«Hexaedro rosa»- Un poema de Rubén Martínez Villena

Hexaedro Rosa

I

¡Te amo…!
A tu lado, o en tu ausencia; en la realidad
o en el sueño; en la intimidad del rincón
amable o ente el formidable arrullo del
mar; en la noche lunada o negra y punteada
de estrellas interrogadoras; en el momento
maravilloso y tierno del amanecer; en el
estupor meridiano del día o en el pensativo
crepúsculo de oro…
En todo los sitios y a todas las horas
te he dicho ya las palabras que creí no iba
a pronunciar jamás.

II

Tu amor irrumpió en mi vida como se cuela
una ráfaga por la ventana abierta.
Todos mis papeles se alborotaron y en
un vuelo de espanto se deslizaron bajo los
muebles y hacia los rincones.
¿Qué has hecho, revoltosa?… ¿Cómo
penetras sin permiso?… No quieres irte.
He cerrado cuidadosamente la ventana y
no te dejaré hasta que arregles lo que
desordenó tu travesura. ¡A ver si recoges
aquel recuerdo mío y me traes esas cuartillas
de la historia triste, y el cuento ese
que aún no he terminado, y aquella esperanza
que germinaba bajo mi frente cargada
hace unos instantes por estos pensamientos
que han quedado aquí, a mis pies,
trucos y revueltos! ¡Qué maremagnum
has ocasionado con tu entrada! ¡Anda,
obedece!…
Y mientras te digo todo esto, tú estás
ahí, de pie en el medio de mi alma, con
mi más vieja tristeza bajo el tacón de tu
zapato, diciendo a mi severidad con una
sonrisa divina: -Indudablemente, nada
hay más descortés que un rayo de sol…
Y lo peor del caso -¡atrevida!- es que
pareces muy satisfecha de que haya cerrado
mi ventana.

III

Tú dices que eres triste. Yo sé que comprendes
mi tristeza. Pero a pesar de ti
misma, tú eres alegre, alegre como la luz,
como la flor, como el trino.
Lo raro es que tu alegría es producida
por mi amor. Proviene tu alegría del amor
del hombre taciturno, obsedido por el Misterio
y por el Arte, envenenado por la Filosofía
y por el mundo.
Como yo conozco ese milagro, temo que se
produzca en mí. Temo el contagio de tu
celeste y poderoso júbilo.
¡Oh amada! No me arrebates tu alegría
lo que me enorgullece y me define. ¡No
vuelva el tiempo ingenuo de la poesía meliflua
y desastrosa! en mi gravedad de
crepúsculo tendré, para ti sola, luces y
flores y trinos.
Pero mi ternura sabrá mecer tu jovialidad
de niña en un columpio de arrullos.

IV

Será un día cualquiera… Habrán rostros
graves y rostros sonrientes. Todo ocurrirá
como en un sueño y tú no sabrás qué
pasa… Tu alma será una dulce angustia
y una expectación de aurora.
-¿Por qué me visten así? ¿Por qué me
coronan de flores? ¿Por qué lloran y ríen?
-me preguntarás.
Y yo permaneceré silencioso, para no
romper con mi voz el sonambulismo del
momento.
Pero cuando las amigas te hayan estrujado,
cuando te hayan quitado los polvos
a besos, cuando tú también derrames una
lágrima lípida, entonces, rodearé tu cintura
con mi brazo y te diré una palabra:
-Vamos…

V

Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor
yo te vestiré de caricias.
Música, la de mis palabras: perfume, el
de mis versos, corona, mis lágrimas sobre
tu cabellera.
¿Qué mejor cinturón para tu talle, qué
cinturón más tierno, más fuerte y más
justo que el que te darán mis brazos?…
Para tu seno, ¿qué mejor ceñidor que mis
manos amorosas?… ¿Qué mejor pulsera
para tus muñecas que las que formen mis
dedos al tomarlas para llevar tus manos a
mi boca?…
Una sola mordedura, cálida y suave, a
un lado de tu pecho, será un broche único
para sujetar a tu cuerpo la clámide ceñida
y maravillosa de mis besos…
Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor.
Yo te vestiré de caricias…

VI

Entonces…
Cuando en tu cuerpo, rendido, no vibre
ya el temblor elástico de los miembros;
cuando tu labio no tenga fuerzas para
besar; cuando tu brazo fatigado se extienda
en un reposo lánguido, y en gesto
débil y esquivo de negación agites la cabellera
trémula…
Entonces… Cuando tus ojos estén borrachos
de adormideras sutiles, cuando los
párpados te pesen y se caigan, quemados
por la mirada ardiente de toda la noche…
Entonces, a través de la fina malla de
tus pestañas, verás todavía alargarse en
mis pupilas ávidas un desperezamiento de
panteras…

Rubén Martínez Villena.

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Jornadas Villanueva- Herminia Sánchez, Premio Nacional de Teatro 2019

Para Herminia Sánchez, una flor y un acto de justicia

 

Ayer, entre la premura de muchas cosas, apenas pude subir a mi Facebook un post que replicaba una de las notas que, recientemente, apareció en Perfil de Teatro, la sección del boletín Entretelones, con la que saludamos en diciembre el más reciente cumpleaños de Herminia Sánchez, la actriz, pedagoga, directora y dramaturga que finalmente obtuvo el Premio Nacional de Teatro, tras una espera desfalleciente de muchos años, y que al fin, como un malhadado conjuro, se rompió para que esta mujer añada a sus muchos reconocimientos uno que no debería faltarle. Sus alumnos, colegas, amigos, no han tardado en saludarla.

Herminia es, en efecto, una de las grandes damas de nuestra escena, y aunque en esa carrera, que parece venir por escalafón de cronología, pareció que el tren se le había escapado, siguiendo las biografías de quienes iban alcanzando el mayor lauro de nuestra escena, es bueno que, tal y como sucedió el pasado año con el maestro titiritero Armando Morales, no se nos olvide el paso y el peso de quienes, en su hora de esplendor, dieron mucho, y dejaron aún más, como legado que nos alienta. Se forjó en las décadas de los 40 y los 50, en una generación en la que descollaron, por derecho propio, Ernestina Linares, Myriam Acevedo, Berta Martínez, Verónica Lynn, Antonia Rey, Elena Huerta y otras figuras dignas de recuerdo. Y sin embargo, ella ha sido siempre una de las más enigmáticas, de las menos dedicadas a autopromocionarse o a prodigarse en entrevistas, siendo dueña de una página de trabajo que daría para mucho de ello.

 

Esta mañana, pensando en todo esto, me puse a buscar fotos de Herminia Sánchez. Pensé en sus apariciones teatrales, y en sus desempeños en cine y televisión. Directores como Humberto Solás, Fernando Pérez, Enrique Pineda Barnet o Tomás Piard supieron siempre que ella era una actriz eficaz, una presencia que no dejaría al espectador indiferente. Otras tenían una belleza deslumbrante, ella quedaba en la memoria por la imponente calidad de sus dotes, por su inteligencia al abordar lo mismo Bernarda, que Lady Macbeth. Lo demostró en los años de las salitas de arte, bajo la guía de Morín y otros nombres de la época. Y en Teatro Estudio, o haciendo a Brecht bajo la conducción de Ugo Ulive, y luego en el Escambray, y siempre junto a su esposo, Manolo Terraza, fundó el Teatro de Participación Popular. La contingencia ha hecho pasar a otras memorias y quizás a otros olvidos esas piezas del momento: Amante y penol, Audiencia en La Jacoba, Cacha Basilia de Cabarnao, que interpretaban junto a actores aficionados del puerto habanero. Retornó a Teatro Estudio de la mano de Berta Martínez. Siguió haciendo cine y televisión, y nunca decayeron ni su talento ni su profesionalidad. Como la tentación que me lleva a ese filme es inagotable, rastrée mi copia de Lucía entre mis archivos, y allí me reencontré con la imagen más querida que tengo de Herminia Sánchez.

En el primer cuento de la mejor obra de Humberto Solás, Herminia deslumbra junto a los muy talentosos intérpretes de toda la película. Interpreta a Rafaela, esa amiga zumbona, que teme acabar “para vestir santos”, quizás la más fiel entre todas las que se reúnen para bordar y jugar junto a la protagonista de la historia inicial del filme, que domina Raquel Revuelta en una madurez que no tiene parangón. Y sin temerle a la gran actriz, con unas pocas escenas, desde un personaje secundario, Herminia Sánchez se pone dignamente a su altura. Ella, como otras mujeres de ese cuento, prefigura uno de los posibles destinos de Lucía, como lo hace la Fernandina, esa loca callejera a la que da vida Idalia Anreus, ni más ni menos. Secundario, digo de su personaje, pero eso no es óbice para que la cámara de Jorge Herrera no la admire ni le haga ciertos halagos. Cuando las amigas de Lucía juegan a la gallina ciega, la cámara la persigue, a ella, a Rafaela, por unos segundos más. Cuando se oye cantar un tema de Marta Valdés, Aunque no te vi llegar, es Herminia Sánchez quien domina el plano, tratando de ocultar las lágrimas que esa canción de amor le arranca y que no quisiera revelar ante sus amigas. Y no se olvide cómo domina ella, justamente, la narración expresionista que nos deja saber el origen de la locura de la Fernandina. Cuando está en el encuadre, también hay que mirarla a ella, no importa la estatura de su personaje desde el guion. Eso lo consigue Herminia Sánchez porque es una gran actriz, a la que le basta comprender la sicología de lo que encarna para que la acompañemos intensamente.

En uno de esos planos, mientras deshilvana el relato horrible de la Fernandina, juguetea con una flor. Como hacen, en la película, cada una en su historia, todas las Lucías. Como otra flor debe llegar a ella este Premio Nacional de Teatro, para que la recordemos desde el magisterio que siempre ha tenido por suyo. A veces, el Premio Nacional de Teatro ha sido eso y no más: un galardón que reconoce una trayectoria, y que nos deja calibrar las luces y sombras del recorrido del artista laureado. En otros casos, como en este, ese Premio es un acto de justicia. Y por eso alegra, aunque sepamos que haya aún candidatos que deberán esperar un año o más para obtenerlo, con el orgullo que les da el saberse dueño de carreras también notables. Porque Herminia Sánchez nos ha revelado, ahora, que sabe esperar. Que tal vez le bastó recordarse en esas y otras escenas de nuestra memoria. Y que por suerte, ya puede tener el premio como una flor más, apretada entre las páginas de ese libro que se parece a la pieza de teatro, al filme, o al día en que la nombramos para aplaudirla de nuevo.

