva del trabajo realizado por la organización en los últimos cinco años.

“Hemos comprobado que contamos con una organización viva, actuante, participante en el país. No en el espacio de la capital, sino en todo el territorio. Una organización referente en la programación cultural, y cuando no lo hemos discutido, de debate de tú a tú con las instituciones sobre cómo hacer mejor nuestro trabajo. La UNEAC debe ser un espacio de intercambio y contrapartida con las instituciones aportando desde el papel y obra de los creadores”.

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«Mutante en La Habana»- Un poema de Celina Garrido

Celina Garrido y Astrid Sofía junto a los escritores cubanos Alberto Guerra, Ernesto Cuní, Irasema Cruz, Oscar Kessel, Nevalis Quintana, entre otros.

Durante la Bienal de Poesía de La Habana, tuve el gusto de recibir a una gran amiga argentina con la que 5 años atrás compartía su primera visita a la capital de la Perla de las Antillas. De aquel primer encuentro, convocado desde la red social Facebook, Celina Garrido quedó prendada de la brisa de La Habana y del calor de los cubanos. Su poesía se compartió entre amigos y poetas del Trópico.

Embajadora de la Paz, honor que se le otorgó recientemente en su país, Celina Garrido regresó a La Habana una vez más y a esta Ciudad Maravilla, que cumple 500 años , dedicó estos versos.

Celina Garrido, poeta argentina

Mutante en La Habana

Soy de mis sueños plena,

de una piel que se muta entre los versos

y trasmuta hiel, de alegría.

En mis venas corren poemas

que desaguan en un mar azul

y son música en cada silencio.

Extraño las voces que lleva y trae la ola

 y tejo reencuentros al cerrar mis párpados.

Me paseo ufana y descarada

por un caluroso Malecón,

cómplice de las nubes y el viento,

Me entrego al sol sin recordar mi nombre

hasta sentir descascarar mi piel

y resurgir en el ancestral barro

que modela tu estirpe.

Muto en la piel de la historia

de anónima heroína,

a mujer agigantada en las sombras.

A huracán que agita con su éxtasis

A lagrima de madre con el regazo vacío

A diosa que se sumerge en la vorágine del agua

A amante callada y hábil

A tregua reconfortante sobre la arena

A hembra que grita su celo

En la ronda mortecina

de una mesa cualquiera.

Soy una… de tantas ellas

que recorre tus calles en silencio.

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Bienal de Poesía de La Habana (5): Artículo de Karel Leyva

Una primera Bienal de Poesía en La Habana.

Karel Leyva Ferrer • Cuba
lajiribilla@cubarte.cult.cu

Del 27 de mayo al 2 de junio, la capital cubana fue protagonista de la primera Bienal Internacional de Poesía con la asistencia de más de 200 creadores de 24 países, procedentes de cuatro continentes y convocados por el Centro Cultural CubaPoesía, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Dirección Provincial de Cultura, la Oficina del Historiador de la Ciudad y el Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, para conmemorar los 500 años de La Habana.

El encuentro organizado en saludo al noveno congreso de la Uneac, tuvo entre sus más destacados momentos la firma del Convenio Editorial Cuba-China. La convocatoria al Premio Fénix-CubaPoesía se concretó tras la primera lectura del evento, el pasado 27 de mayo, en la sala Rubén Martínez Villena con los autores Yuri Talvet, de Estonia; Arthur Richard Flower, de Estados Unidos; Man Ke y Yu Er, de China, y los cubanos Nancy Morejón y Virgilio López Lemus, para concluir en la tarde de ese lunes en el Hurón Azul con una cantata de escritores, payadores e improvisadores procedentes de México, Perú, Argentina y Chile, quienes junto a bardos cubanos animaron por más de tres horas esa primera tarde.

El encuentro mundial de poetas tuvo lugar en el teatro de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, a partir de las 10 de la mañana del 28 de mayo, como homenaje al 60 aniversario de la Revolución cubana. Se centró en la labor de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, que coordina el poeta Omar González por la parte cubana, y con los mensajes procedentes de Canadá, República Árabe Saharaui Democrática y la República Popular China, de organizaciones de poetas que laboran por la paz mundial y frente al poder hegemónico; a los cuales se sumaron los textos de Vielka Solano, de República Dominicana; Katherine Beeman, de Canadá y la contundente carta a Donald Trump del poeta cubano Omar Herrera.

El poeta Omar Herrera lee su Carta Abierta a Donald Trump.

En la tarde nos desplazamos hacia los espacios de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Entre la Casa de la Poesía con las lecturas de disímiles autores, el Palacio de Lombillo con la muestraRostros que desde el silencio rondan, de artistas del gigante asiático, y la Basílica Menor San Francisco de Asís con la velada Palabra del mundo, recorrimos los espacios donde se fundara la villa de San Cristóbal en 1519 y celebramos a puro verso este medio milenio.

El miércoles y el jueves de esa lírica semana de finales de mayo concentraron la mayor cantidad de lecturas en escuelas de Centro Habana y Plaza de la Revolución, recorriendo los tres niveles de enseñanza para llegar a más de 80 aulas con casi un centenar de autores. Acción central para el fomento de la lectura de poesía que desde hace unos años sostiene el equipo de la editorial Colección SurEditores con los distintos eventos en los que se ha involucrado durante 25 años. Mientras, el viernes 31 se visitaron ocho municipios de la ciudad, incluyendo el intercambio con los Juegos Florales de Guanabacoa, certamen que ya resume 157 años de tradición y que dio a la Bienal una dimensión territorial y de intensidad notable. 

