Vacaciones en Holguín y un poema de amor.

Vacaciones en Holguín y un poema de amor.

Septiembre es mi mes de descanso en el teatro. En plena vacaciones de verano, siempre aprovecho viajar junto con mi esposa por mi Patria. Uno de esos lugares a los que he vuelto alguna vez es el pequeño poblado de Banes, en la provincia de Holguín. Allí, en los muros de la sede de la Casa de la Cultura, descubro este fragmento de poema de un poeta cubano poco conocido, fallecido en la plenitud de su vida a la edad de 45 años.

Sus breves versos me conmueven:

 Mañana seré árbol, lo estoy avisando.

Los pájaros harán nido en mis hombros

Y en el íntimo follaje crecerá desde la conciencia,

Mañana seré árbol, lo estoy avisando,

Árbol, para que el amor escriba sus nombres

para que duerman niños a mi sombra.

Su nombre es Francisco Mir Mulet. Vísperas de un nuevo viaje a Holguín, donde presenciaré la visita especial del Sumo Pontífice Papa Francisco, les comparto esta crónica de homenaje.

Nevalis Quintana Fernández.

10 de septiembre del 2015.

 

Nevalis Quintana junto a la escultura dedicada a Francisco Mir en Banes, Holguín

Nevalis Quintana junto a la escultura dedicada a Francisco Mir en Banes, Holguín

En compañía de… Francisco Mir.

Tropos, 29 de junio de 2010

 La poesía de Francisco Mir, a pesar de la brevedad de su vida, es de un extraordinario valor simbólico. Originario de Banes, donde transcurrió toda su infancia, desarrolló su itinerario creador en la Isla de la Juventud, que cantó con amorosa tenacidad, y en la que ejerció una noble influencia sobre sus creadores. El capítulo áureo de esta localidad, cuando ella era el escenario de jóvenes creadores de todas las manifestaciones artísticas del país íntegro, que acudieron allí detrás de sus utopías personales, fue escrito con las manos jóvenes y fervorosas de Francisco Mir. Apasionado y de una sensibilidad vigorosa, poesía una imaginación muy viva, que sabía convertir en imágenes fuertes todo el arca de oro de sus días germinales. La teluricidad y la vida familiar, el amor que busca ansiosamente completarse, el reconocimiento del destino de los suyos, a quienes cantó con suma lealtad, jamás faltaron en sus ricas piezas líricas. Transitó por varios modos expresivos, y en todos fue auténtico y original. Para quien escribe estas líneas, su mejor cosecha artística, pues representaba mejor su trasfondo psíquico e implicaba una coherencia mayor con su identidad profunda, es aquella en que, aunque no abandonase totalmente sus inclinaciones coloquiales, desplegaba una imaginación exuberante con la naturaleza y los movimientos sin fronteras de su rico mundo interior. Sabía crear imágenes mágicas, de fuerte calado inconsciente, donde dinamizaba toda su memoria de joven de origen campesino con profundas lecturas de la mejor poesía universal. Siempre había en sus composiciones un relente teatral que les ofrecía un aura dramatúrgica especial. Amaba la representación dramática, y rendía culto a la invención novelesca. La poesía cubana le debe aún su útil propagación y justo conocimiento.

ROBERTO MANZANO.

 

FRANCISCO MIR MULET (Banes, 7 de mayo de 1953-Isla de la Juventud, 8 de abril de 1998). Poeta, narrador, promotor. Uno de los más importantes poetas de la poesía de la tierra. Su libro Proyecto de olvido y esperanza es uno de los fundamentales de esta tendencia expresiva de los años setenta. Publicó numerosos libros de poesía. Desarrolló una extraordinaria labor en la Isla de la Juventud en todos los órdenes de la creación. Urge la publicación de una antología de su obra, presentada adecuadamente por los conocedores de la misma con una valoración de su contribución creadora.

(TOMADO DEL SITIO CUBALITERARIA).

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Poesía

POESÍA

Una mujer arcángel

Proclama el amanecer de los astros en mi cerebro.

