Este lunes 25 de noviembre, cuando se recuerda el 3 aniversario de la partida física de Fidel, despierto con la noticia del deceso de otro amigo y colega: el editor e investigador Esteban Llorach Ramos. …
La Ciudad. ( a La Habana, en sus 500) El Morro abre sus piernas, salpicadas de mar, a la espera de un amante. Luperto suspira estruendos al añejo frontón. Cristo bendice el pecado en …
Del 11 al 18 de noviembre el grupo Teatro de la Villa realizará una Gira Nacional a las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo, como parte de las celebraciones por su 55 aniversario de fundación
La semana pasada y como parte del festival de documentales y animación DOK Leipzig 2019, en la ciudad de Leipzig, Alemania, se produjo el estreno mundial del filme ¨Onironauta¨, de la realizadora alemana Valerie-Malin Schmid …
Del 23 al 25 de octubre aconteció el V Festival Internacional de Poesía de Madrid, España, organizado por la Editorial Verbum, la Universidad Complutense de Madrid y el Ayuntamiento de Arganda del Rey. Entre los …
Este 17 de mayo falleció en La Habana el eminente intelectual, ensayista y poeta Guillermo Rodríguez Rivera. En múltiples eventos, tanto el Festival de Poesía de La Habana como los Coloquios de Música y Poesía ¨Nicolás Guillén¨, disfruté de su lírica y de su palabra .También fue un profundo conocedor y promotor de la trova. Compartió con Silvio Rodríguez los momentos fundacionales de la Nueva Trova y en el blog del cantautor, Segunda Cita, aparecieron hasta hace apenas unos días numerosos textos suyos.
La gente como yo no tuvo día de nacer. Nació sin preguntar, creció creciendo y nada más. ha andado sin parar, no sabe estar en un lugar; la gente como yo, quiero decir.
La gente como yo no tiene día de llegar, olvida y vuelve a ser, no puede estar sin encontrar, no tiene amor ni luz, nunca ha sabido ser feliz; la gente como yo, quiero decir.
La gente como yo no sabe dónde va a morir, no sabe el peso de su amor, no puede ver otro color, que el de este cielo sin final; la gente como yo, quiero decir.
Esther Suárez Durán, destacada ensayista y teatróloga.
El escenario del suceso no está demarcado por la existencia de las murallas que una vez nombraron las dos grandes zonas de la ciudad, ni es esta la época de carruajes y volantas, ni afuera están apostados hombres con armas dispuestos a cargar contra los asistentes al teatro circular de madera. Esta vez se trata de una de las representaciones fijadas para una breve temporada, en el Centro Cultural Brecht, en El Vedado, de la versión que ha hecho Espacio Teatral Aldaba, liderado por Irene Borges, de El último fuego, obra de la dramaturga alemana Lea Loher, de quien la escena cubana ha presentado ya varios títulos; sin embargo, viernes en la noche la sala teatral está repleta. Cuando la función culmina, el equipo de Aldaba recibe una ovación cerrada y gritos de ¡Bravo! Como es costumbre, Amada Morado, la actriz y codirectora, junto a Irene, de esta puesta, expresa al público, en nombre de todos, su gratitud por haberles acompañado. De inmediato, una espectadora responde, emocionada: “Gracias a ustedes por el buen teatro cubano”. Amada, conmovida, da un viva al Teatro y, ahora, el público se une en un gran coro y replica, con voz firme y potente: ¡Viva el Teatro!
La historia me la hace la colega Irene Borges, quien con su gracia y sensibilidad peculiar me confiesa su emoción de esta noche y cuánto recordó, de pronto, los sucesos del Villanueva, acaecidos el 22 de enero de 1869 en el teatro de tal nombre, en los momentos finales de la función de Perro huevero aunque le quemen el hocico por una compañía bufa en medio del clima de insurgencia que también reinaba en la capital de la Isla, cuando el público dio vivas “a la tierra que produce la caña”, como reza en uno de los parlamentos de la pieza, y hay quienes afirman que también a Céspedes y a Cuba Libre, lo que dio el pie a la tropa de los llamados Voluntarios, apostados alrededor del teatro, para disparar contra él, irrumpir en su interior y tirar a quemarropa sobre los allí congregados, sumando tal hecho a la lista de tropelías y crímenes cometidos por dicho cuerpo durante su triste existencia. Cuentan los historiadores que por tres días las tropas soberbias asolaron la capital, atreviéndose a entrar, incluso, en el palacete del poderoso hacendado Miguel Aldama, sede actual del Instituto de Historia. En recuerdo y homenaje, desde los años ochenta celebramos nosotros, los de hoy, el 22 de enero como el Día del Teatro Cubano.