 

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Enero de Teatro Cubano

Conferencia de prensa del CNAE revela programación del mes

Enero es un mes imprescindible para el teatro cubano en ocasión del 150 aniversario de los fatídicos sucesos del Villanueva. A tono con estos hechos y para anunciar igualmente las presentaciones que ocurrirán durante estos días, el 10 de enero tuvo lugar la conferencia de prensa del Consejo Nacional de las Artes Escénicas (CNAE) en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba.

Entre los espectáculos anunciados se encuentran en la categoría teatro para adultos: La estrella de la Balada, Pequeño Teatro de La Habana de José Milián (Café Teatro del CC Bertolt Brecht, viernes 18 y 25, y sábados 19 y 26; 8:30 p.m. Domingos 20 y 27, 5:00 p.m.); más la reposición en cartelera de PIB, del Ciervo Encantado; Misterios y pequeñas piezas, de Argos Teatro y Entre nosotros todo va bien, del Público.

Del teatro para niños: Cuentos de la Bartola y Los Tres Cochinitos, de Tomás Hernández (Teatro de la Villa, jueves 2:30 p.m.; sábados y domingos, 4:30 p.m.) y Cuentos Re locos, Teatro de la palabra de Osvaldo Manuel (Café teatro del CC Bertolt Brecht; sábados 19 y 26, y domingos 20 y 27, 11 a.m.).

Como parte de la programación, también se incluye la continuación de El lago de los cisnes, del Ballet Nacional de Cuba, con dirección artística de Alicia Alonso (Viernes 18 y 25, y sábados 19 y 26, 8:30 p.m. Domingos 20 y 27 a las 5:00 p.m.) y, en el Complejo Cultural Raquel Revuelta, se presenta la pieza premio Villanueva 2018 El encuentro, del Grupo La Salamandra de Ederlys Rodríguez (Martes 22, 2:00 p.m. Domingos 20 y 27, 5:00 p.m.). Además, Teatro La Rosa, de Roxana Pineda, se presentará en la provincia Granma.

Por último, con motivo de la celebración 30 de las Jornadas Villanueva se realizarán varias actividades. El panel El 2018 en el ojo de la crítica acogerá el día 18 en la Sala Villena de la UNEAC, a las 11 a.m., a miembros de la Sección de Artistas Escénicos, creadores y estudiantes del Instituto Superior de Arte.

Ese mismo día en la sala Abelardo Estorino del Ministerio de Cultura (MINCULT), a las 3 de la tarde, el teatrólogo, crítico, profesor y ensayista Osvaldo Cano presentará la conferencia de la Dra. Graziella Pogolotti sobre los hechos del Villanueva y la relación del teatro con el devenir de la nación.

A las cinco de la tarde, en el mismo espacio, será concedida la Distinción por la Cultura Nacional, condecoración que otorga el MINCULT a personas o instituciones por sus notables contribuciones a nuestro patrimonio cultural.

El día 19 la Casa Editorial Tablas-Alarcos se reserva el Sábado del Libro a las 11 de la mañana en la Calle de Madera de La Habana Vieja. Tres horas después, en el Teatro de la Orden III, sita en Oficios y Callejón de Churruca, se hará la entrega de Miembro de Honor UNIMA-Cuba.

Valiosas serán las jornadas del 21 y 22 cuando sean entregados los Premios Villanueva de la UNEAC, en la Sala Villena, y el Premio Nacional de Teatro (por definir) ambas en el horario de las 5 de la tarde. También el 22, desde las 2:30 p.m., Teatro D´Dos presentará la lectura dramatizada de Perro huevero aunque le quemen el hocico en su sede del Teatro Raquel Revuelta, perteneciente al circuito cultural de la calle Línea.

El día 23 la Casa Editorial Tablas-Alarcos concederá sus premios. La cita tendrá lugar a las 7 de la tarde en la Sala Adolfo Llauradó, donde también se rendirá homenaje a los 150 años de la publicación del poema dramático Abdala, de José Martí.

Sella el cronograma de las Jornadas Villanueva el panel “Danza Moderna en Cuba: 60 años en movimiento”, celebración también por las seis décadas del Teatro Nacional de Cuba, que tendrá como moderadora a la destacada teatróloga y periodista Marilyn Garbey, el día 24 a las 4 de la tarde en el Delirio Habanero del Teatro Nacional de Cuba.

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Nuevos debates entorno al Decreto 349 desde el sitio «La Jiribilla»

Fragmento del discurso pronunciado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez en la clausura del periodo ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional el 22 de diciembre de 2018.

Diputadas y diputados:

Es preciso esclarecer también que hay quienes intentan tergiversar el alcance y los objetivos del Decreto 349, asociándolo a un instrumento para ejercer censura artística. Hablo de entes ajenos a la Cultura, a los que nunca les ha preocupado y han permanecido en silencio ante la proliferación de la banalidad, la vulgaridad, la violencia, la grosería, la discriminación de la mujer, el sexismo y el racismo presente en las más variadas expresiones que, atentando contra la política cultural de la Revolución, se exhiben en espacios públicos estatales y privados, algunos de estos ni siquiera legalmente reconocidos.

Sabemos muy bien de dónde provienen las instrucciones, con el objetivo de confundir, dividir, desanimar y desmovilizar.

Es evidente que el citado Decreto, por su importancia, debió ser más discutido y mejor explicado. Ello se pone de manifiesto en las opiniones de grandes de nuestra Cultura, que sí tienen una obra probada y comprometida.

A ellos los convoco a acompañarnos en la tarea de hacer ahora lo que debimos haber hecho antes.

En esos aprendizajes imprescindibles, podemos encontrar juntos, desde el diálogo sincero, el modo de implementar esta norma, porque obedeció a una necesidad y a una demanda de los propios artistas, de impedir que siga proliferando el irrespeto a la política cultural con producciones seudoartísticas que dan una imagen del país que no somos, ni hemos sido nunca, ni debemos ser jamás.

Puedo asegurar que dicho Decreto tiene un sólo objetivo: proteger la cultura nacional de los falsos artistas, del intrusismo profesional y de la seudocultura generadora de antivalores, temas denunciados en múltiples espacios por nuestros creadores, escritores y artistas.

La creación artística en Cuba es libre y lo seguirá siendo, tal como se postula en la Constitución y las instituciones culturales tienen la responsabilidad de aplicar dicha norma con total apego a estos propósitos.

Veinte aclaraciones sobre el Decreto para la protección de la cultura en los espacios públicos

Después de iniciada la ofensiva institucional para aclarar las dudas e inconformidades con el Decreto 349 y una vez anunciada la redacción de la obligatoria Norma Complementaria, varias inquietudes se han reiterado a pesar de los evidentes esfuerzos de las instituciones y los medios de comunicación por divulgar las múltiples intervenciones de los directivos del MINCULT, los debates que han sostenido con los artistas y escritores y otra gran cantidad de información sobre el tema.

A ello se une la persistencia de una feroz campaña contra Cuba, la Revolución y sus dirigentes, en un escenario en el que la lectura responsable de la información que circula por todos los medios, tanto convencionales como digitales, no es virtud común.

La Jiribilla organizó un análisis detallado de los principales planteamientos, críticas y dudas desde el inicio de los debates, con énfasis en los del último mes y dialogó con varios artistas y con funcionarios del Ministerio de Cultura para elaborar en forma de preguntas y respuestas el material que sigue. Para ello se han consultado más de veinte medios de comunicación de diversos tipos, procedencias y enfoques.

1. Se ha reiterado que el Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos va contra el artista independiente.

No es cierto. Si se quiere decir que independiente es el que no trabaja con ninguna institución, de ello no se habla en el Decreto.  Si un artista que no esté vinculado a las instituciones incumple lo establecido para la contratación o  la venta de bienes culturales, incurre en la misma violación en la que incurriría cualquier otra persona natural. Si utiliza, exhibe o  difunde producciones nacionales o foráneas, con el empleo de pornografía, promuevan y exalten de forma injustificada la violencia, el lenguaje sexista, vulgar, obsceno y discriminatorio por el color de piel, género, orientación sexual, discapacidad o cualquier otro lesivo a la dignidad humana; incurre en la misma violación que cualquier otra persona natural o jurídica. Por tanto, no hay ningún tratamiento selectivo a este tipo de artista independiente.

Si se considera independiente, porque es la fórmula legal reconocida, a los artistas que pertenecen al Registro del Creador de las Artes  Plásticas o a los que pronto integrarán el Registro del Creador Audiovisual, la respuesta es la misma, porque se trata de violaciones asociadas al incumplimiento de contratos o a la promoción de contenidos que pasan por arte sin serlo y agreden al bien público. Sobre estas 2 materias existen legislaciones similares en muchos otros países.


La manipulación en torno al Decreto 349 ha llegado incluso a producir mensajes en Twitter
de funcionarios del Departamento de Estado y la Embajada de Estados Unidos en Cuba,
cuyo carácter injerencista no deja lugar a dudas.
 

Puede aparecer la opinión, como de hecho ha sucedido, de que determinado artista no desea incorporarse a los registros. La cuestión aquí reside en que los registros han sido creados para garantizar el trabajo individual en completa libertad, desde el taller o el domicilio, al punto de que pueda comercializarse la obra en esos espacios y eso necesita un marco legal. También la inscripción en el registro garantiza protección al derecho de autor, capacidad legal para asociarse con otros artistas u otras personas naturales y jurídicas y, como en el caso del audiovisual, para asuntos tan importantes como la definición de la nacionalidad de la obra. Quiere esto decir que  una opinión contra los registros de creadores independientes tiene poco que ver con el Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos.

Por último, estaría el caso de que el independiente sea un aficionado.  En ese  caso, al no haber ninguna actividad comercial, no habría por qué aplicar en ningún escenario una contravención por violación de contrato y, en el caso de la discusión de contenidos lesivos a la dignidad humana, el tratamiento sería el mismo que a cualquier otra persona natural y jurídica.