Envuelto en el aroma y los celestes cabellos,

Desnudo,

Tiemblo ante el roce de sus senos sobre mi pecho,

Imaginando este apocalipsis erótico de las sábanas.

Águila de labios caníbales que se alimentan

De los extractos de mi cuerpo,

Confesando pecados en liso papel.

Fausto prisionero de Dios, imploro ante la duda:

“- ¿Acaso eres tú…,

                               P O E S Í A?”-”.

 

Nevalis Quintana Fernández

                                            (Derechos Reservados)

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Orígenes de un Ciclón.

Orígenes de un Ciclón.

(Homenaje a José Rodríguez Feo)

 

José Rodríguez Feo

José Rodríguez Feo

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Instituto Cubano del Libro y el Centro de Promoción Literaria Dulce María Loynaz, junto a otras instituciones, convocan al evento Orígenes de un Ciclón, a celebrarse en las primeras semanas del venidero noviembre en La Habana.

Concebido como un espacio de diálogo acerca del legado de este importante intelectual cubano, el evento propone mesas de testimonios, ponencias, presentaciones de libros y multimedias que recuperen el perfil de hombre no siempre bien recordado y sin cuya participación no hubiese sido posible la existencia de Orígenes y Ciclón, y por ende, tampoco hubiesen sido posibles otras tantas cosas en nuestra memoria cultural.

José Rodríguez Feo (1920-1993) fue editor, traductor, crítico, antologador y fundador de dos de las más importantes revistas de la lengua. Miembro de una acaudalada familia cubana, fue no solo el mecenas que propició la aparición de ambas revistas, sino además un traductor y editor destacado, graduado en Harvard, y dueño de numerosos contactos con varios de los más notables escritores de su tiempo.

Tras el triunfo revolucionario cedió sus propiedades al nuevo gobierno y trabajó en la editorial Unión, en la sede de la UNEAC, donde la biblioteca en la cual podía encontrársele lleva hoy su nombre. Sus correspondencias con Lezama y Wallace Stevens son cruciales en la imagen total de ambos autores.

A su memoria, pues, como parte del panorama cultural cubano, se dedican las dos jornadas previstas de este evento, que aspira a cubrir gran parte de lo que él fue y lo que él activó. El temario general del evento, a partir del cual los interesados podrán mandar los resúmenes de sus ponencias, es el siguiente:

– José Rodríguez Feo, en Orígenes y Ciclón. Su relación con los autores de ambas revistas, con los autores cubanos y extranjeros editados en ella. Su labor como promotor de otras culturas en sus páginas.

– Rodríguez Feo, el editor, crítico de arte y literatura. El traductor y el antologador.

– Cartas a Rodríguez Feo, su correspondencia con numerosos escritores cubanos y extranjeros.

– Un mundo en Orígenes, un estallido en Ciclón. Autores y otros creadores de esos ámbitos, promovidos por José Rodríguez Feo desde esas publicaciones.

Otros aspectos, como sus apariciones como narrador ocasional o su pasión por el cine, también pueden ser incluidos. El evento, asimismo, reconocerá no solo a Rodríguez Feo en el 95 aniversario de su nacimiento, y a los 60 años del primer número de Ciclón, sino además a escritores como Antón Arrufat y Pedro de Oráa, dueños también de
celebraciones de importancia en este 2015.

Los interesados en participar en este evento, previsto para el 11 y 12 de noviembre en varios sitios de la capital cubana, pueden enviar el resumen de sus intervenciones, que no deberán exceder los 20 minutos de lectura, a los siguientes correos: norgenator@gmail.com y escritores@uneac.co.cu, antes del 30 de septiembre.

Coordinador General: Norge Espinosa Mendoza.

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Yemayá

YEMAYÁ

 

( para Iris Consuelo Alfonso Cruz,

                            mi más hermosa deidad )

 

Bajo un mar de tinieblas,

Yemayá sumerge la desnudez al abismo.

Sus senos azules apenas le advierten el peligro

Un ser oscuro, agente del estado,

abre sus fauces para el festín final.

Yemayá, morena, universitaria,

licenciada en el materialismo jurídico,

encontró a la orilla al Guerrero-Poeta.