Lo interesante es que, por estos días, otras salas se muestran igualmente llenas de público, un público entusiasta que da fe de un interés por el teatro, en tanto el Teatro vive una de sus más difíciles etapas.
Desde el punto de vista material, en lo tocante a los aspectos objetivos que sustentan la actividad teatral, en la capital contamos con muchas más agrupaciones productoras que instalaciones que permitan el desarrollo de sus procesos de preparación y ensayos, la conservación de su patrimonio material (vestuarios, escenografías, elementos de atrezo), así como la presentación al público de sus resultados, razón de ser de la propia existencia de dichas agrupaciones como del aparato administrativo que las acompaña.
Las condiciones de trabajo de las agrupaciones y de los actores, directores y el resto de las especialidades y oficios que se relacionan con el trabajo de creación de los espectáculos dejan que desear; por descontado que los actores, sin importar la distancia que medie entre su lugar de residencia y su espacio de trabajo, a diferencia de la industria del audiovisual, nunca han contado con ningún paliativo que atempere las siempre difíciles circunstancias del transporte público; tampoco disponen de merienda o almuerzo, tampoco de gimnasios, saunas ni salones de masaje. Pero, esta situación les ha acompañado por muchas décadas hasta volverse algo “natural”; lo inédito hoy por hoy se encuentra en el apartado de organización y economía de los recursos humanos y tiene que ver con los bajos salarios que ganan quienes sostienen buena parte de la producción que el público puede ver en escena.
Doscientos veinticinco pesos es lo que devenga mensualmente un actor que aún no se ha evaluado y no proviene de escuelas de arte, doscientos cincuenta gana el recién egresado del nivel medio y doscientos setenta y cinco el actor egresado del nivel superior. Cualquiera de estos actores aún no evaluados, en virtud de las necesidades de la compañía que integra y de su talento y habilidades técnicas puede estar desempeñando papeles de primer orden en una o en varias obras a la vez y puede ser alguien de extraordinario valor para su compañía, pero los procesos de evaluación están detenidos desde el 2014 y, en general, todo el sistema organizativo salarial se halla en suspenso, en espera de una modificación trascendente, una nueva propuesta que desde hace varios años está en estudio.
Entre tanto las compañías y, en especial, sus directores se hallan en vilo. Quienes se gradúan en el sistema de la enseñanza artística por artes escénicas tienen sus metas fijadas en las industrias audiovisuales, desean hacer televisión o cine, donde, además de tener mejores condiciones objetivas de trabajo, ganan mucho más y cuentan con el añadido de poder convertirse en “un rostro conocido” y disponer de ese estatus otro que brinda a nivel social el mero hecho de ser captado por una lente. Las escuelas parten del teatro en sus planes de estudio mientras seguimos diciendo, y no sin razón, que la matriz para la formación del intérprete escénico se halla en el arte teatral, pero al parecer varias cosas fallan en el proceso de preparación que transcurre hasta el definitivo egreso.
¿Con quién trabaja, entonces, hoy el Teatro? ¿A quién le encarga sus personajes? Una zona significativa de sus actores no procede exactamente del sistema de enseñanza especializada; quienes pueblan este decisivo segmento han adquirido los conocimientos que tengan y desarrollado las capacidades que muestren mediante vías alternativas, biense trate de talleres en los propios grupos o en otras instituciones, autodidactismo, etc. Pero, precisamente a estos las directivas al uso en el plano del empleo de los recursos humanos (tipos de plazas a ocupar y posibilidades de las mismas) así como de la política salarial les han hecho las vidas particularmente difíciles.