2. Se afirma que el Decreto es contra las galerías privadas y los estudios  de grabación particulares.

No es cierto. En la entrevista con la Directora de Recursos Humanos del Ministerio de Cultura publicada en Granma y en La Jiribilla, en el segmento Contrapunteo del Noticiero Cultural de la Televisión Cubana y en la Mesa Redonda Informativa de la Televisión Cubana, se dejó claro que por el momento y teniendo en cuenta que el Decreto se aplicará progresivamente, ninguna autoridad actuará contra esas u otras actividades relacionadas con el trabajo por cuenta propia y la circulación del arte que no tienen hoy respaldo legal.

Se informó además que el Ministerio de Cultura está analizando estas y otras formas de relación de la cultura con el sector no estatal, para hacer una propuesta que las dote de un marco legal, dentro de la política cultural establecida por la Constitución de la República. Cualquier lectura racional de esta información conduce a que se esperará por la opción de un marco legal de estas actividades para proceder a regular las contravenciones por el incumplimiento de las normativas correspondientes.

Apreciamos que, tanto en este punto como en el del “artista independiente”, se trata de establecer normativas acerca de procesos y escenarios de una aparición reciente en el panorama de la cultura cubana, lo que expresa claramente la decisión de respaldarlos legalmente. Según la lógica, ampliamente explicada en la Mesa Redonda, el Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos, no legisla sobre la circulación del arte -como tampoco sobre la creación-, sino que establece contravenciones para el cumplimiento de normativas que ya existen sobre la circulación (contrataciones, ventas) y para la promoción de lo que supuestamente es arte sin serlo. Leyendo, otra vez racionalmente, se comprende que primero concluirá el análisis mencionado arriba y después, cuando exista la regulación, se aplicarán las contravenciones que correspondan al violarse lo establecido por la normativa.

3. Se ha planteado como un problema que no exista el Registro del Creador Audiovisual.

Cierto, es un problema. Es una demanda de larga data de los realizadores audiovisuales cubanos, que lleva muchos años solicitando se autorice la figura del creador audiovisual independiente y en consecuencia que se cree el Registro.

No deja de ser notable que un sector importante de los creadores exija la existencia del Registro del Creador Audiovisual Independiente y otro, ciertamente mucho más pequeño, se pronuncie contra los registros. Es un asunto en el que hay que meditar profundamente. Las instituciones culturales tienen la obligación de conocer con todo rigor las demandas y preocupaciones de los creadores.

Después de un largo periodo de debate y un proceso de trabajo conjunto entre el ICAIC y lavanguardia de los creadores audiovisuales, se concluyó la propuesta de normativa que establece el Registro del Creador Audiovisual Independiente, que ya está en proceso de constitución. La dirección del ICAIC ha ofrecido oportunamente la información correspondiente a este proceso.


 

4. Se ha dicho que no se ha debatido el Decreto.

No es cierto. Ya pasan de mil las personas que han participado en los debates, incluyendo 10 reuniones para elaborar el Proyecto de Norma Complementaria. Este número ha seguido incrementándose con la discusión del proyecto de normas en más de 10 provincias, proceso que continuará hasta cubrir todos los territorio y efectuar otro grupo de discusiones en la capital, donde ya se han realizado varias. A ello se añade el debate en los medios.

5. No se ha dado información pública sobre el Decreto  y el debate.

No es cierto. La Revista cultural La Jiribilla ha publicado tres compilaciones con más de 20 textos que recogen opiniones diversas, favorables y críticas, visiones esclarecedoras e información muy detallada sobre el contenido de esta norma, así como textos que polemizan con las críticas más aviesas al Decreto.

Otros textos han aparecido en el periódico Granma, donde se publicó una exhaustiva entrevista a la Directora de Recursos Humanos del Ministerio de Cultura, que aclara punto por punto todas las posibles dudas sobre el Decreto e introduce elementos que aparecerán en la Norma Complementaria. No es posible, por otra parte, sostener con objetividad que la entrevista publicada en Granma es un texto técnico, que no brinda información suficiente.

El Portal de la cultura cubana Cubarte, varios sitios web con diferente relación con las instituciones, pero afines a la política de la Revolución, periódicos provinciales y agencias extranjeras han dado información diversa sobre el Decreto y, en particular, sobre la visión institucional.

El Noticiero Cultural de la Televisión cubana dedicó su sesión Contrapunteo durante una semana a brindar información y a debatir sobre el Decreto. En ese espacio se leyeron, comentaron y aclararon, con toda intención, opiniones favorables y desfavorables a esta norma y se describió el proceso de trabajo en la elaboración del Proyecto de Norma Complementaria, que se ha estado realizando con la participación de artistas y escritores designados por las organizaciones de creadores y se somete en este momento a consulta en reuniones de miembros de la Uneac y la AHS y del Sindicato de trabajadores de la cultura de todo el país.

El 7 de diciembre tuvo lugar la Mesa Redonda Informativa de la Televisión Cubana con el propósito esencial de dar información pública, mientras continuaban los debates en el Noticiero Cultural. En la preparación de la Mesa se trabajó con todas las opiniones críticas sobre el Decreto.

Las instituciones continuarán brindando información sobre el proceso de debate del Proyecto de la Norma Complementaria

6. Se ha dicho que no se dio información en la Mesa Redonda, que solo se habló de cuestiones ideológicas.

No es cierto. Se dio amplia información sobre el ámbito de aplicación del Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos, o sea, cuándo, cómo, por qué y a quiénes se le aplicaría. Se respondieron importantes inquietudes expresadas en el proceso de discusión, como la referente a las galerías y estudios de grabación particulares. Se dejó claro que el Decreto no tiene nada que ver con la creación artística. Era imprescindible hacerlo porque esta fue la principal confusión que se generó.

Se aclaró además que el Decreto no establece nada nuevo sobre la circulación del arte y sí las contravenciones a las violaciones de lo previamente establecido para la misma. Fuemuy significativo que Lesbia Vent Dumois mencionara por su nombre algunas de esas normativas para la circulación de las artes plásticas que, como ya se ha dicho, desde hace mucho tiempo permiten al artista producir y vender directamente desde su propio estudio.

Se explicó ampliamente el proceso de discusión del Decreto y en particular, del Proyecto de Norma Complementaria, algo fundamental que debe conocerse. Incluso se citaron pasajes del Proyecto de Norma Complementaria, que se encuentra en fase de discusión con escritores y artistas.

Algunos comentaristas han planteado que debieron escucharse directamente opiniones críticas sobre el Decreto. Más allá de que es obvio que los panelistas se refirieron a estas opiniones, durante aquella misma semana el Noticiero Cultural las recogió y el Viceministro de Cultura Fernando Rojas dialogó con estos criterios en la emisión del jueves 6 de diciembre.

En sendos pasajes de las intervenciones de los dirigentes del Ministerio de Cultura se mencionaron la campaña contra nuestro país, a propósito del Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos, y el hecho de que algunos planteamientos parecen dirigirse más a la institución que al propio Decreto. La campaña y el ataque son públicos y aparecen referencias a ambos en no pocos medios, así como rechazo explícito a una y otro. ¿Tiene que callar un funcionario del estado cubano ante estos hechos? ¿No está en la obligación de mencionarlos y contestarlos?

La Mesa Redonda del 7 de diciembre cumplió su objetivo de informar.

7. Se ha dicho que solo se ha discutido con la Uneac y las AHS.

No es cierto. En el mes de septiembre tuvo lugar una discusión con decenas de artistas plásticos, varios de los cuales no integran o notienen un vínculo activo con esas organizaciones. Se ha discutido también con integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Cultura que no son miembros de estas organizaciones. Se ha debatido con miembros de la ACAA, con representantes de otras organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la cultura, con promotores culturales que no pertenecen a ninguna de las organizaciones mencionadas y con muchas personas que se han acercado a las instituciones para recabar información, plantear preocupaciones o aportar nuevas ideas.Se han realizado y continuarán realizándose reuniones con artistas, escritores y especialistas en otras provincias y con profesores y estudiantes de la Universidad de las Artes.

Desde que en septiembre comenzó el debate en medios digitales y redes sociales se ha analizado cada texto y se ha divulgado ampliamente el debate.

8. Se ha dicho que no se ha discutido ni atendido a los críticos del Decreto.

No es cierto. Como ya se mencionó, se realizó una reunión en el Consejo de las Artes Plásticas con una treintena de personas de ese gremio, todas críticas del Decreto y firmantes de unacarta al Ministro de Cultura. A propósito de esa carta, se ha dicho que cuenta hoy con 250 adhesiones. Es difícil verificarlo porque la lista se ha difundido junto a otros artículos y opiniones que impiden apreciar adecuadamente la secuencia, la identidad y la adhesión misma de los firmantes. Algunos incluso son personas desconocidas. Otros han dicho que les hicieron una llamada telefónica con una pregunta muy general y no sabían lo que estaban firmando, otros han planteado que los llamaron hace mucho tiempo y ni siquiera recuerdan qué estaban firmando. En fin, que resulta difícil entender el asunto. Hay una diferencia importante entre promover una carta y circular información presuntamente periodística. En cualquier caso, las demandas planteadas en la carta entregada en septiembre al Ministro de Cultura por varios artistas plásticos fueron escuchadas y discutidas en la reunión mencionada al principio. No parece haber ningún problema en responder una carta con una discusión colectiva.

De esa reunión ha circulado una versión en varios sitios web, en algunos de ellos con versiones incompletas. Más allá de la obvia diferencia entre la relatoría y el periodismo “ciudadano”, la versión que circuló deja claro que la reunión fue larga e intensa y que tanto los funcionarios del Ministerio de Cultura como los artistas dieron sus opiniones.

En respuesta a otra carta enviada al Ministro por cerca de 20 artistas de mucho prestigio y algunos promotores, se realizó una reunión en la sede del Ministerio de Cultura, con los firmantes, el Ministro y otros funcionarios. En un ambiente muy respetuoso se escucharon y respondieron todas las preocupaciones y opiniones.

A estos datos hay que añadir varias decenas de intercambios individuales o en pequeños grupos con artistas con preocupaciones o con críticas al decreto. La Jiribilla ha procurado puntualizar bien las cifras para evitar cualquier manipulación.

No puede por tanto afirmarse que no se ha atendido ni discutido con los críticos del Decreto.