Quizo el destino una noche acoplar sus cuerpos en danza

sobre el disparo de un cañón.

Para siempre, Yemayá tropezó en el atolón de la felicidad.

Piedras llovieron sobre los sexos desnudos en las olas de Poseidón.

Un ave con cresta derramó la sangre “maldita” en sacrificio.

El ser-agente-funcionario rompió en cólera por la orgía de los amantes.

El Guerrero-Poeta lanzó las jícaras al arrecife y selló su suerte.

Una flecha impactó los tantos alaridos del monstruo.

El mar devoró a los contrincantes seudo-mortales.

Sobre rocas de poemas,

Yemayá rescata en sus lágrimas el corazón del Guerrero amante.

Nevalis Quintana Fernández

                                            (Derechos Reservados)

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El último Poeta del Milenium.

EL ÚLTIMO POETA DEL MILENIUM.

 

El último Poeta deshecha las cenizas de los versos

del Milenium empapado del rojo sudor.

Una cucaracha baila un rap sicodélico

entre papeles manchados de letras.

El Poeta afirma haber descubierto

el secreto de un gen de metáforas.

Orgasmo de rimas: maremoto virtual.

El grito del Poeta sucumbe

en el precipicio de la inteligencia.

El Milenium acaba; nace.

Poesía, desnuda en el mar,

recibe el beso de las olas en sus senos;

Intentando rescatar en lo profundo

aquellas cenizas ocultas.

foto 7

 

  Nevalis Quintana Fernández

                                            (Derechos Reservados)

 

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Julio Cortázar conserva su casa en La Habana.

Julio Cortázar conserva su casa en La Habana.

Julio Cortázar en La Habana.

Julio Cortázar en La Habana.

El padre de los cronopios, un argentino de estatura colosal y mente aún más expandida, también tiene su casa en La Habana, aunque muchos lo consideran un autor afrancesado, un latinoamericano apegado a lo europeo.

Según escribió una vez el intelectual Roberto Fernández Retamar, Julio Cortázar dijo que «aunque nació por azar en Bruselas, es por supuesto argentino; y desde 1959 tiene también otro país: Cuba».

La frase puso a los de la Isla «estrepitosamente contentos» y durante su segunda visita a esta nación, los periodistas asediaban al narrador, la gente lo paraba en la calle, lo visitan al hotel, contó en una carta el actual Presidente de Casa de las Américas.

Esa institución le abrió las puertas y acogió su obra y su pensamiento audaz, allí conoció a otros prestigiosos autores de su generación y comenzó a interesarse un poco más por la realidad política latinoamericana.

Tan solo dos años después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959, Cortázar realizó su primer viaje a la Isla y luego confiesa que en esa visita descubrió su gran vacío político del momento: «Desde ese día traté de documentarme, traté de entender, de leer».

Para feliz casualidad, el mismo año de la publicación de su novela Rayuela, en 1963; participó como jurado en el premio literario Casa de las Américas.

Este año le dedicaron la edición 56 de ese concurso y la institución llenó sus espacios con la exposición Cortázar-Cuba. Cartas cruzadas.

Fotografías, fragmentos manuscritos de sus obras y grabaciones de sus conferencias formaban parte de esa exhibición, que mostró la estrecha relación del escritor argentino con sus colegas de esta nación caribeña.

Además, cada año Casa de las Américas, junto al Instituto Cubano del Libro, el Ministerio de Cultura de Argentina y la Fundación Alia, auspicia un certamen con su nombre, dedicado a promover la creación literaria.

El Premio Iberoamericano de Cuentos Julio Cortázar, entregado precisamente en la fecha de su cumpleaños, permite recordar su ejemplo moral y compromiso con causas justas en América Latina, señaló el asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba; Abel Prieto.

UN HOMBRE GRANDE, DE IDEAS ALTAS.

Julio Florencio Cortázar nació el 26 de agosto de 1914 -pocos días antes de la invasión alemana a Bélgica- en la embajada de Argentina en Bruselas, lo que el propio escritor calificó como «producto del turismo y la diplomacia».