Como resultado, la emigración del sector es alarmante, solo que por sostenida ya no es noticia. Ninguna agrupación se salva de esta situación, aunque la peor parte la llevan las agrupaciones de provincia y aquellas que trabajan en los municipios que, aunque superpoblados, como Diez de Octubre, no se hallan en el centro del mapa de la oferta artística de la capital. El problema más serio lo enfrentan, por supuesto, las compañías que pretenden salvar y mantener su repertorio (hacia las cuales nunca hemos tenido una política de premios, como correspondería) junto a aquellas que pretenden – y, a pesar de todos los obstáculos lo consiguen—mantenerse activas, trabajando, durante once meses al año (disponen de un mes de vacaciones).
Desde 1959, cuando los trabajadores del Teatro en Cuba contaron con sus primeros salarios fijos y las instituciones estatales comenzaron a correr con los gastos de la producción teatral así como de las instalaciones teatrales, hasta la fecha el sector teatral se ha precarizado. Como ya he referido en artículos anteriores, a partir de 1990 los propios artistas, con sus magros recursos,comenzaron a intervenir en el financiamiento de las producciones en proporciones que exceden la participación estatal y, en ocasiones, algunos grupos han gestionado hábilmente los recursos de dicha producción mediante el apoyo de embajadas e instituciones extranjeras o internacionales, de colegas y amigos residentes en el exterior, de las giras al exterior (que son la excepción y no la norma).
No se trata de que el arte teatral resulte caro o de que pueda realizarse bajo determinadas modalidades de producción, circulación y consumo cuyos costos puedan regularse hacia la baja, sino de que toda producción espiritual está vinculada con su preciso contexto histórico, estético, económico y tecnológico.
El axioma de que el teatro ha de responder a su tiempo no solo vale para el plano ideológico, sino también para el resto de los planos entre los que figura el tecnológico y el estético. Las características de la economía cubana gravitan también sobre la producción de las artes; la escasa presencia de la industria, la obsolescencia tecnológica son realidades actuantes. Sin embargo, sin que sea posible hablar de una real política de programación (contra tal se levantan muchos obstáculos) ni de una promoción como propone y requiere el mundo del espectáculo, al cual también pertenece el teatro, el público responde ante el llamado de los artistas y nuestras instalaciones teatrales así lo demuestran por estos días.
Pero, no hay que llamarse a engaño ni pensar en políticas privadas, la nación que desee disponer de un teatro entre sus artes nacionales necesitará protegerlo. En realidad, la nuestra dispone de muchos recursos para ello, es solo asunto de cultura y de política. Nada más y, a la vez, nada menos.
El pasado 1 de abril falleció a los 85 años el poeta y escritor ruso Evgueni Evtushenko, uno de los últimos bardos de la era soviética. Carismático y polémico, Evgueni Evtushenko legó a Cuba una gran amistad y su admiración por Fidel Castro.Junto al cineasta Enrique Pineda Barnet escribió el guión de la película ¨Soy Cuba¨; un filme no comprendido en su época pero redescubierto 30 años después por Martin Scorsese y Francis Ford Coppola, quienes maravillados por la cinta la calificaron como ¨obra de culto¨.
Evgueni Evtushenko, uno de los más importantes poetas de Rusia.
Tuve la dicha de disfrutar de la poética y la declamación de este bardo en los Festivales de Poesía de La Habana. Su última visita fue en mayo del 2016, donde compartió su lectura con poetas y pobladores del barrio capitalino Romerillo. Uno en este homenaje las palabras expresadas por el poeta Alex Pausides.
El Festival Internacional de Poesía de La Habana recuerda con enorme cariño al poeta ruso que acaba de morir.
No podemos olvidarlo en su visita a la isla en mayo pasado cuando dijo en voz alta una frase que aún nos conmueve: –Cuba me carga de energía.
Al circular este breve dossier de Unión Libre, que nos envía su gestor entusiasta Enrique Hernández-D´Jesús, nos sumamos al profundo pesar que esta muerte causa en el Movimiento Poético Mundial.