9. Se ha dicho que no se ha respondido a la propuesta de derogar el Decreto.

No es cierto. Aparte de las diatribas de la campaña anticubana que han rodeado e incidido en el debate, esa propuesta se hizo solamente por los firmantes de la carta discutida en septiembre en la sede del Consejo Nacional de las Artes Plásticas. En la misma reunión se respondió que no se derogaría el Decreto. La versión de esa reunión mencionada arriba, que ha circulado en Internet tiene el mérito de citar con bastante exactitud ese pasaje.


 

10. Se desmiente  que se haya hablado contra la institución, más allá del debate sobre el Decreto.

Sí se habló y se habla contra la institución. Solo hay que fijarse en la gran campaña que se realiza contra este país. En otro ámbito, más serio y profesional, y volviendo a los debates de septiembre, la detallada explicación acerca de la necesidad del Registro del Creador como fórmula que ofrece marco legal al trabajo independiente y que no tiene nada que ver con el Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos —de hecho es muy anterior incluso al Decreto 226—, fue rechazada por varios participantes en la reunión en el Consejo Nacional de las Artes Plásticas. Allí quedó claro —y eso no lo recogió la versión que ha circulado en Internet—, que oponerse a la existencia misma del Registro, no tenía nada que ver con el Decreto. Si esto no es un ataque a la institución, tendría que existir en términos estrictamente constructivos y profesionales una opción alternativa para la realización de contratos, ventas, para la seguridad social, para la protección del derecho de autor, entre otras necesidades de la legalidad en un Estado de derecho. Solo en una ocasión —en la reunión realizada en el Ministerio de Cultura—, se hizo una propuesta alternativa: la de privatizar la cultura, con la cual estuvimos y estaremos en permanente desacuerdo.

Todo esto explica que los que defendemos el derecho del Estado a enfrentar la utilización, exhibición o  difusión, de producciones nacionales o foráneas, con el empleo de pornografía, la promoción y exaltación de forma injustificada la violencia, el lenguaje sexista, vulgar, obsceno y discriminatorio por el color de piel, género, orientación sexual, discapacidad o cualquier otro lesivo a la dignidad humana; hayamos mencionado a la anarquía y al imperio del mercado como nociones que no podemos compartir.

Al mismo tiempo, como hemos explicado públicamente, los problemas de la relación de los artistas con las instituciones han sido señalados en los debates y estas han tomado buena nota de ellos, no solo en lo referente a nuevos escenarios de circulación que no cuentan con un marco legal; sino también de la necesidad, sobre todo en el caso de la música, de usar formas de relación mucho más viables entre la empresa y el artista. Este planteamiento se ha hecho en la mayoría de las reuniones en las que han participado los músicos y se trabaja en una propuesta integral que responda a esta justa inquietud.

11. Se dice que se ha iniciado una campaña para dividir a los artistas en “buenos” y “malos” en el sentido político de a favor o en contra de la Revolución.

No es cierto. Si una persona con formación y trayectoria artística, académica o autodidacta, decide integrarse al campo contrarrevolucionario y participar en la campaña permanente contra este país, es su elección. Hasta tanto eso no suceda, el campo revolucionario y las instituciones se esfuerzan por trabajar y dialogar, con pleno respeto a todas las opiniones, con todos los que buscan ayudar y con los que discrepan, siempre que no sean “incorregiblemente reaccionarios”.

12. Se ha dicho que el Decreto establece  que el artista debe pedir permiso a la institución para exhibir su obra.

No es cierto. Ya se comentó en extenso el escenario de las artes plásticas en que el artista exhibe en su casa o taller sin preguntarle a nadie, generando nuevos espacios de circulación, sin marco legal suficiente, que se analizan hoy para resolver esta carencia; así como en los espacios de las instituciones mediante acuerdospuntuales con estas, que se expresan en una curaduría para cada exposición. Sobre esto, con la excepción de las galerías privadas, existen regulaciones que datan de hace mucho tiempo y que difícilmente calificarían como “permisos”.

En el audiovisual, hace mucho tiempo que la producción independiente tiene su propio circuito de distribución y la esperada materialización del Registro del Creador Audiovisual y Cinematográfico no modificará esa circunstancia, sino que le otorgará cobertura legal. Es difícil llamar “permiso” a algo que el creador ha exigido como un derecho. El Icaic ha acogido en diversos eventos y en la programación habitual la inmensa mayoría de la producción audiovisual cubana. Parte de ella, además, se exhibe en espaciosdel trabajo por cuenta propia, mediante un sencillo acuerdo entre las partes.

Ha crecido la diversidad de los espacios para las presentaciones de teatro, no siempre con intervención institucional directa, sin que ello constituya una dificultad. En estos casos la institución se orienta por considerar como lo esencial la calidad de la propuesta. El recién finalizado Festival de Teatro de Camagüey inscribió en su programación dos obras realizadas y presentadas en los domicilios de los artistas. Lo que se exige es que se cumpla lo establecido para la realización de presentaciones públicas en los espacios habilitados para ello. Si se considera a esto pedir un “permiso”, se trata precisamente de actuar dentro del marco de la legislación.

Los músicos cubanos fueron pioneros en presentarse en escenarios del sector no estatal y continúan haciéndolo mediante acuerdo entre las partes, como pautan las regulaciones establecidas para la comercialización, sin pedir ningún “permiso”. Como ya se ha dicho arriba, la representación institucional de los músicos debe resolver determinadas dificultades que existen para la contratación que impactan estos escenarios. Se trata de una deficiencia jurídica, que es algo bien diferente de un permiso.

Las presentaciones musicales, danzarias y teatrales de más rigor se realizan en teatros y espacios similares a estos, que en Cuba son institucionales y no se privatizarán. Esa es la garantía del mayor acceso posible de la población a los servicios culturales. Lo mismo sucede con el sistema editorial. El Proyecto de Norma Complementaria al Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos incluye la protección de las ediciones de autor producidas por trabajadores o entidades no estatales.

Los Registros de Creadores, como ya se explicó, son el marco legal para la realización del trabajo independiente del artista y el escritor.

En una de las diatribas de El Nuevo Herald contra Cuba y contrael Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos se afirmó la falacia que encabeza este pasaje. La foto que ilustraba al texto corresponde a la imagen de un flash mob realizado en ocasión del recién finalizado Festival Internacional de Ballet de la Habana. La institución gestionó la realización de esa actividad en plena calle, como sucede en cualquier país del mundo, pero no intervino en absoluto en la convocatoria a esa acción ni en su realización. Esa es la práctica vigente hoy en Cuba y el Decreto no se refiere a ese tema en absoluto.

13. Se ha dicho que el Decreto plantea que es obligatorio para el artista estar adscrito a una institución.

No es cierto. Como ya se ha dicho, la fórmula jurídica de los Registros ampara el trabajo independiente y garantiza derechos de los artistas y escritores.

Parte de la música y la danza, el teatro y la publicación de libros son íntegramente financiados por el Estado, a partir de la filosofía de que se trata de expresiones que no pueden ser sometidas en modo alguno a los dictados del mercado y que es necesario proteger para garantizar el empleo, los derechos de autor, la realización personal del creador y el acceso del público. Para ello las instituciones emplean a una importante masa de artistas y aseguran los recursos para la realización de su trabajo. Los contratos individuales de trabajo se elaboran sobre bases estrictamente voluntarias. El liderazgo en las agrupaciones artísticas y en no pocos casos en las sedes de estas no lo ejerce ningún funcionario, sino los creadores de vanguardia.

La institución interviene en la comercialización del arte a través de una relación entre iguales con los artistas y según la lógica de que no sea el mercado quien dicte la promoción de la cultura. Como ya se dijo este es un ámbito en el que hay insatisfacciones, pero en modo alguno tienen que ver con la coerción.

Por último,centenares de miles de artistas aficionados realizan su actividad y se realizan a sí mismos, se hacen más plenos, sencillamente por amor al arte.

14. Se ha dicho que en el Decreto se plantean prohibiciones de géneros o expresiones.

No es cierto. Ni una letra del texto se refiere a género o expresión alguna.

15. Se ha dicho que el  Decreto restringe el trabajo de los artistas aficionados.

No es cierto. Esta interpretación puede estar basada en una identificación del aficionado con el “intruso”. Por cierto, las palabras “intruso” e “intrusismo”, no aparecen en el texto del Decreto, en un esfuerzo, que muchos compañeros han considerado no logrado, por resolver la redacción de la normativa en los términos técnicos más precisos. Al mismo tiempo, esos han sido los términos que por décadas han utilizado los artistas y escritores cubanos para referirse a aquellas personas que promueven la pornografía y, de forma injustificada, la violencia, el lenguaje sexista, vulgar, obsceno y discriminatorio por el color de piel, género, orientación sexual, discapacidad o cualquier otro lesivo a la dignidad humana.  En esa visión, que condujo a avanzar en la adopción de una normativa, el intruso se percibe como alguien sin calificación —la calificación puede ser académica o autodidacta—, que presenta como arte aquello que no lo es. Una lectura prejuiciada de la normativa puede inferir que se trata del aficionado. El Proyecto de Norma Complementaria será particularmente enfático en tratar de evitar este error de interpretación.

16. Se ha dicho que  la chabacanería  y la vulgaridad no pueden  enfrentarse  mediante un decreto.

Esta es una opinión legítima con la que la dirección del Ministerio de Cultura discrepa. Varios compañeros han señalado que estos problemas solo se pueden resolver con una campaña educativa. Argumentan que cualquier normativa, por bien hecha que esté, sería siempre de una aplicación muy difícil y subrayan la expansión de la vulgaridad, el mal gusto, la contaminación sonora y otros males, como un importante argumento adicional.

Una posición extrema, en las antípodas de la anterior,considera que la libertad debe llegar hasta el punto de que aun las expresiones más vulgares tengan espacio. Se trata con una posición coincidente con la lógica del mercado, aunque no lo exprese directamente.

En la Mesa Redonda del 7 de diciembrese planteó que el 349 no sustituye el trabajo cotidiano de las instituciones y el esfuerzo educativo que hay que hacer para combatir el mal gusto. Combate lo que pasa por arte sin serlo y aquello que busca convertirse en popular mediante el uso de obscenidades.