En ese país vivió muy escaso tiempo pues su familia decidió mudarse a Suiza para esperar el fin de la Primera Guerra Mundial. A los cuatro años, ya vivía en Buenos Aires, ciudad natal de sus padres, Julio Cortázar y María Herminia Scott.

«Pasé mi infancia en una bruma de duendes, de elfos, con un sentido del espacio y del tiempo diferente al de los demás», expresó una vez al rememorar sus años de niño enfermizo.

Como el padre abandonó a la familia, la madre asumió el cuidado de sus dos hijos: Julio y Ofelia crecieron en un suburbio bonaerense al amparo de varias mujeres de la rama materna.

El asma, múltiples fracturas y sus frecuentes enfermedades lo mantenían largas temporadas en cama y rodeado de libros.

Dicen que a los nueve años ya había escrito una especie de novela y la familia dudaba de la autenticidad de su autoría, incluso consideraban plagios algunas creaciones de su genio infantil.

Aunque Cortázar estudió en la Escuela Normal de Profesores y se dedicó a esa profesión para sacar a su madre y a su familia de apuros económicos, jamás abandonó su pasión: la literatura.

En 1938 publicó -bajo el pseudónimo de Julio Denis- su primera colección de poemas titulada Presencia. Más tarde sintió alivio de que aquel título fuera «felizmente»olvidado.    Bestiario, su primer libro de cuentos, contiene piezas que fueron consideradas luego obras maestras de ese género, aunque sus primeros ejemplares circularon sin muchas penas ni glorias.

Amante de los gatos, el jazz y el boxeo, aseguraba que una novela debía ganar por rings y el cuento por knockout.

Tras obtener el título de traductor público de inglés y francés, le otorgaron una beca y logró finalmente uno de sus sueños de muchacho: viajar y establecerse en París.

De hecho, algunos críticos lo consideran un escritor «afrancesado» y fue precisamente en la ciudad de las luces donde nacieron varias de sus grandes obras.

Una de las más recordadas y elogiadas, su novela Rayuela, rompe con la estructura convencional de la narración y da varias opciones al lector para escoger su camino en la lectura, no solo de manera lineal.

La fórmula causó furor en el mundo literario y hasta sorprendió a su autor.

Incluso una vez confesó: «Escribía largos pasajes de Rayuela sin tener la menor idea de dónde se iban a ubicar y a qué respondían en el fondo (…) Fue una especie de inventar en el mismo momento de escribir, sin adelantarme nunca a lo que yo podía ver en ese momento».

El 12 de febrero de 1984, la leucemia escribió el capítulo final de la vida de este genial argentino de rostro eternamente joven y siempre visible en la multitud, con su 1,93 de estatura.

Al irse, dejó a La Maga sin él y sin Horacio Oliveira, llorando desconsoladamente en glíglico y escribiendo rayuelas sobre su tumba en el cementerio de Montparnasse.

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Escritor chileno recibe Premio Julio Cortázar 2015 en La Habana.

 

 

Con el título Quillas como espadas, el escritor chileno Oscar Barrientos Bradasic se hizo ganador de la decimocuarta edición del Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, entregado este miércoles en el capitalino Centro Cultural Dulce María Loynaz, en ocasión de cumplirse 101 años del natalicio del autor de Rayuela.

 

Un jurado integrado por la narradora argentina Tununa Mercado, así como por los cubanos Zaida Capote y Rogelio Riverón elogió la elegante soltura con que el relato, marcado por una trama inusual, emplea imágenes tan ambiciosas para conseguir una atmósfera que se mueve entre el ensueño y la vigilia.

 

Florencia Lagos, agregada cultural de la embajada chilena en La Habana, recibió el Premio y dio lectura al mensaje enviado por Barrientos Bradasic, quien  agradeció un reconocimiento que  se entrega en Cuba, “país que ha hecho tanto por la autoestima de los latinoamericanos” y que lleva el nombre de Julio Cortázar, al que definió como  “una apuesta al infinito y al sueño de transformación social”.