Alex Pausides
Nevalis Quintana.
Tertulia de poesía en el barrio Romerillo, Playa 28 de mayo del 2016
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Descendiste del techo del Kremlin
No tan orgullosa
Ni tan diestramente
Como hace unos muchos años te izaste
Sobre el destrozado Reichstag,
Humeante como la última bocanada de Hitler.
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Fuiste nuestro hermano y nuestro enemigo.
Fuiste el camarada del soldado en las trincheras.
Fuiste la esperanza de la Europa cautiva.
Pero, como una cortina roja, tras de ti ocultabas al gulag
Repleto de cadáveres helados.
¿Por qué lo hiciste,
Bandera Roja nuestra?
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Acuéstate.
Reposa.
Recordaremos a todas las víctimas
Engañada por tu dulce susurro rojo
Que sedujo a millones a seguirte como corderos
Camino al matadero.
Pero te recordaremos
Porque no fuiste tú menos engañada.
Adiós, Bandera Roja nuestra.
¿Acaso fuiste solo un trapo romántico?
Estas ensangrentada
Y con nuestra sangre te arrancamos
De nuestras almas.
Por eso no podemos arrancarnos
Las lágrimas de los enrojecidos ojos,
Porque tú ferozmente
Golpeaste nuestras pupilas
Con tus pesadas borlas doradas.
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Obtusamente dimos
Nuestro primer paso a la libertad
Sobre tu seda herida
Y sobre nosotros mismos
Divididos por el odio y la envidia.
¡Eh, muchedumbre,
No pisoteen de nuevo en el fango
Los ya quebrados lentes del doctor Zhivago!
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Abre con fuerzas el puño
Que te aprisionó.
Trata de ondear algo rojo sobre la guerra civil
Cuando los canallas intenten arrebatar
De nuevo tu pabellón,
O solo los desahuciados
Formen fila en busca de esperanza.
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Te despliegas hacia nuestros sueños.
Ya no eres más
Que una escuálida franja roja
En nuestra bandera rusa tricolor
En las inocentes manos de la blancura,
En las inocentes manos del azul,
Quizás aún tu color rojo
Pueda ser lavado de la sangre que has vertido.
Adiós, Bandera Roja nuestra.
Cuidado con la nueva tricolor.
Cuidado con los tahúres de banderas
Que pueden estrujarte entre dedos grasientos
¿Pudiera ser que a ti también te
Deparen igual sentencia
Que a tu hermana roja:
Ser asesinada por nuestras propias balas
Que devoran tu seda como polillas de plomo?
Adiós, Bandera Roja nuestra.
En nuestra ingenua infancia
Jugaremos al Ejército Rojo y al Ejército Blanco.
Nacimos en un país que ya no existe.
Pero en aquella Atlántida estuvimos vivos y fuimos amados.
Tú, Bandera Roja nuestra, yaces en el charco de un mercado.
¨EN EL PARQUE¨: NUEVO ESTRENO DE TEATRO DE LA VILLA.
Este sábado 8 de abril el grupo Teatro de la Villa vivió uno de los acontecimientos teatrales del 2017: el estreno de la obra ¨En el parque¨ del dramaturgo ruso Alexander Guelman y dirigida por los jóvenes Marian Mariño y Ruandi Góngora, en su debut como directores.
Esta obra regresa a la escena cubana, luego de 30 años de ser estrenada por Teatro Estudio con la dirección de Vicente Revuelta y la actuación de Adolfo Llauradó y Alina Rodríguez. En esta ocasión, toman las riendas los actores Nevalis Quintana y la propia Marian Mariño.
¨En el parque¨ estará en temporada este mes de Abril los sábados 15, 22 y 29 a las 8.00 p.m. en la sede de Teatro de la Villa, sita en Desamparado esq. D. Mora, Guanabacoa.
Obra ¨En el Parque¨- 1986 Dos Grandes de la Escena Cubana: Alina Rodríguez y Adolfo Llaurado.