Se trata de quese aplique una normativa con eficacia que contenga la avalancha vulgar y el mal gusto junto al máximo trabajo de todas las organizaciones e instituciones responsabilizadas con la educación ciudadana. La norma misma y el impacto de su correcta aplicación pueden tener un importante efecto en la formación de las conciencias.

17. Se ha dicho que no es necesario proteger al artista del intrusismo.

Si se trata de una interpretación que asume la idea como paternalista, se puede coincidir perfectamente. El artista se “protege” a sí mismo con su obra.

En las explicaciones de la institución acerca del Decreto y del proyecto de Norma Complementaria se percibe, efectivamente ycomo se ha expresadoanteriormente,que la protección se refiere,si se trata de la demanda de muchos años de los mismos creadores, al enfrentamiento al intrusismo.Es cierto que esta perspectiva resulta mucho más clara cuando se trata del arte del espectáculo musical o danzario.

Hay otro ángulo de la “protección”: el que se refiere a derechos del artista jurídicamente establecidos que estas normativas buscan también preservar. A ello también se han referido los representantes de las instituciones y este mismo texto.

18. Se ha dicho que vamos a implementar  las normas complementarias al Decreto como consecuencia de las opiniones críticas con el documento.

No es cierto. El Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos expresa en su letra la obligatoriedad de la norma complementaria, lo que se ha ignorado por distracción o por interés. Al mismo tiempo, es cierto que los debates contribuyeron a que la institución insistiera y lograra la participación de los creadores en la redacción del proyecto de Norma y su posterior discusión pública.

19. Se ha afirmado que el Decreto no se aplicará a las instituciones culturales.

Cierto. El proyecto de la Norma Complementaria prevé que las instituciones culturalestienen que perfeccionar sus mecanismos de autorregulación y tomar todas las medidas con los errores en los procesos de contratación o con los que utilicen, exhiban o  difundan, producciones nacionales o foráneas, con el empleo de pornografía, promuevan y exalten de forma injustificada la violencia, el lenguaje sexista, vulgar, obsceno y discriminatorio por el color de piel, género, orientación sexual, discapacidad o cualquier otro lesivo a la dignidad humana.

La institución cultural no está eximida de ser objeto de la aplicación de la medida administrativa correspondiente por las razones arriba expuestas.

El proceso de debate ha sido particularmente enriquecedor en el sentido de poner de manifiesto las debilidades de las instituciones culturales, lo que es de mucha utilidad para el trabajo del Ministerio de Cultura en todos los ámbitos de su competencia. 

20. Se ha dicho que estamos creando un cuerpo de inspectores para implementar el Decreto 349.

Falso. Se trata de unas 50 personas en todo el país, un promedio de 4 por provincias. Los inspectores existen en el Ministerio de Cultura y en las Direcciones Provinciales desde la década del 90. Tampoco son un “cuerpo”: se trata de unas 50 personas en todo el país. Actúan como representantes de la institución que es quien les indica cómo proceder en correspondencia en la política cultural establecida en la Constitución de la República. La mayoría de las veces reciben las encomiendas de la institución como resultado de demandas de la ciudadanía, expresadas con pleno derecho a través de cartas, llamadas telefónicas,correos electrónicos y de planteamientos en las Asambleas del Poder Popular y en las de la sociedad civil. El gobierno cubano ha estimulado también que los ciudadanos se dirijan directamente a los medios de comunicación y las instituciones tienen la obligación de responder también a la demanda de los medios. En los últimos años esta última práctica ha sido visible en los casos de contaminación sonora, tema que aparece en el Decreto.

Los representantes de la institución cultural han trabajado por décadas en la aplicación del Decreto 226 contra el intrusismo profesional, que se aprobó como resultado de los planteamientos de los artistas y escritores cubanos, al igual que el presente Decreto para proteger la cultura en los espacios públicos.

El Proyecto de Norma Complementaria, que se ha discutido con los artistas y escritores contiene el precepto de que el representante de la institución cultural actúa por mandato de esta e incluye que este mandato debe ser resultado de una discusión previa con miembros de las organizaciones de creadores. El proyecto establece como requisito necesario para la implementación del Decreto la capacitación previa de los inspectores.

Del falso escenario que se gesta con el 349

 

El tema de la contrainvención al Decreto ley 349[1] ha continuado aferrándose al propósito de hostigamiento de guerra cultural. Ni siquiera alcanza la categoría de pretexto. Escarceos de campaña propagandística tipo fake news (falsas noticias) permanecen intactos una vez que todo se ha aclarado públicamente, que se ha informado a la población del país, y mucho más allá, acerca de la norma de implementación de su cumplimiento, que tiene en cuenta preocupaciones ciertas no solo relativas a errores del pasado, sino al respeto que el arte y la cultura demandan.


 

Fundamentales son dos características en ese espurio bregar propagandístico:

1. No cambiar el guion de accionar como si fueran un grupo de presión que venera la democracia representativa.

2. Desentenderse cada vez más de la letra (jurídicamente hablando) del Decreto 349 e ignorar cínicamente el profundo y consciente trabajo de redacción de la norma para su aplicación concreta.

Como se trata de una campaña mediática de propaganda negra inserta en el tópico de guerra cultural, para estos invasores se hace imprescindible cerrar la puerta a cualquier otro diálogo que no lleve a imponer el desmontaje del sistema.[2] En ese exiguo desfile vemos a algunos que, luego de haber hecho carrera gracias a la empecinada política cultural cubana, de la que se nutrieron en ideas y beneficios, necesitan ahora “limpiar el expediente” y apostar por algún otro que venga y los financie, acaso con más plata aunque sí con más estrictas condiciones de guion y contrato.

Llama la atención, sin embargo, con cuánto entusiasmo de comparsa lo han asumido en su selectiva constancia cuentas de twitter como las de la OEA (@OEA_oficial), la de la Embajada de EEUU-Cuba (@USEmbCuba), la DRL (Democracy Human Rights & Labor, del Departamento de Estado estadounidense, @StateDRL) y la de la Secretaria adjunta de E.E.U.U. para Latinoamérica, Kimberly Breier (@WHAAsstSecty) quien, dicho sea sin licencia, ha elegido una foto de perfil como para que la reconozcan sus viejos compañeros de estudios. Al ver que es magro, visiblemente escaso el grupo que se suma al desfile de etiquetas convocadas, el avance de los tuits intenta sumar al resto de la población como presuntos perjudicados por el Decreto 349.


 

No creo que esperen siquiera una convocatoria aceptable, pero sí es muy probable que estén creando cierta fake stage, o sea un falso escenario que permita la cínica justificación de medidas coercitivas contra Cuba. Téngase en cuenta que los grupos de aspirantes a plazas mejor remuneradas a través del arte, o de las falacias que de arte se disfrazan, avanzan solo hacia la propaganda, sin que importe qué pueda quedar en sacrificio en el camino. Esto lo ha dejado claro la Doctora Avelina Lésper en un reciente artículo sobre la exposición Hablándole al poder, de Tania Bruguera en la UNAM (Universidad Autónoma de México): “Demostrarse inútil para realizar arte se soluciona haciendo arte útil: útil para obtener becas, útil para servir a la demagogia que subvenciona las obras, útil para tener exposiciones con la convenenciera denominación de activista, y lo más descarado, útil para aparentar trayectoria artística”.[3]

¿Por qué estas cuentas oficiales retuitean el falso positivo de que el Decreto 349 criminaliza el arte cuando en realidad está creado para proteger legalmente el trabajo del artista, incluso cuando este sea solo aficionado? ¿Por qué consideran tan importante expandir la acción a través del intrusismo profesional?

En principio, porque lo pueden disfrazar de arte, pueden crear el mismo patrón de ejercicio de guerra cultural con los intrusos que el dinero mueva, y cuentan además con la cómplice asistencia de esos magros artistas dispuestos a sacrificar su arte por ese poderoso caballero. Y luego, por una nueva apuesta al escenario de revuelta de color (porque de revolución sabemos ya que nada de nada). Y, por último, porque han comprobado el verdadero descalabro de campaña y, a la desesperada y dejando atrás toda convención diplomática y apariencia de profesionalidad, optan por lo que consideran “pesos pesados” en el trasvase de opinión global.


 

Si hemos llegado a un punto en que cualquier superchería puede pasar por arte, nuestra superchería político-ideológica podría pasar por circunstancia social, se habrán dicho, una vez más recomponiendo despojos de fracaso. Su antecedente, por cierto, se halla mucho más cerca: la cínica falacia instrumentada alrededor de los inexistentes ataques sónicos al personal diplomático estadounidense en la Embajada de Cuba. Fue ayer mismo, está vigente, y ninguno de los ganapanes a los que sí afecta esta conducta se han atrevido a pronunciarse.

 

Notas:
 
[1] Del Decreto 349 y sus contra-invenciones, http://www.lajiribilla.cu/articulo/del-decreto-ley-349-y-sus-contra-invenciones
 
[2] Un hipotético cabildeo en este sentido, los llevaría incluso a hacer campaña a favor del Decreto si se produjera el soñado, y siempre fracasado, desmontaje del proyecto revolucionario cubano.
 

Enlace permanente a este artículo: https://neva.cubava.cu/2019/01/13/nuevos-debates-entorno-al-decreto-349-desde-el-sitio-la-jiribilla/

2019: Habana 500 entre 60 y 30

 Amanece el decimonoveno año del Siglo XXI .Diría que es un año signado por la numerología y las matemáticas. Este 2019, la capital más antigua del Nuevo Mundo, puerto estratégico de las flotas españolas y codicia de corsarios y piratas, la Villa de San Cristóbal de La Habana cumple 500 años de su fundación.

  A esta ciudad un día de enero hace 60 años despertó la noticia de la huida del dictador Fulgencio Batista y el amanecer del Triunfo de una Revolución de barbudos rebeldes. Desde la Sierra en Caravana llegó un gigante con voz de pueblo: Fidel. Junto a estos aniversarios de Ciudad Maravilla y Revolución, se une otro muy personal: mis 30 años como artista. Por ello, esta bitácora digital tendrá una misión especial.