 

El jurado decidió asimismo otorgar una primera mención al cuento titulado Grand  Slam, del cubano Atilio Caballero y menciones a Escucha al pájaro mosca del también cubano Carlos Esquivel Guerra, así como a El espantapájaros, del boliviano Rodrigo Urquiola Flores; La otra cara, de Liliana Allami; Como si estuviera sucediendo, de Horacio Martín Rodio y El último cuento sobre mi hermana, de Irma Verolín, todos ellos de nacionalidad argentina.

 

La ocasión fue propicia para que Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Juliana Marino, embajadora de Argentina en Cuba y la escritora Tununa Mercado, allí presentes, rememoraran la trascendencia de la obra del Cronopio Mayor y la vigencia de su ideario en la actual coyuntura que vive Latinoamérica.

 

También asistieron a la ceremonia de entrega del Premio el Dr. Miguel Barnet, su presidente de honor y Zuleika Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro,  junto a otras personalidades de la cultura.

 

Surgido en 2002 a partir de una idea de la intelectual lituana Ugne Karvelis, última esposa de Cortázar, el concurso es auspiciado anualmente por el Instituto Cubano del Libro, Casa de las Américas, el Ministerio de Cultura de la República Argentina y la Fundación ALIA.

 

Todas las obras en él reconocidas serán publicadas en un volumen que verá la luz en febrero de 2016 durante la próxima Feria Internacional del Libro de La Habana, bajo el sello de la Editorial Letras Cubanas.

 

(Tomado de Cubarte)

Julio Cortázar junto a José Lezama Lima y Chinolope

Julio Cortázar junto a José Lezama Lima y Chinolope

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Quiero matar esta tarde.

Quiero matar esta tarde.

 

Quiero matar esta tarde

para que nos alumbre la noche

y poderme, así, bañar en tu desnudez.

Navegar en cada puerto de tu frágil cuerpo,

explorar el tesoro que escondes bajo de ti.

Escalar con caricias tu cordillera espinada,

alcanzar a besos su roja cima del placer.

Hundirme en este volcán

que nos sofoca en el loco éxtasis;

penetrándote hasta lo infinito,

perdido, tras los labios de tu orgásmica caverna,

donde brota, con el semen regador,

 la cópula orquídea de la vida.

Y volverte a encadenar en mis brazos

 para que no huyas,-¡ oh, maja desnuda!,

de mi mojado lecho;

aunque ya la noche se apague

y tenga que intentar, otra vez,

asesinar nuestra tarde.

    Nevalis Quintana Fernández

                                            (Derechos Reservados).

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Cine Cubano-Fátima en la piel de Enriquito Almirante

Fátima en la piel de Enriquito Almirante

El joven actor Carlos Enrique Almirante comparte sus impresiones acerca del personaje principal que encarna en Fátima o el Parque de la Fraternidad, la más reciente entrega de Jorge Perugorría como director, que se exhibe en las salas de estreno del país.

Entrevista porJaisy Izquierdo del periódico “Juventud Rebelde”.

Siempre pensó en ser actor: «desde chiquitico», advierte el joven Carlos Enrique Almirante. Recuerda que en una de las tantas ocasiones en que acompañaba a un ensayo a su papá, el querido Enrique Almirante, premio nacional de Televisión; le propusieron que interpretara un papel en las aventuras El dragón mambí, y no se lo pensó dos veces.

«Fue un mundo que se abrió de casualidad ante mis ojos. Solo tenía 11 años y, desde entonces, me sumergí de lleno en esta profesión en la que he podido participar en más de 20 filmes, compartiendo varios protagónicos», recuerda.

Carlos Enrique Almirante en la serie "Dragón Mambí"

Carlos Enrique Almirante en la serie “Dragón Mambí”.

Resume así la suerte de haber participado en numerosas películas criollas como Perfecto amor equivocado, de Gerardo Chijona; Lisanka, de Daniel Díaz Torres; Habana Eva, de Fina Torres; Ciudad en rojo, de Rebeca Chávez; Marina, de Kiki Álvarez; y junto a Fernando Pérez primero en Madrigal y recientemente en La pared de las palabras. Mientras con su naturalidad histriónica se nos colaba en la pequeña pantalla en aventuras como Enigma de un verano, la novela Al compás del son, como conductor  en programas musicales o de participación al estilo de A moverse, y en los gustados programas Punto G, Tras la huella, o Jura decir la verdad.