Notas del Programa:
En 1986 Vicente Revuelta con Teatro Estudio estrenaba en Cuba En el parque, del exitoso dramaturgo soviético Alexander Guelman, con Adolfo Llauradó y Alina Rodríguez a cargo de sus personajes; una puesta en escena inefable, merecedora del Gran Premio “Tinajón Camagüeyano” en el Festival de Teatro de Camagüey de ese mismo año, donde Llauradó y Alina obtuvieron sendos premios de actuación.
Ahora, tres décadas más tarde, el Teatro de la Villa propicia el regreso de la obra a la escena cubana, esta vez de la mano de dos jóvenes valores que se inician con ella en la responsable labor de la dirección escénica.
Nuevamente, ante el público, una puesta sobria, si bien resultado de un arduo proceso de trabajo, cuya magia descansa en el intenso juego de sus intérpretes.
Esther Suárez
En un parque, una tarde de otoño el viento junta dos hojas solitarias… desde inviernos distantes, él y ella han ocultado el rostro ante las siluetas de las relaciones entrañables. Acuden al sitio como extraños, “buscando donde reclinar la cabeza; hogar en que dar calor al corazón… ¡Y se hallan!”
Quizás la casualidad tenía cuentas pendientes con ellos.
El encuentro despertará un diálogo retador, desgarrador, sanador que alude a la transparencia, a la verdad por encima de todo.
Es un poblado perteneciente al municipio Placetas, provincia de Villa Clara. Fundado el 24 de marzo de 1847 con el nombre de San Atanasio de Guaracabulla, cumple 170 años en este 2017. Se puede acceder al mismo a través de la Autopista Nacional, con la que el asentamiento se entronca. Está considerada por muchas personas, simbólicamente, como el centro de Cuba.
¿Cómo surge la idea de desarrollar un encuentro nacional en este poblado?
El 8 de marzo de 2007, el periodista Guillermo Cabrera Álvarez propone, en su sección Tecla Ocurrente, la organización de un encuentro en ésta localidad. Pero revisemos textualmente su convocatoria:
“Acaricio esta ocurrencia: afirman que Guaracabulla es el centro del país. Parado allí, tienes la misma distancia a la Punta de Maisí que si vas al Cabo de San Antonio. Un chiste asegura que en ese lugar los españoles que midieron el país, “guardaron la cabuya”; de ahí el nombre. El centro de este año es el domingo 1ro de julio. ¿Qué les parece si nos vemos en Guaracabulla, a las 12:00?
Cada cual haga su plan, estudie las mejores rutas, y practique la botella, el aventón, y todas las formas de transporte que podamos imaginar. Los invito con tiempo. ¿Y de qué vamos a hablar? ¡Vaya pregunta! ¡De lo central en nuestras vidas! ¿Cuántos llegaremos? ¡Sorpresa!”
Guillermo Cabrera Álvarez
Apenas 115 días después, la convocatoria se hizo efectiva. No asistían únicamente los seguidores de Tecla Ocurrente, los Tecleros. Repleta de marineras y marineros, el calado de aquella expedición se hizo a la mar de los afectos, con origen en diversos sitios de Cuba. Desde Sancti Spíritus, Guillermo partió hacia el poblado villaclareño, comandando a un grupo de sus lectores que, un día antes, festejaron el primer aniversario de la tertulia yayabera. Nieves Molina hizo el trayecto desde Las Tunas; los “Tecleros” de Santa Clara y Cienfuegos acudieron desde la cercanía; Ariel Expósito Seleme, el Moro, arribó desde Matanzas… Por otra parte, más de cuarenta capitalinos y pinareños partieron en la madrugada de aquel domingo desde El Hueco de G y 21, sede de la Tertulia habanera, hacia el centro del verde caimán. Todos a bordo en el “Submarino Amarillo”, ómnibus escolar perteneciente al Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”.
Guaracabulla, Domingo 1ro de julio de 2007, 12:00 m.
Con la puntualidad de las promesas públicas, arrancó la Tertulia a las doce, teniendo al Sol del trópico en su mejor forma deportiva. Guillermo era todo alegría, escuchaba atento cada testimonio de viaje, lo central en las vidas de los oradores. No ofreció su relato. Presentó cuatro libros y a tres de sus autores, dado que el cuarto era él, con la compilación de Teclas en el demandado texto “Regalo de Jueves”. La modestia le impidió hablar de sí, pero no negó ningún autógrafo a decenas de seguidores que adquirimos el volumen.