 Desde niño intento dedicarme al oficio de escribidor, como diría el colega y amigo periodista Ciro Bianchi, a través de diarios personales que escribo año por año. En páginas de viejas libretas y agendas, recojo pequeños instantes y momentos  que me vinculan a sucesos del día y a personas de esta época. Creo que algunas de estas anécdotas de tres décadas en el Arte ya no son solo mías y merecen ser contadas como Memoria Viva. Serán mis ¨Archivos Secretos Desclasificados¨ que insertaré, poco a poco, para ustedes desde este Rincón de la Cultura Cubana.

Nevalis Quintana Fernández

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Jerusalén año 0 o el Evangelio según Silvio Rodríguez.

Jerusalén año 0 o el Evangelio según Silvio Rodríguez.

Silvio Rodríguez

Jesús de Nazaret es una de las figuras más fascinantes y polémicas de la historia de la Humanidad. -¨Es una personalidad que me inquieta¨- confesó alguna vez en una tertulia teclera el periodista Ricardo Ronquillo. Una visión contradictoria del Hijo de Dios a las Sagradas Escrituras nos la ofrece el escritor portugués José Saramago con su novela ¨El Evangelio según Jesucristo¨, una de mis libros preferidos.

Sin embargo no fue la Biblia ni el Nuevo Testamento quien me dio a conocer a Jesús de Nazaret. Fue una canción de Silvio Rodríguez. Su nombre: ¨Jerusalén año 0¨.

 Escrita por el poeta trovador en el año 1969, época de grandes contradicciones y pugnas entre la Iglesia y el joven Estado revolucionario y socialista, Silvio nos revela la visión más humana de Jesús, su palabra y pensamiento en contraste con su época y sociedad, por encima de sus creencias, y nos lo acerca en viva parábola  a la actualidad. Desconozco los motivos que inspiraron al poeta a acercarse a Jesús en una era de héroes vivos y épicos..

 En los años 80, durante su aventura musical con el conjunto Afrocuba, Silvio actualiza este canto con una orquestación alejada de canticos religiosos y lo convierte en un Himno al Hombre. ¨ Jerusalén año 0¨ forma parte del disco ¨Oh melancolía¨ y es incluida en la película cubana ¨Yo soy de donde hay un río¨ de Eduardo Toral. En dicho filme, ¨Jerusalén  año 0¨ deviene canto contra las guerras e, incluso, se escenifica una pasión y muerte de Jesús golpeado y humillado por un pelotón de soldados modernos, que lo colocan en un paredón de fusilamiento ante la cruz.

Les dedico la letra de esta peculiar canción de Silvio como Regalo de Navidad y sea esta una invitación al Poeta Trovador a acompañarnos en este Blog y dedicarnos su criterio.

Nevalis Quintana Fernández.

Jerusalén año cero

Autor: Silvio Rodriguez

De mano en mano se pasa la verdad
y en cada mano olvidará
algo de cierto y también se llevará
de cada mano el parecer.
Si camináramos calendario atrás,
todo estaría al revés.

Algunos dicen que es falso
y otros repiten que es cierto,
que entró en Jerusalén siendo de día,
se dice que su túnica era blanca,
que iba posada en sus ojos
un ave del mediodía.

Aquel fue tiempo de tumbas,
aquel fue tiempo de flautas,
de mercaderes, de Legión Romana.
Se dice que la chusma lo seguía
que en su palabra sencilla
se lavaba la mañana.

El Rey de los judíos,
el hijo de los hombres,
El Cristo, El Nazareno
lo llamaban.

Jerusalén año cero y se cambió
la suerte con lo que pasó.
Jerusalén, año cero y Nazaret
y el caserío de Belén.
Jerusalén año cero fue el lugar
donde ocurrió, o donde no.

Fue enemigo del Imperio
y amigo de la palabra,
decía que todo era para todos:
se dice que enseñaba a los pastores
a compartir las ovejas
y a cuidarse de los lobos.

Tanta enseñanza hizo ruido
en el poder de los templos
y en la madera lo clavaron recio.
Se dijo que por mago o hechicero,
pero si la historia es cierta
fue porque hiciera silencio.

El Rey de los judíos,
el hijo de los hombres,
El Cristo, El Nazareno
lo llamaban.

Enlaces de la canción «Jerusalén año 0» en el sitio Youtube.

Silvio Rodríguez-«Jerusalén año 0» (versión 1969)

Silvio Rodríguez-«Jerusalén año 0» (fragmento del filme «Yo soy de donde hay un río»)

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«Gris» – Un cuento erótico de Yazmina Calcines

    COLORES CONTRA TANATOS

Autor: Yazmina Calcines.

                                                                     “Qué pretendiste decir Zabás
                                                                      En aquellas horas de agonía
                                                                      En que contaste historias de Malva Iris
                                                                     ¿Para desentrañar tu propia vida?”

Yazmina Calcines

                                                                       A mi hermana     

        

    GRIS.

 Lo único que hubiera añorado de la mansión en Miramar de los abuelos maternos, de conocerla, era una piscina redonda en la que se reflejaban esos tonos inconfundibles de las grandes soleadas sobre el agua ver­de-azul que refresca la piel en las primeras horas de la tarde.

 Malva Iris le narró la anécdota a Pablo, El tímido, para inci­tar­lo a conver­tir aquellas miraditas anhelantes de «quiero estar conti­go» en derroche de imaginación materializada; mas, la nos­talgia le encapulló el deseo con las palabras, y el instinto ge­nealógico de la ausencia de todo le enfrío el propósito. Pablo, El tímido, que a mediados de la narración atisbara un caminito ligeramente luminoso para morderle los labios y quererla, se embobinó junto con el deseo y las palabras de la jovencita y sólo supo ser un buen oyente.

 Había soñado que la abuela flotaba como una flor de loto, con su bata de lienzo finísimo, mientras el cráneo liso del marido emer­gía cerca de su rostro y al resoplar para expulsar el agua nasal, mojaba a la mujer que, con una carcajada de túnel de cua­tro vías, se inclinaba buscando la boca cómplice de la inti­midad nocturna, a través de cincuenta años de conviven­cia, pasio­nes y languideces del amor, y le oprimía los labios.  Fue un beso lar­go: diluvio ensalivado de deseos seniles insatis­fe­chos.

 Comenzó a llover, con esos cambios impredecibles del clima cari­beño, pero sólo Malva Iris percibía las gotas sobre su piel es­condida tras un arbusto. Era un sueño en el que los abuelos igno­raron el inusitado aluvión de las nubes mustias, la frescura ambiental -que presumió sería la responsable de sus erizamien­tos-, y conti­nuaron, adheridas las bocas abiertas, para que la lengua cumpliera su función adivinatoria dentro de unas cavidades amadas por la insistencia de los años de  pre­servar el deseo, pero ca­rentes de dientes auténti­cos. Pellejos de bocas que intercambia­ban la pasta salival dentro de la oque­dad. Una expresión de asco brotó en el rostro del joven y a Malva Iris se le agotó la descripción de un escenario que sólo habitara breves segundos en su mente. «Otro día más», pensó. Su experien­cia no había aprendido aún a camuflarse tras los ar­dides con los cuales Pablo se viera obligado a reac­cionar con algo más que monosílabos y náu­seas.

-¿Te conté alguna vez que se suicidaron? «Ahora sí que puedo olvidarme hasta de las miraditas insinuantes», se dijo a sí mis­ma, «¿a quién se le ocurre hablar de muertos cuando se quiere conquistar a un hombre?». Se sintió mayor con este razonamiento y convencida de que no había modo de desaparecer la frase confe­sa, dejó que el azar decidiera una vez más. 

-Después de Girón, las tuberías que reciclaban el agua de la piscina se vaciaron, no entendieron nunca la distribución de los víveres, los criados se convirtieron en milicianos y comprendie­ron que lo único que les faltaba por hacer a sus setenta y tantos años, para entrar en el infierno, era morirse. Las hijas los encontraron abrazados sobre la cama de la alcoba, la misma en la que las lenguas hicieron su trabajo de traerlas a este mundo.

-¿Y la mansión…? -el joven no reconoció la voz que se atrevía a declamar tres palabras.

-Las herederas la entregaron al gobierno, en gesto de sublimidad solidaria, y a los seis meses sólo quedaban las paredes y la piscina reseca por el sol y la ausencia acuosa. Se convirtió en el basurero de la hojarasca otoñal.

 El Estado no tuvo en cuenta que un sueño de sociedad equitativa no podía impedir que la cabra siguiera tirando hacia el monte y se afiebró rellenando todas aquellas vivien­das  propie­dad de burgueses, con animalitas montunas acos­tumbra­das a cocinar con leña y defe­car en hoyos sobre el terreno y, rápidamen­te, aprendieron a hacer  fogatas con ven­tanas y a utili­zar los tan­ques de desagüe para archivar toda la bibliografía socialista.  Yo creo que las makarenkas fueron las precursoras del multipropó­si­to. 

 El malecón les vistió la piel del polvillo blan­co de ola en reti­rada y la jovencita, convencida de que había care­cido de habili­dad para lograr que Pablo la invitara a place­res más sofis­ticados que ingerir un granizado de anís, decidió que el cortejo se había debilitado y, saltando hacia la acera sali­trosa se despi­dió de El Tímido «porque ya casi no llego a tiempo a las clases en la Dihí­go». Atravesó la calle Malecón corriendo y subió por la Avenida de los Presidentes. «Esto está endiabla’o. Mejor sigo caminando porque aquí no hay quien coja una botella». En Línea, la uniformidad de las brazadas intentando detener un chofer gentil le recordaron los ejer­cicios aeróbicos de Rebeca, la copia cubana de… «coñó, ¡Jane Fonda!… claro, eso es lo que tengo que hacer… invitar al  muchachito al contoneo de caderas y flexiones toráxicas ­cuan­do el Malecón aún está vacío del mosquero de parejas, a ver si se le cae la babita… ¡a qué no, Mal­va… a qué sí, Iris… a qué sí le rompes el coco, Malva Iris! Qué calor, creo que estoy delirando; pero, ¿hasta cuándo piensa este niño que voy a espe­rar? Total, a lo mejor es sólo un besito de puntica de lengua… voy a tener que trajinar­lo… Dentro de diez minutos empieza el turno de Metodo­logía de la Investigación Lite­raria y todavía estoy en veintiu­no… ¡qué clase’e loma!… Investi­gación litera­ria es la que voy a tener que hacerle a El Tímido: ven acá, mi’­jito, en la literatura de qué siglo le dieron vida a tu persona­je. ¿Después de la revo­lución francesa, siglos diecinueve o vein­te? No, veinte, no, porque entonces te falta el cromosoma de la cone­xión. Ah, no sabes qué es conectar, pues esto, mi án­gel, esto.