Pero Carlos Enrique asegura que a lo largo de su carrera, fructífera a sus 32 años, ningún papel le ha dado «tanto trabajo» como el de Fátima. Aunque cuando lo dice, pareciera que la alegría que relumbra en sus ojos le desmiente: pues la faena de ponerle piel y alma a un personaje se convierte para él en un disfrute infinito que se le sale por los poros.

Fátima o El Parque de la Fraternidad, dirigida por Jorge Perugorría e inspirada en el relato homónimo del escritor Miguel Barnet, llegó para darle un giro a su carrera al poner en sus manos el papel de Manolito, un muchacho que ha de convertirse en Fátima, la reina de un cabaré de travestis.

«Deseaba desde hacía rato hacer un personaje así, con todas las complejidades que trae consigo elaborar y apropiarse de un papel como este. Fue un mes en el que casi me vuelvo loco entre tantos ensayos, durmiendo con unos tacones al lado de la cama, y sobre todo aprendiendo de ese mundo, sus luces y sus sombras, compartiendo con ellos en el camerino, enfrentándome al público que frecuenta ese tipo de cabaré.

«A Fátima he tratado de construirla lo más mesuradamente posible, manteniendo a raya todos los “caballos” que tenemos por dentro los actores, y sobre todo me preocupé por diferenciar esas etapas que atraviesa Manolito, desde que era un jovencito hasta el momento en que se convierte en Fátima, lo cual resulta muy interesante desde el punto de vista actoral», explica.

No menos compleja fue la asimilación externa de este hombre que se traviste primero por las exigencias de su amante y luego por el placer de realizarse como artista.

La rutina preparatoria se traducía en «muchas horas de maquillaje y peluquería, para luego andar con este calor de La Habana con unas mallas puestas o una peluca larga suelta, además de tener que afeitarme hasta dos veces al día», exclama y se acaricia casi con alivio la barba. Entonces me responde a modo de moraleja: «Ahora entiendo de verdad a mi novia cuando me dice “me demoro una hora más”».

Carlos Enrique en el personaje de Fátima.

Actuar por siempre

El retorno de Perugorría al plató para recrear a un personaje tan similar al Diego de Fresa y Chocolate que lo catapultara a la fama internacional; resultó ser para Almirante un punto de apoyo.

«A Pichi le agradeceré siempre la confianza y la comunicación. Que él hubiera pasado por una experiencia parecida, 20 años atrás, me sirvió de referente y de alivio. No obstante, Diego y Fátima, son muy distintos entre sí, aunque hay momentos en que pueden guardar cierta similitud, sobre todo durante el período en que Manolito aún no es travesti pero asume su identidad sexual ante la sociedad que lo recrimina. Yo traté de hacer mi versión, como él hizo la suya», explica Almirante, quien se siente feliz de que su desempeño haya acaparado la atención de muchos, después de la presentación de la cinta durante el pasado XXXVI Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

«No esperé que tuviera tanta acogida por el público, desde los más grandes hasta los más pequeños me saludan como Fátima en la calle, y eso que esta no es una película hecha precisamente para niños… Pero creo que se ha convertido en un personaje de todos», aclara con evidente complacencia.

Aunque declara que le hubiera gustado contar especialmente con un aplauso que presiente, silencioso: «Me hubiera encantado que mi papá hubiera podido ver este trabajo. Mi actuación se la dediqué a él. Verlo sentado en la sala de cine y saber sus impresiones hubiera sido maravilloso. Yo creo que si le hubiera tocado hacer este papel, él lo habría hecho igual», expresa sin ocultar la profunda admiración que su padre le inspira.

Aprovecho para conocer sobre sus próximos trabajos y esos otros proyectos con los que fantasea. El joven actor adelanta que se encuentra realizando el sueño de llevar a la pantalla grande las aventuras de Mario Conde, ese famoso investigador policial de las letras cubanas creado por Leonardo Padura.

