¨La cebra que le hemos hecho a Lennon¨, por Guille Vilar

Cuando la visita a Cuba en el 2002 de Sir George Martin, el fantástico productor de Los Beatles, tuve el privilegio de atenderlo personalmente y por supuesto que lo invité a ver la estatua de Lennon. Recuerdo que era una fresca mañana de verano y nada más estábamos nosotros dos.

Por supuesto, que me ubiqué a una distancia respetuosa porque se trataba de la estatua de su querido amigo desaparecido, pero estuve lo suficientemente cerca como para percatarme que se quedó tan impresionado con esta que decidió, aunque muy bajito, conversar brevemente con Lennon.

Y si esto se los cuento, es para asegurarles que no solo George Martin habló con Lennon, pues sabemos que muchos de ustedes se han sentado al lado de él para entablar una conversación. Y yo, para no ser menos, les digo que ya hemos dialogado unas cuantas veces, igualito que ustedes.

Por lo tanto, no se sorprendan cuando diga que Lennon está muy contento de haberse decidido a vivir entre nosotros, de establecer residencia permanente en este país, en esta ciudad, en este parque que lleva su nombre. Y se dio cuenta de esa posibilidad desde que Carlos Alfonso y yo hicimos el primer concierto en este lugar en 1990.

Fue un evento tan hermoso, que él rápidamente se percató de cuánto lo queremos los cubanos. Y nos pidió que si podíamos repetir la experiencia y así lo hicimos varias veces hasta que tuvo lugar un suceso que nadie se imaginaba. La estatua realizada por Villa Soberon a John Lennon, fue develada nada menos que por el Comandante en Jefe Fidel Castro junto a Silvio Rodríguez el 8 de diciembre del 2000.

Semejante deferencia lo dejó tan impresionado que nos hizo saber de una foto histórica tomada en su casa en Inglaterra, donde aparece junto a su esposa Yoko Ono en la cocina, pero lo verdaderamente sorprendente es que, en la pared entre otros cuadros, estaba un afiche con la emblemática foto al Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara de Korda. A buen entendedor…

Por la fecha de la foto, esta fue tomada en la época que grabó Imagine. Después el parque fue testigo de otros conciertos y Lennon no dejaba de asombrarse como aquel donde participó hasta la Banda Nacional de Conciertos tocando música de Los Beatles.

Pero lo que de verdad volvió loco a John con las cosas nuestras, fue cuando en el 2011, el Ministerio de Cultura decide inaugurar el Centro Cultural Submarino Amarillo, sede para que nuestros músicos no solo toquen su música y la de Los Beatles, sino la de los grandes clásicos del género.

Lennon quería visitarnos, pero no sabía cómo llegar hasta allí. Por eso, en un día como hoy, en que celebramos los 50 años del Abbey Road, ese disco que tiene en la portada a Los Beatles cruzando la famosa cebra londinense, un conjunto de muchos buenos cubanos, decidimos también hacerle a Lennon su cebra, su cebra criolla. No les hablo de una “cebrita” de 7 o 9 franjas en la calle 6.

Se trata de una gran cebra de franjas que, cual alfombra roja, le permitirá a Lennon ir cada noche al Submarino Amarillo para pasarla bien junto a todos nosotros, junto a todos ustedes.

Y para eso, les reitero, caminará por “la cebra de Lennon”. La que se merece un músico de su estatura profesional, la que se merecen hombres que como él, se han imaginado que un mundo mejor es posible y por eso se siente tan bien entre los cubanos, por eso se siente tan bien en Cuba. Gracias, John.

Guille Vilar

26 de Septiembre del 2019

 

Foto: Ismael Francisco González

 

Enlace permanente a este artículo: https://neva.cubava.cu/2019/09/30/%c2%a8la-cebra-que-le-hemos-hecho-a-lennon%c2%a8-por-guille-vilar/

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.