 Ya casi vencía la rampita que precede la Facultad cuando imaginó que le abría la boca a El Tímido, casi para un estu­dio estomato­ló­gico, e introducía la suya, ávida de chupar la lengua agazapada entre las amígdalas. Sonaba el timbre precursor de las actividades docentes, y logró alcanzar, empapada en sudores y  con una sonrisa de «prepárate pa’ lo que vie­ne», el primer escalón que la conduciría hacia el aula.

 Pablo era muy Pablo, es decir, remiso, apocadito. Había desistido de hacer una carrera universitaria para evadir el  momento en que tuviera que defender la tesis de graduación y decidió estudiar en un politécnico donde aprendió a ensamblar bicicletas. Adoraba su oficio, pues le debía la contingencia de haber conocido a Malva Iris, el día que ella desarmó la primera para engrasarla y no supo cómo devolverle la forma. Fue un gusto desatinado: le cabalgó el corazón, se le atiesaron los vellos del brazo cuando rozó inadvertidamente a la joven y el miembro viril inició una acrobacia de alturas entre las piernas. Creyó desfallecer y sin­tió que enrojecía más que la «forever». Solícito, se especializó en repararle los ponches, quitarle las defensas, volverlas a poner en el más abso­luto silencio. Ya la muchacha había perdido dos ciclos y a la altura del tercero, comenzó a sen­tir una atracción especial por tan poco qué decir, lo que repre­sentaba para ella un universo interior de sorpresas. Juró que abriría ese joyero a fuerza de ganarse su confianza.

 El timorato convirtió la curiosidad en anhelos pasionarios de romántica inexperta y Malva Iris quiso adherirse a las paredes de una guarida donde, con seguridad, se escondía todo el amor. El temor a ser él mismo en la sabana compartida con sus cote­rrá­neos carecía de explicaciones conscientes. Sudaba ante la  emi­sión sonora y vocálica, ante una zancada errática sobre el suelo que pisaba. Su mayor satisfacción consistía en transitar las rea­li­za­ciones vitales sin ser tomado en cuenta. Sufría hasta la ago­nía ante el debate entre exponer el deseo o la con­tri­ción, que en paridad y al unísono, asomaban a los balcones de sus labios.

 Pero Pablo no por tímido era ignorante. Intuía que la demora podría enfriar la ansiedad que descubría en los  movimientos de Malva Iris y ya los conocimientos ciclísticos que pudieran rete­nerla se los había transferido, con  el gesto más que con la voz, y sufría sólo de imaginar que su primera ilusión quedara inmodi­ficable en su mente, por la ausencia de, al menos, una masturba­ción tangible. «¿Por qué no te atreves, Malvita? Enamórame tú, chiquita preciosa, dueña de mis ganas, abrázame, tócamelo despa­cito…».

 A Pablo, El Tímido, se le presentó la ocasión de ser un forzudo galán cuando la joven perdió la dignidad de un tobillo al preci­pitarlo contra una hondonada del camino. Tomándola en sus brazos impi­dió que diera un paso más y le propuso «ire­mos hasta mi casa, aquí, a una cuadra, para revisar la gravedad de la tor­cedu­ra». «Qué manera de hablar, Pablito, me hace muy feliz saber que pue­des articular una frase completa». El muchacho lo tomó como un cumplido, pues no era el momento de que sus timideces le menosca­baran el inicio ideal. Cayó junto con ella en el sofá de la sala y Malva Iris lo besó como pudo y también, como él le permitió, buscó las manos varoni­les y las llevó a sus senos. Lo apretó contra su cuerpo y sintió una humedad sobre la pelvis. Ya Pablo había terminado los asun­tos seminales cuando sólo germinaba el juego amoroso.

 La muchacha, enfurecida por la frustración de sus deseos, por recibir súbitamente la respuesta a tanta dilación del sueño, por dedicarle todas las horas a un proyecto de seducción que había carecido hasta del comienzo, no supo entender la angustia de Pablo por el amor derrochado a destiempo y partió, con  su tobi­llo sano, y lo dejó rebotando sobre el color gris del sofá infi­dente.

El Tímido sufrió con el dolor ridículo que se aloja en la cavidad coronaria cuando aún son devastadores ciertos conceptos que defi­nen la conducta humana. Se negaba a aceptar que la joven hubiera reaccionado tan primitivamente, que no entendiera lo que signifi­caba para un hombre reciclar noche tras noche las mismas ansieda­des y carecer de valor para expresarlas. Su extrovertida eyacula­ción había sido el discurso que los labios traidores se negaron a decir, cuando la piel fresca de mieles, deseada hasta el deli­rio, alcanzó la horizontalidad debajo de su cuerpo.

 Su voracidad viril le exigía una redención de hombre íntegro, aun cuando no mediaran las palabras. Y fue así como una tarde en que Malva Iris bajaba de dos en dos los escalones, se encontró a Pablo, El Tímido, esperándola a la entrada de la Facultad. «Mon­ta», fue todo lo que dijo y rodó por la avenida, con el paroxismo de su fervor maniatado a sus caderas para conservar el equili­brio. 

 Desvistió a Malva Iris protegidos por las paredes de su cuarto sencillo, profiriendo sólo el aliento, en una complicidad de insonoros arrebatos a los que ella se aferró sin exigir explica­ción. Pablo lidiaba contra su retraimiento. Quiso extender los brazos para rozar la desnudez de la muchacha y las manos armonizaron una temblequera que le arrepintió la hazaña. Su hombría se impuso y un arrojo interior lo ayudó a reiterar el intento. Sudaba. El cuerpo de Malva, desnudo, a la distancia de una decisión que el valor no reforzaba, expelía efluvios de asombro, pero ella no quiso precipitar nada. La excitaba el esfuerzo del joven por quererla sin los diques que presionaban sus compuertas eróticas, y rogaba por que El Tímido encontrara, en solitario, una resolu­ción para aquel estancamiento del tiempo entre dos cuerpos que sólo pedían dejarse llevar por el imán de la seducción que trans­pira­ban.

 Se situó detrás de ella, para que los ojos femeninos no le ame­drenta­ran la intención, y la atrajo hacia su pecho. Malva Iris sintió la vibración de cada vena y nervio irrigados por la emo­ción viril  y giró su cuerpo para desarropar aquél petrificado de terror. Comenzó a besarle el pecho descubierto mientras los brazos varo­niles ayudaron al completamiento. Piel con piel. Era la inicia­ción. El origen del suceso más vehemente para el ser humano. Pablo cerró los ojos y elevó sus manos hacia el cabello castaño. Lentamente fue devorando con la intención táctil, la configu­ra­ción que definía a Malva Iris. Le introdujo cada dedo dentro de la boca, para que el aliento pasara a sus poros en la eternidad del momento. Rozó ligeramente los pezones enhiestos, pero no se detuvo porque Pablo quería dejar sobre sus palmas la huella de todas las emisiones femíneas y escrutó el paraje licuado de la vulva, despacito, con la imper­cepción de la sorpresa y fue mar­cando de efluvios vaginales la trocha hasta el ombligo, en una reiteración de contactos que desatinó a Malva Iris, cuando Pablo se arrodilló ante ella, con los ojos abiertos, perdidos en la súbita exploración, para conti­nuar el recorrido vulvárico-umbili­cal, pero esta vez con la len­gua.

 Demasiada emoción para tanto silencio. Y la subrepticia mirada de la joven pudo comprobar que, cuando ya ella había rebasado su contención lujuriosa, el pene de Pablo dormía sobre la pasividad acolchonada de los testículos. Había controlado tanto sus impul­sos erógenos a fuerza de recursos mentales que le inhibieran la resolución prematura, que la pareja tuvo que recomenzar. Pre­sio­nó los hombros varo­ni­les para invitarlo a la verticali­dad absolu­ta y rompiendo el equilibrio entre la pasión y la ternura, Malva comenzó un juego de besos salvajes, ligeros mordiscos que reacti­varan la circulación sanguínea de Pablito y cuando ya había cu­bierto el torso del remedio revitalizador, sus manos descubrieron un miembro alborozado y presto para una larga contingencia.

 Embadurnó de besos salivosos la longitud del pene y Pablo le presentó el glande a la entrada de su boca, para que la hombría definiera de una vez por todas a qué distancia de su aptitud para el amor andaba la timidez. Se cabalgaron. Reconocieron una y otra vez la delicia de los orgasmos acabados. Reiniciaron el bosquejo de la lubricidad y bañaron los cuerpos de líquidos mutuos para olerse y degustarse sin proferir una palabra que congelara el momento, hasta que Pablo sintió que todas las reminiscencias que matizaban su cobardía escapaban por el conducto seminal y pudo gritar en un arrullo salvador «coño, mujer, cómo me gustas».

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Yazmina Calcines, una narradora erótica desconocida.

Yazmina Calcines, una narradora erótica desconocida.

Yazmina Calcines

Este 17 de diciembre, Yazmina Calcines habría cumplido 61 años. Sin embargo, un mortal enfermedad se la llevó en la plenitud de su vida en el año1999, cuando se dedicaba intensamente a la literatura de corte erótico.

Durante tres lustros Yazmina Calcines se desempeñó como periodista de publicaciones juveniles y fue jefa de redacción de la popular revista ¨Somos Jóvenes¨. En 1992 la Editorial Abril le publicó su cuaderno de cuentos De ángeles y demonios y el plegable Camila y los muñecos, cuentos para niños. Amiga y compañera de poetas, Yazmina fue una escritora que, aunque no fue poetisa, devino —al decir de sus cercanos— “una narradora erótica a quien escribieron muchos poemas en la estrofa de diez versos”,

En 1996 los médicos le detectaron un cáncer muy invasivo, a resultas del cual le pronosticaron apenas tres meses de vida.Sin embargo, Yazmina se sobreimpuso al cruel padecimiento durante tres años, que fueron los más fértiles de su vida literaria, paradójicamente en un campo siempre tan alejado de la muerte como es el que privilegia, artísticamente, los placeres del cuerpo.