Durante el almuerzo, Guille organizaba el viaje a Llanos del Infierno, que con el auspicio de Juventud Rebelde partiría en dos semanas. Mientras conversaba con Celima Bernal y Tania, “Voz de Mandarina”, el hombre que nos convocó se desplomó en medio de todos. Aquel corazón gigante dejó de latir. Nadie concluyó su alimento. Un potente Sol se hizo llanto de la naturaleza, cuando la noticia acabó con la felicidad de los participantes en aquella jornada.
¿Quién es Guillermo Cabrera Álvarez?
Lo que dicen casi todas las biografías es que nació el 25 de junio de 1943 en La Habana. Inició su vida periodística en la Revista “Mella”, que luego se fusionaría con “La Tarde” para que naciera “Juventud Rebelde”. Dirigió la Revista Somos Jóvenes, luego pasó a ser subdirector del periódico Granma y posteriormente pasó a ser director del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”.
Lo que no dicen, pero es cierto, es que fue siempre lector de sus lectores, desarrollando un periodismo diferente y enlazado a lo mejor de los valores humanos. Ya fuera en Somos Jóvenes, en la sección Abrecartas o en nuestra Tecla Ocurrente. Si se quiere tener una magnitud de su valía como periodista, creador y ocurrente, bastaría la definición de “Genio” que le concediera, en marzo de 1999, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
¿Por qué regresar a Guaracabulla cada año, el primer domingo de julio?
Tertulia (en la foto el poeta y trovador Julio Cumberbatch)
La ocurrencia de encontrarnos allí en todo nuevo almanaque, donde la pluma brillante del Genio halló su pausa, es el homenaje a quienes “se nos ocurre seguir”[i]. No se pretende que lleguen hasta el sitio personas desconocedoras de la historia que hoy te mostramos. Guaracabulla es una fiesta con momentos de solemnidad. Allí se sembró la alegría de Guillermo, que prefirió el centro de Cuba para unir a todos los que amamos esta nación. La capital de los Tecleros es justa: por eso hay que llegar hasta el centro, pues aunque las distancias nunca sean las mismas, las almas siempre estarán más cerca de las causas que convocan y de los buenos sentimientos.
Te espero en Guaracabulla. Cuento con tu buena voluntad para encontrarnos.
[i] Título de la columna publicada el 5 de julio de 2007, la primera no concebida por Guillermo.
(COLABORACIÓN ESPECIAL DEL COLEGA POETA Y TECLERO FERNANDO MARTÍNEZ MARTÍ)
El poeta tunero Argel Fernández Granado recibe el Premio Cubapoesía en Décima.
Galardonado recientemente con el premio Cuba Poesía Eduardo Kovalivker 2016, el cuaderno La noche material, del poeta tunero Argel Fernández Granado, ya desanda los trillos del país, de la mano de la Colección Sur Editores. Gracias al poeta y cronista Pedro Péglez y a su portal web Cuba Ala Décima, ya tenemos al alcance, en formato digital, algunas de las estrofas de este volumen que amanece. Ahí les van…
Fantasma
(Glosando a Renael González)
Besé a una adolescente sin memoria/ donde seduce el mar a mi ciudad, / era relámpago de amor su edad/ y golondrina su alma migratoria. / Fugaz, por el reloj, pasó la historia/ entre su juventud y mis espejos, / solo dejó en mis ojos sus reflejos/ que perturban las noches más serenas/ y un susurro brillante en las arenas: / «una muchacha escribe versos, lejos».
En sus pupilas Noche era Alborada/ y un poema en los labios le nacía/ como un árbol, como una profecía/ que conjuraba el Caos y la Nada. / Hoy pido al mar: —¡Devuelve su mirada!/ y las olas replican: —No presumas, / por sus ojos miraban las yagrumas—. / Yo les respondo: —El aire la percibe—, / e imagino los versos que ella escribe/ «y los echa a volar como las plumas».