«Yo interpreto a Manuel Palacios, el otro policía que trabaja directamente con el Conde, que precisamente interpreta Jorge Perugorría. Estoy superorgulloso de formar parte de ese elenco en el que comparto con muchísimos actores cubanos como Coralia Veloz y Néstor Jiménez, y que dirige el español Félix Vizcarret, quien ya ha ganado dos premios Goya».

Cuando termine con este proyecto, del cual saldrán una película y una miniserie de cuatro capítulos basados en la tetralogía formada por los libros Vientos de Cuaresma, Pasado perfecto, Máscaras y Paisaje de otoño, Almirante solo desea entregarse a nuevas experiencias en la escena.

Para él lo maravilloso de esta profesión radica en la posibilidad de vivir diferentes vidas: «Mira, —me dice—, durante dos meses fui travesti, tal vez mañana pueda ser un asesino en serie… ¿Quién sabe? Me faltan tantos personajes… Solo espero que los que vengan sean bien difíciles, como Fátima. Esos son los que me gustan».

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2015-08-22/fatima-en-la-piel-de-enriquito-almirante-/.

(TOMADO DEL PERIÓDICO “JUVENTUD REBELDE”)

 

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Tarde con Eduardo Galeano en el Año del Fin del Mundo

 

TARDE CON EDUARDO GALEANO EN EL AÑO DEL

FIN DEL MUNDO.

Tarde.

Enero 2012.

Año que los poderosos, culpando a los mayas, anuncian el Fin del

Mundo.

(¿O será que estos pobres obreros indígenas de milenios pasados

profetizaban una Gran Rebelión?).

La prensa informa que será presentado un nuevo libro del escritor

uruguayo Eduardo Galeano, invitado a Cuba:

¨Espejos. Una historia casi universal¨.

Lugar: Casa de las Américas. Su casa, nuestra toda.

Empapado por el calor tropical, llego.

En mis manos otro texto: ¨Patas Arriba. La escuela del mundo al revés,

adquirido en batalla campal.

Ansío el autógrafo del autor.

Una larga fila de personas rodea la mansión.

A mis espaldas alguien pregunta: -¿El último para Galeano?

Es la típica expresión del cubano en las colas del día, sea en una bodega

de alimentos o a la espera del ómnibus.

El escritor hubiese reído ante tal comparación.

Penetro en la sala, ya abarrotada.

Otros no pueden y quedan fuera del recinto.

Tomo una silla. Observo a mi alrededor.

En un rincón los conocidos de siempre: Abel, Retamar, Pablo Armando,

Eusebio, otro, otros… También un compatriota suyo, periodista con ojo

pirata, que vino a verlo desde la patria de Bolívar. Es Walter.

Aparece el Escritor.

Aplausos y vítores, como una estrella de cine o de rock.

El presidente de Casa presenta el libro.

-¨Estoy empezando a dudar que alcancen ejemplares…¨-reflexiona.

Seductor de la Palabra, el Escritor nos hechiza con la lectura de sus

Espejos. Entre risas y sonrisas, nos desdibuja con pícara ironía la historia

¨oficial¨ de la humanidad.

Un canal de Internet trasmite, segundo a segundo, su verbo.

El Silencio rodea la sala. Nadie percibe la presencia fantasma del

Guerrillero de boina estrellada que escucha ¨El nacedor¨.

Quizás porque aquella sala también lleva su nombre: Che Guevara.

En pocos minutos, fuimos otros.

Tal como llegó, el Escritor y su sonrisa escapan por el pórtico.

Quiero capturarlo. Imposible. Quedo con ganas de tener su firma y

apretarle la mano.

Otra vez, en batalla campal, logro atrapar sus Espejos.

Abro la página y la enigmática sonrisa de aquel Escritor que hoy, 3 años

después, parte a la Inmortalidad, me sacude.

eduardo galeano

Foto: Eduardo Galeano y Roberto Fernández Retamar.

 

Nevalis Quintana Fernández.

14 de abril de 2015.

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