En 1999, en la fase final de la enfermedad que concluyó en su deceso, escribió varios cuentos eróticos para su libro Colores contra Tanatos, que no pudo concluir, y terminó su  novela La sedición de Odette. Un tónico de mujer para el amor, hasta el momento inédita.

Para integrar el mencionado volumen en preparación, Colores contra Tanatos, escribió el cuento Negro, y lo envió a la edición del concurso de literatura erótica Farraluque que sería premiada en febrero del 2000, pero su heroica lucha contra el cáncer no fue suficiente para ver el resultado: Yazmina desapareció físicamente en octubre del 1999, a los 41 años.

Como su cuento no pudo concursar, el Centro de Arte y Literatura Fayad Jamís, convocante del certamen, en homenaje a la escritora lo publicó en un sencillo folleto, con prólogo, titulado Una flor para Yazmina, de quien fuera su compañero en la vida y las letras, Pedro Péglez González.

En el 2012, el concurso nacional de poesía  Ala Décima, dio a su acostumbrado premio colateral de tema erótico el nombre de Yazmina Calcines, Así mismo en el 2017, surge la Peña de Poesía Erótica ¨Los Cinco Sentidos¨ en tributo a la escritora y donde su conductora y hermana de Yazmina, la poeta Yamilet Calcines, nos dedica a conocer, junto a sus invitados, su obra literaria y desconocida. El Blog ¨El Poeta teje las estrofas¨ se une a este homenaje y dará a conocer pronto algunos de los  textos inéditos de Yazmina Calcines, los que esperan ser publicados algún día.

Brindis poético por Yazmina Calcines.

Nevalis Quintana Fernández

(con colaboración de Yamilet Calcines y Pedro Péglez González)

Peña de Poesía Erótica ¨Los Cinco Sentidos¨ (vídeo de Youtube)

 

UNA FLOR PARA YAZMINA

Yazmina Calcines no pudo concursar en el Farraluque 2000. Desde su convocatoria había acariciado la idea de escribir un cuento para él, y ese deseo le surgía de su aprecio por el bien ganado prestigio del certamen y del amoroso vínculo cultural que la unió a Alamar en 1999. Andaba conformando su libro Colores contra Tanatos, narraciones en las cuales un mismo personaje —Malva Iris— vivía experiencias eróticas, desde la adolescencia hasta la adultez, con una persona de distinto temperamento cada vez, a quienes la autora identificaba con un color diferente. Había escrito los tres cuentos iniciales, correspondientes a las etapas púberes de Malva Iris, cuando se entusiasmó con el Farraluque. Decidió entonces interrumpir la secuencia cronológica que venía siguiendo y pasar a crear, específicamente para el concurso, la historia final del cuaderno.

Fue así que de su pluma surgió Negro, episodio en que el afán de romper las ataduras restrictivas del placer carnal, al pasar el laberíntico tamiz que a la siquis imponen las costumbres, deviene su contrario, con su recua de pérdidas y desencuentros. A principios de octubre de 1999 ya Negro estaba listo.

Pero Yazmina Calcines no pudo concursar en el Farraluque 2000. A mediados de ese mes, en las grises inmediaciones del día en que iba a casarse en la peña semanal de la biblioteca de Alamar, falleció víctima de una enfermedad contra la cual llevaba años luchando con estoicismo impar. Iba a cumplir, en ese diciembre, 42 años.

Sea esta modesta edición como una flor a su hermosa voluntad de lucha por la vida y por las letras.

Pedro Péglez González

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Miguel Díaz-Canel evoca a John Lennon, a 38 años de su muerte

Escultura de John Lennon en el Vedado.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, evocó este sábado frases de John Lennon, justo cuando se cumplen 38 años de la muerte de quien es considerado una de las más grandes leyendas de la música. 

“Los días parecen muy cortos cuando hay tanto por hacer. Hoy, 8 de diciembre, no puedo olvidar lo que advirtió John Lennon: El tiempo está de nuestro lado. No desperdiciemos otro minuto, escribió el mandatario en su cuenta en Twitter.

Parafraseando a Lennon, Díaz-Canel valoró que un sueño que se comparte con un pueblo, es un maravilloso desafío, que nos hace soñar y nos desvela a cada minuto”.

Poema Sinfónico a John Winston.

La Balada Maldita de John y George.

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Nos quieren pasar gato por liebre o #PorqueHaceFaltaEl349

Nos quieren pasar gato por liebre o #PorqueHaceFaltaEl349


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La vulgaridad, la obscenidad y el mal gusto están empezando a entrar por la puerta ancha de algunos hogares, y vendidos a toda pantalla y llegando al espacio público de la sociedad cubana. Y hay gente queriéndose pasar por lo que no es, imponiéndonos su mal gusto en nuestra propia cara, lo mismo en el almendrón en que tenemos que montar a falta de transporte público, que frente a la Bodeguita del Medio en las calles de La Habana Vieja.

Por eso hace falta el 349, para tener la Cultura en Buenas Manos. Porque si hay que salvar la Cultura, si es lo primero que teníamos y tenemos que salvar, como nos dijo Fidel en los años más duros, la cultura no se salva por arte de magia. Y hay que salvarla primero, porque la Cultura salva.

Mi mujer me pide que lo diga de otro modo y en otro tono, y que deje en claro que no solo esto ha sucedido en los establecimientos por cuenta propia, sino igual en los estatales. Y yo se lo confirmo: Que sí, que este asunto de las calabazas para celebrar algo tan ajeno a nosotros como Halloween, o de los gorros de navidad para atender a los turistas, empezó por imitación en los hoteles y en los centros culturales estatales, y ya está metiéndose en nuestras propias casas. 

Basta con salir a la calle para ver a esos muchachos como bocinas ambulantes, que nos imponen el Palón Divino aunque no nos guste. Y se ha convertido en una especie de Himno de la Obscenidad en nuestras calles, lo mismo en todos los televisores de restaurantes que en las bocinas de las cafeterías. El respeto al derecho ajeno es la paz: y si el propietario de la bocina o de la cafetería adoran a Bad Bunny y a Chocolate, que los vean y los oigan en su casa, pero que se respete el derecho de los otros, de los que creemos que los Bad Bunnys disfrazados de Chocolate denigran a lo mejor de nuestras mujeres, y deforman el gusto de nuestros niños, hablando hasta de lo peor del ser humano. Y ya hay padres poniendo esos “perreos” —válgame, Dios, la palabra—, y enseñan a repellar en los cumpleaños de los niños, y en las fiestas de las escuelas.

El nuevo decreto 349 habla también de regular esta contaminación sonora. Por eso han hecho coro en su contra los peores reguetoneros disfrazados de raperos, en comunión estrecha con los que reciben dinero del exterior, para hacer performances públicos con cuatro gatos contratados y mucha prensa: es una falsa disidencia que se embarra a cada paso y no solo para protestar, tan poca auténtica e incapaz de ser creadora, que exige que hay que derogar un decreto que ni siquiera ha entrado en vigor.

Qué “casualidad” las últimas declaraciones de la Subsecretaria de Estado en Washington, que sale en apoyo de ellos, a pedir que deroguen un decreto cubano. ¿A qué viene este sorpresivo y nuevo interés? Y, ¿qué hace una representante estatal norteamericana opinando sobre un tema interno cubano?

Tal y como explicó un abogado en la redes sociales, Pedro Rizo Peña,que trabaja en la galería Collage Habana, este decreto es más que imprescindible para la realidad cubana. Esta nueva norma jurídica que entrará próximamente en vigor, no es contra los artistas, ni contra la libertad del arte: abarca a las instituciones estatales, a las personas naturales del sector por cuenta propia, y a los espacios que son empleados. Y ahora progresivamente se irá aplicando porque en esencia, se trata de velar porque se cumplan las regulaciones para la comercialización del arte, y los productos culturales.

Y como toda norma legal instrumenta un decreto, es eso lo que se ha estado haciendo en el Ministerio de Cultura en estos días: convocando al diálogo con los artistas y escritores, con quienes quieren el bien de su país y han expresado de manera legítima sus opiniones. Han sido escuchados e invitados para trabajar en las normas que adecuan este decreto, para que quede claro y en letra de molde, que ningún inspector puede actuar en nombre de sí mismo.

Por sobre todo, yo creo que este decreto tiene que ser de Nuestras Manos, porque no puede hacer un inspector lo que le toca a la ciudadanía, lo que corresponde a las instituciones, lo que le toca a las organizaciones de los artistas y escritores, que es defender al arte y a la cultura cubana de esta ola de mediocridad. Alguien tiene que ejercer esa fuerza de la ley, indicado por la institución cultural y por las organizaciones de creadores, porque ha sido una solicitud reclamada a lo largo de todos estos años en las reuniones y encuentros de la intelectualidad, exigiendo al estado a que actúe frente a la oleada de chabacanería y mal gusto que nos asola.

Hay que cuidar a nuestros mejores artistas y proteger su derecho al trabajo, por encima de arribistas y falsificadores de toda laya, que le quieren vender al turista el oro y el moro. Hay que defender a nuestros graduados de un sistema de enseñanza artística, que en este país existan más de trescientas casas de cultura, que tengamos miles de instructores de arte en las escuelas, que tenga aun este país más de trescientos cines, como ahora llega el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano a varias capitales de Cuba. Porque en un sitio turístico como Viñales, el cine ya es cosa del pasado y lo arrendaron para una cafetería y discoteca.

No tengo yo nada en contra del uso múltiple de los cines, pero para que se vean buenos espectáculos artísticos, para que se recupere el hábito del buen cine, y el mejor audiovisual; no para ver a un director municipal de cultura haciendo de animador de discoteca. Y eso está pasando…

Es el Decreto de Nuestras Manos. De nosotros, de los intelectuales y artistas, de los trabajadores de la cultura, de nuestros promotores culturales, y de nuestra ciudadanía toda.

Después de escribir José Martí la frase: “Ser cultos es el único modo de ser libres”, agregó otra idea: “No hay igualdad social posible sin igualdad de cultura”. Y es eso lo que quisieran derrotar nuestros contrarios, y hasta los nuevos ricos.

No nos pueden seguir pasando gato por liebre: la Cultura Cubana tiene que seguir En Buenas Manos.

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