Sus palabras alivian mis fracasos, / me salvan de morir con tantos grises, / de quedarme sin voz y sin raíces, / de caminar sin brújula y sin pasos. / Ella humedece todos mis ocasos/ y cuando me salpica en las espumas/ sus manos se transforman en las sumas/ sacerdotisas de algún dios dormido, / que al sentir la amenaza del olvido, / «mariposas de luz, rompen las brumas».
Su voz regresa siempre hasta mi orilla, / la escucho murmurar en el relente/ ese antiguo poema recurrente/ que dice el mar cuando la luna brilla. / Llega como un fantasma, se arrodilla/ acosada por míticos vencejos, / y haciendo alas de papeles viejos/ sobre las aguas, con extraños ritos, / ella deja volar sus manuscritos/ «y un poeta los halla en sus espejos».
Este Febrero de los Libros cerró con otro espacio alternativo, la Tertulia de la Tecla, auspiciada por el periódico ¨Juventud Rebelde¨ y que este mes cumplió 12 años de creada por el periodista Guillermo Cabrera Álvarez. En la fiesta teclera, realizada el sábado 18 de febrero en la sede del Instituto Cubano con los Pueblos ante más de 100 participantes e invitados, se efectuó una presentación del libro ¨Reto a la Soledad¨ del coronel y Héroe de la República de Cuba, Orlando Cardoso Villavicencio.
Para ello dejo que el Duende, desde su columna de «Juventud Rebelde» nos cuente detalles de esta gran fiesta.
El heroísmo, la bondad, la poesía, no son solo conceptos abstractos. Pueden tornarse, ante nuestros ojos, carne palpitante y risa y sueño cuando los seres humanos se agrupan a ponerle alma a la vida. Certezas tales nos estremecieron el pasado sábado, cuando más de un centenar de tecleros de toda la Isla se reunieron en el patio del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap) para festejar los 16 años de la columna y los 12 de sus peñas ocurrentes en diversas provincias.
La conmovedora evocación del héroe Orlando Cardoso Villavicencio y su Reto a la soledad; el lirismo exquisito de Argel Fernández Granado, poeta tunero; la trova contagiosa de Julito Cumberbatch, los aires vernáculos de «Cañón», la lectura seductora de Hilario Rosete; la fidelidad de Cecilia —indómita santiaguera—; los arrestos del batallón holguinero de Cary Martínez y su tertulia naciente en Freyre, comandada por Juan Carlos Vega; la pólvora de Nieves Molina y sus entusiastas; la sapiencia del doctor Luis Calzadilla, eminente siquiatra, quien tratara y escribiera sobre el no menos eminente Caballero de París; las voces siempre conquistadoras de Luis Alarcón y Teresita Rúa, el timbre magnético de Pedrito Herrera y Armando Moracén, la generosidad de Yunet, Wilmer y Daily; el organizativo empeño de Matilde, Fernando, Nancy, Julia, René (secretario de la diminuta Vera), la maravilla de los pequeñitos Leymi Mederos y Diago Arencibia, «consagrados» artistas de cinco años que pusieron de pie al auditorio con sus décimas; y la buena vibra que enviaron los que no pudieron llegar, entre ellos Katy, Julián, Arminda, Anays y Raiza, que celular y altavoz mediante nos abrazó desde tierra avileña… todo esto, digo, y lo que tal vez se le olvida a este escribidor, confirmó aquello que alguna vez un ingenioso aseverara: estas aventuras, impulsadas en Cuba por el genio de Guillermo Cabrera, no pueden llamarse de otra forma que Periodismo de familia.
Jesús Arencibia
El coronel y Héroe de la República de Cuba Orlando Cardoso Villavicencio
Los pequeñitos Leymi Mederos y Diago Arencibia
Jesús Arencibia junto a Daily Sanchéz Lemus y Wilber Rodríguez.
(El artista debe llorar y reír con su pueblo.
Hay que echar el ramo de azucenas y mojarse
de fango hasta la cintura para ayudar a los que
buscan las azucenas…)
FEDERICO GARCÍA LORCA
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