El 1ro. de junio confluyeron las acciones de la Bienal y el décimo Festival de las Artes del ISA en el Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz, momento en el cual los jóvenes autores invitados al certamen literario tuvieron en el Salón de Mayo un encuentro multitemático durante la mañana de la penúltima jornada. El premio del segundo concurso literario Parnaso Estudiantil dio a conocer sus resultados en el espacio de La Pérgola, donde además se presentó el espectáculo “Habana, qué sería de mí si no existieras”, de la compañía teatral Rompetacones, al filo de las 11 de la mañana. A partir de las dos de la tarde se retomó la descarga artística con el proyecto de neorrepentismo Rollex con los creadores Alex Díaz y Rolando Ávalos y sus invitados, los grupos musicales Obsesión y Boulevard, junto a una decena de poetas en representación de los escritores que animaron este encuentro en la capital cubana. 

La Bienal de Poesía, construida y convocada para celebrar a nuestra Habana a seis décadas del triunfo revolucionario del 1ro. de enero, tuvo en sus resultados un alto impacto en públicos y protagonistas, augurando que para futuras ediciones la confluencia será sin dudas más provechosa.  

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Bienal de Poesía de La Habana (4):Encuentro Mundial de Poetas en Defensa de la Humanidad

La arremetida de la derecha conspira contra la poesía

Autor: Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu

Más de 90 poetas de 25 países unieron sus voces ayer «contra la guerra, la violencia, las agresiones y amenazas con visos imperiales» en el Encuentro Mundial de Poetas en Defensa de la Humanidad, que tuvo lugar en el mismo escenario donde hace 60 años el Comandante en Jefe Fidel Castro pronunciara sus Palabras a los intelectuales.

La Biblioteca Nacional José Martí acogió a los firmantes de la Declaración Los poetas resistiremos, la poesía vencerá, quienes participan en la Bienal de Poesía de La Habana, en presencia de Roberto Montesino Pérez, jefe del Departamento de Cultura y Propaganda del Comité Central; Omar González, presidente del capítulo cubano de la Red en Defensa de la Humanidad, y el poeta Alex Pausides, miembro de la presidencia de la Bienal.

A levantar los estandartes de la verdad y la vida llaman los suscriptores del documento, el cual reconoce que, aunque «son muchas las formas que adopta el terror y la muerte, pocas veces estuvieron tan cerca América Latina y el Caribe del peligro de una conflagración como la que prepara el Gobierno de Estados Unidos con el silencio y la complicidad de algunos países».

Conscientes de que «quieren matar la poesía», los poetas aseguran que «la poesía vencerá. Nuestras voces seguirán cantando al dolor, a la incertidumbre; pero también (…) al amor y a su posibilidad infinita».

«No reinarán la prepotencia, la crueldad y el crimen (…). Basta de bloqueos, amenazas y mentiras. Que el nuestro sea el reino de la paz y la igualdad, el universo de la Poesía», concluye el texto.

Considerado una sesión de trabajo, el espacio fue oportuno para que los poetas presentes emitieran mensajes de amor al prójimo, mientras que un video dejó ver otras impresiones emitidas por medio de las redes sociales. «Es que te has convertido en parte de mí, Habana», refirió el bardo peruano Hildebrando Pérez, en franco elogio a la capital cubana en su 500 cumpleaños –una de las inspiraciones de la Bienal–.

Los que han sido llamados «representantes terrenales de la musa» concluyeron la reunión matutina convencidos de la necesidad de defender la paz en tiempos en que «la arremetida de la derecha conspira contra la poesía, que siempre está del lado del corazón».

LA POLÍTICA.

La política es el arte de hacer el bien
a quien lo necesita, o mejor dicho, al prójimo
para que sepa más a un versículo de la Biblia
La política es bella cuando no se enmascara de política
cuando nace como un retoño de siemprevivas
cuando no se maquilla para parecer más bella de lo que realmente es
cuando levanta puentes y derriba murallas
La política no es una araña peluda como muchos creen
Tampoco es un tierno osito de peluche
la política nada tiene que ver con los llamados
partidos políticos ni con las arengas de barricada
La política se vuelve caricatura
en manos de los malos políticos
es decir, de los que nada saben de política
ni de verdades como puños cerrados
La política no tiene que ver con fracasos sentimentales
ni con duras frustraciones personales
Dejen la política tranquila en su tierra de humildad
porque como dijo el más sabio de los cubanos 
ella como la Patria es ara y no pedestal
La política no es como el béisbol que se puede
debatir en los parques públicos y en las redes sociales
Casi todo el mundo en el mundo sabe tanto
de política como de medicina
Aunque en verdad la política es un bálsamo
como los ungüentos de las abuelas cuando se saben aplicar
No abusen de ella
No la maldigan por gusto
Déjenla tranquila que cumpla con su cometido en su cuartel general
No la metan en Facebook ni dejen que se contamine
con las nuevas tecnologías
Ella es enemiga de la promiscuidad
Los creyentes que se ocupen de sus creencias
 y de sus misterios religiosos que son muchos
y hasta ahora nadie los ha podido descifrar
Como el big bang la política nació
con un estallido de cólera
y con una vocación irrefrenable de justicia
La política no puede ser un entretenimiento
para los burócratas aburridos
ni para los políticos de pacotilla
El carpintero es el que sabe cortar la madera
El panadero es el que sabe amasar el pan
Zapatero a su zapato
La política es de los revolucionarios verdaderos


                                                     Miguel Barnet

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